domingo, 7 de marzo de 2010

KOURI CON K

Desde que se conocieron los videos de Alex Kouri en la sala del SIN, las denuncias por corrupción y otras prácticas oscuras lo persiguen como una sombra. Además de promover una oleada de transfuguismo en las últimas semanas, también ha sido acusado de ‘chuponear’ a Rogelio Canches, ex presidente regional chalaco. En ese contexto su pasado ha resurgido: no sin razón se le achaca ‘prácticas montesinistas’. Aquí los antecedentes del candidato menos transparente a la alcaldía de Lima.

Por Raúl Mendoza

En medio de la carrera electoral por el sillón de Lima, Alex Kouri empieza a cosechar tempestades por los turbios vientos que sembró en el pasado. Los memoriosos no han tardado en recordarle sus visitas al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) de Vladimiro Montesinos. Él dice que fue “un error de juventud’. Pero, bien mirado, lo que hizo entonces no fue una chiquillada.

Además de complotar contra sus adversarios, y pedir favores al corrupto asesor presidencial, buscaba la continuidad del fujimorismo en el poder por métodos nada democráticos. “Si usted está pensando el 2005 ser el candidato a la presidencia, el trabajo no lo vamos a hacer el 2004, el trabajo lo tenemos que empezar ahora…”, le dice Vladimiro Montesinos a Alex Kouri en una reunión registrada el 27 de abril del 2000. Según Luis Iberico, ex congresista que hizo público el primer vladivideo –donde Montesinos ‘compraba’ a Alberto Kouri, el primer tránsfuga del siglo–“Alex Kouri fue parte importante de la maquinaria construida para dinamitar los partidos por dentro y atentar contra la democracia”.

Recuerdos del SIN

Entre 1998 y 2000 Kouri visitó 9 veces el SIN, según acreditó la comisión investigadora del Congreso. Ello ha quedado registrado –para la posteridad– en el libro “En la sala de la corrupción”. De las transcripciones se puede colegir que es cierto lo que se ha dicho del presidente regional chalaco: acudía allí a proponer operativos psicosociales o maniobras políticas que beneficiaran al fujimorato y a él mismo. Por ejemplo, en una reunión con Montesinos del 28 de enero de 1998 plantea que la mayoría fujimorista presente un proyecto de ley que le quite el canon aduanero al Callao, para que él pueda protestar y marcar distancia del gobierno. Luego pide que Fujimori observe la ley. “Y yo salgo diciendo: Caramba, agradezco al presidente de la República porque ha subsanado un error que había cometido el Parlamento”. Un político hábil, pero maquiavélico.

En la misma reunión también le pide a Montesinos acelerar el pago de una deuda por impuestos que Enapu le tenía al municipio chalaco, para cubrir gastos de planillas y proveedores. La cercanía con el asesor es tanta que este llama en ese momento a varios funcionarios para averiguar si Enapu tiene fondos para pagar y le promete arreglar el asunto.

Hay más ‘perlas’ en otras transcripciones. Kouri se reunió con Montesinos el 9 de setiembre de 1998 y allí abogó por la liberación de su primo Francisco Kouri, preso por narcotráfico. Montesinos hizo llevar al detenido hasta el SIN con los ojos vendados y dejó a los primos unos momentos a solas. La estrategia era simple: Francisco debía declararse consumidor y colaborar con la policía identificando a quienes le daban la droga. Alex Kouri le dice a su primo: “La única fórmula que yo veo, para que tú puedas exceptuarte (del proceso), es acogiéndote a un beneficio diciendo: señores, soy un consumidor y le compro (la droga) al señor tal. Para obviar la investigación”. No se informó del caso en la prensa y Francisco Kouri salió libre en abril del 2000.

Hay más. Al día siguiente del encuentro con su primo, Kouri se vuelve a reunir con Montesinos y allí trazan una estrategia contra Alberto Andrade, entonces candidato a la Presidencia con posibilidades. “Yo quiero quedar como víctima frente a la actitud prepotente de Andrade”, le plantea Kouri al asesor mientras coordinan una entrevista ‘arreglada’ en un canal. Montesinos le aconseja qué decir: “Lanza usted el esquema de que Lima no se merece que haya un alcalde para cuatro meses. Si el señor quiere ser presidente, que se presente, lo ampara la ley. Pero lo que no me parece bien, y ese es el engaño a los vecinos de Lima, es que yo prometa ser alcalde y después de cuatro meses me vaya”. Toda la conversación gira en torno a Andrade.
Para Ángel Páez, periodista de investigación de este diario, las reuniones acaso son muchas más, pero lo conocido es suficiente para concluir que: 1) Kouri coordinaba con Montesinos campañas de demolición de personajes de la oposición y aprovechaba en su favor la prensa comprada y maniatada por el régimen. “Se presentaba como independiente, pero era una ficha del montesinismo”. 2) Recurría al asesor para pedirle apoyo en dinero, como en el caso del cobro a Enapu. 3) Lograba acuerdos ilegales, como rebajarle la pena a su primo, a quien –según palabras de Montesinos– le esperaban 10 años de cárcel. (Salió en un año y 7 meses). “Hacía política de forma oscura, clandestina. Y lo que sabemos es apenas una fracción de la historia”, precisa Páez.

Candidato en campaña

Diez años después, Alex Kouri postula a la alcaldía de Lima y está entre los favoritos aunque falta mucho. En su favor tiene, después de tres periodos como alcalde del Callao y uno como presidente regional, la fama de haber lavado la cara de algunas arterias del puerto. Así que desde el PPC –donde lo conocen bien– Lourdes Flores, posible candidata, ha planteado la actual campaña en términos que a Kouri le causan escozor: decencia versus corrupción.

La lideresa pepecista le ha recordado sus “prácticas montesinistas” porque tiene razones para acusar. Además de promover el transfuguimo de algunas figuras del PPC como Salvador Heresi, el movimiento de Kouri ha seguido tentando a precandidatos del mismo partido, como nos lo confirmó uno de ellos. Como bien se ha dicho, busca quebrar al PPC porque quiere ocupar ese espacio político en el futuro. Además, en las últimas semanas ha aparecido un pasquín, bastante mal hecho y peor escrito, que ataca a Lourdes Flores y ensalza a Kouri. ¿Quién puso publicidad en los primeros números? El Gobierno Regional del Callao. Todos recordamos cómo trabajaban los diarios chicha en las épocas montesinistas, demoliendo adversarios. Esto se parece mucho.

¿Quiénes lo apoyan? Además de ampararse en el partido Siempre Unidos de Felipe Castillo, alcalde de Los Olivos, Kouri tiene el apoyo del fujimorismo y de un sector aprista. Fuentes confiables nos dijeron que Absalón Vásquez y Pedro Vílchez, fujimoristas de vieja data, lo apoyan en esta campaña. El presidente regional chalaco busca figuras con posibilidades de triunfo en las municipales. No importa de dónde vengan o si tienen denuncias o malos antecedentes porque –según sus palabras– “no importa si el comedor popular es social cristiano o el vaso de leche es trotskista”. Para el abogado Julio César Castiglioni, experto en temas municipales y ex pepecista, Kouri se ha convertido en un ‘acopiador de tránsfugas’.

Yendo a su gestión en el Callao ¿es Kouri tan buen administrador como se dice? Su contendor Luis Iberico hace precisiones: “Ha sido un buen maquillador del Callao. Ha mejorado algunas vías, ha hecho parques, ha organizado tremendos festivales salseros y ha regalado computadoras en las zonas más pobres. Es decir una política que no resuelve problemas, pero que rinde réditos políticos. Sin embargo, el Callao sigue siendo una zona con enormes niveles de contaminación por plomo, sigue teniendo grandes niveles de pobreza y desempleo, hay bandas armadas que controlan zonas enteras del puerto, y está el escándalo de la vía expresa del Callao. Todo eso teniendo un presupuesto casi similar al de Lima para solo un millón de habitantes. Eso de ‘buen administrador’ es puro marketing”.

El dato

La comisión Luízar, que investigó las interceptaciones telefónicas de la empresa Business Track, señaló que Alex Kouri ‘chuponeó’ a Rogelio Canches cuando este era presidente regional del Callao. Kouri lo ha negado, pero existe una investigación en el 34 juzgado penal de Lima que busca esclarecer el caso. Rogelio Canches ha sido citado, como parte agraviada, para rendir su manifestación este 25 de marzo. El ex presidente regional también señala que han empezado a hostigarlo en el Callao desde que anunció su intención de postular a la región.


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TSUNAMI

La Punta es el lugar más vulnerable de la costa central del país si un tsunami la cubre. Literalmente, está rodeada de agua. Sus viviendas se levantan apenas a un metro sobre el nivel del mar. Y a diferencia de otros balnearios solo habitados durante el verano, aquí viven y duermen cinco mil personas. Prevenidos están, no sabemos si lo suficiente.

Por Johanna Nores

Solo hay dieciocho edificios que podrían servir como refugio si una ola gigante como la que destruyó Talcahuano se estrella contra esta apacible península chalaca. Cinco mil vidas y una solo ruta de escape: la avenida Grau, una arteria que se tornaría estrecha si todos los punteños intentan salir por allí al mismo tiempo. El impacto de una ola de siete metros podría destruir en segundos los 750 mil metros cuadrados del distrito.

Los punteños saben el peligro que corren y aseguran estar preparados para correr a los refugios, o emprender la retirada al centro del Callao. La verdad es que no hay jactancia en sus palabras. Desde su alcalde, Wilfredo Duarte, hasta el anónimo jubilado que encontramos al paso, saben que la prevención es clave. Aquí los testimonios de un puñado de punteños que adoran su distrito, pero que tienen conciencia del peligro cotidiano al que están expuestos.

Me siento segura

Para Julia Shabauer el mar es paz y descanso. Pero también temor y sobresaltos. Siempre ha gustado de descansar sobre las piedras de la playa Cantolao, pero sabe bien que de esa orilla apacible podría nacer una ola enorme que la envuelva en la fatalidad. Julia no se angustia. Sus cincuenta años han transcurrido en La Punta y sabe bien lo que debe hacer ante una emergencia.

“Siento temor pero a la vez tranquilidad”, afirma Julia, “porque sé que estamos preparados. Nosotros tenemos todo un plan de contingencia para actuar en estos casos. Sabemos que cuando el epicentro de un terremoto se encuentra en un sitio lejano tenemos tiempo de salir del distrito. Pero si el sismo ocurre frente al Callao tenemos la evacuación vertical; es decir, subir a los edificios. Eso es lo que me da tranquilidad a pesar del miedo”.

Julia vive en el octavo piso del edificio más alto de los dieciocho señalados como refugios por la Municipalidad de La Punta en caso de tsunami. Está ubicado entre el jirón Arrieta y la avenida Almirante Grau, cuenta con una azotea amplia delimitada por un cerco perimétrico que le ofrece mayor seguridad. Allí se puede encontrar un anaquel con medicinas, herramientas, radios y linternas.

Ante la alerta de un tsunami de origen cercano, Julia dice que no lo pensaría dos veces. Subiría rápidamente a la azotea de su edificio en busca de protección. “Pensar en salir del distrito no es la solución”, afirma. “Uno debe estar preparado para quedarse también”. Pero no ocurrió lo mismo el último sábado de febrero. Julia no salió de casa, pese a que su vecina le advirtió que una ola de grandes proporciones azotaría la costa punteña a las 5 y 30 de la madrugada. ¿La razón? No escuchó la sirena que todos identifican como señal de evacuación inmediata. Por lo tanto, para ella una ola devastadora sobre La Punta era poco probable.

La gente solo puede contener el pánico cuando está informada y orientada, dice Julia. Si las autoridades de otros distritos imitaran lo que hacen sus colegas aquí, sin duda no habría tanta ignorancia e improvisación al momento de reaccionar frente a un evento sísmico.

Precavidos

Juan De La Cruz sabe qué ruta tomar en caso de emergencia. Es consciente de que las únicas vías de escape que tiene el distrito son las avenidas Grau y Bolognesi. Caminando o manejando su camioneta, sabe a dónde dirigirse si un tsunami se aproxima amenazante. Pero si el epicentro está frente a las costas del Callao, Juan tiene solo entre 10 y 30 minutos para evacuar. Se preocupa porque no cuenta con mucho tiempo. Y dice que en ese caso prefiere la alternativa B: utilizar el sistema de evacuación por edificios.

“Yo como arquitecto tengo miedo. No lo voy a negar. Si hay un tsunami lo primero que pensaría es tomar mi auto e irme con mi esposa. Pero tendría que toparme con cientos de autos congestionados en la avenida Grau. No hay tiempo”, añade Juan, quien ya tiene identificado el edificio donde se mantendría a salvo.

El mejor refugio de La Punta, dice Juan, es el edificio a la vuelta de su casa, allí donde vive Julia. Es el más próximo a él y también el más seguro. Este inmueble cumple con los más de doce metros de altura que la Municipalidad considera para clasificarlo como sitio de refugio. El lugar es ideal, además, para amortiguar el impacto de las olas sucesivas que trae consigo un tsunami, refiere.
Si hay algo que le da seguridad es seguir al pie de la letra las indicaciones del sistema de alerta que su municipalidad difunde desde el 2007. No piensa en irse. Su esposa Eda tampoco. Ambos adoran La Punta por muchas razones, pero principalmente porque es el lugar que los vio nacer.

Quien no nació en La Punta, pero se apresura en decir que este es el mejor lugar para vivir es Fiorella Carty. Cuenta que desde que llegó hace dos años, no piensa moverse de aquí. “La seguridad que tienes aquí no la vas encontrar en ningún otro lugar. Los niños pueden jugar tranquilamente. Las calles son limpias y bonitas”, dice con satisfacción.

En efecto, La Punta es uno de los distritos con menor índice de criminalidad y violencia urbana. No hay pandilleros, carteristas ni secuestradores. Muchos vienen aquí desde otros distritos, miran con envidia las casonas bucólicas y pasean por sus calles seguras. Ignoran que este lugar esconde la más alta vulnerabilidad en caso de tsunami.

“No me da miedo porque basándonos en la historia de La Punta, no ha habido un tsunami que haya causado gran destrucción. La profundidad de nuestro mar no va a permitir que salga un olón como la gente cree. Por eso mi opción no es irme, es refugiarme en el edificio que me corresponde”, cuenta Fiorella.

Pero qué pasaría, en un caso hipotético, si el sismo anterior al tsunami ha destruido el edificio en el que una familia punteña tenía previsto cobijarse. En ese escenario las instalaciones de la Escuela Naval podrán ser el refugio más seguro con el que cuenta la población local. Es antisísmico y tiene una capacidad de 3000 mil personas.

No hay de qué asustarse

Con 75 años a cuestas, a Pedro Schicttimo no le sorprende un tsunami. Su experiencia como pescador durante más de medio siglo le ha permitido conocer los arrebatos de su entrañable mar. Por eso cuando su hija lo llamó a las 7 de la mañana, preocupada y advirtiéndole de la inminencia de un tsunami o maremoto, solo le respondió que lo confirmaría con el mar.

En efecto, Pedro salió de casa rumbo al mar. Apreció la bravura de las olas, las comparó con experiencias pasadas y llamó inmediatamente a su hija. Le dijo: “No te preocupes, aquí no pasa nada”. El mar del sábado en la mañana reflejaba tranquilidad, incluso más que otros días, refiere Pedro. Ha vivido tres terremotos a lo largo de su vida, cada uno lo ha curtido más. Este hombre está hecho de buena madera.

LA CLAVE

Tres son las condiciones para la generación de un tsunami: un terremoto mayor de 6.5 grados en la escala de Richter, epicentro del sismo en el mar y una profundidad no mayor de 60 km.

Existen dos tipos de tsunamis:

•De origen cercano: Se generan a pocos kilómetros de distancia.
•De origen lejano: A miles de kilómetros de distancia.
•El tsunami más destructivo: De los registrados hasta la fecha, ocurrió en el Callao el 28 de octubre de 1746. Causó la muerte del 96 % de la población.

Datos

•Fundación: 6 de octubre de 1915
•Límites: Norte (Playa Cantolao), Sur (Playa Malecón), Oeste (Playa Wiesse), Este (Chucuito)
•Superficie: 0.7 Km2.
•Población: 5, 000 habitantes aproximadamente.
•Área ecológica: Humedal de La Arenilla.

lunes, 1 de marzo de 2010










CAMBIOS EN EL EJE DE LA TIERRA

Terremoto en Chile habría alterado el eje de la Tierra, según experto de la NASA
Richard Gross indicó que a raíz del sismo, los días son más cortos. Incluso algunas islas podrían revelar cambios en la superficie terráquea


El terremoto de Chile cambió, probablemente, el eje de la Tierra y provocado una menor duración de los días, según informó hoy la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) de los Estados Unidos.

Los sismos de esta naturaleza remueven cientos de kilómetros, lo cual transforma la distribución de la masa de la Tierra. Esto afecta la rotación planetaria, afirmó Richard Gross, un geofísico del Laboratorio de propulsión a chorro de la NASA.

“La extensión de los días se ha acortado 1.26 microsegundos” afirmó Gross. “El eje de la Tierra debe haberse desbalanceado y movido unos 2.7 milisegundos (cerca de 8 centímetros).”

Estos cambiados se pueden visualizar a través de modelos, pero son de difícil detección física por su reducido tamaño. Incluso algunas islas podrían haberse movido. La isla de Santa María en la costa de Concepción podría haberse elevado 2 metros como resultado del sismo

INTELIGENCIA Y PODER

)
.Por Luis Jaime Cisneros

Consecuencia del inevitable desmedro en que ha caído todo lo relacionado con la educación entre nosotros, por haber confundido los propósitos pedagógicos esenciales, es la desconsideración que viene caracterizando la búsqueda del conocimiento y el demérito que alcanza toda sana actitud crítica. Cuando evaluamos a maestros y a alumnos comprobamos cuáles son las reales dificultades y por qué estamos confundiendo los valores pedagógicos. Un sistema educativo no se organiza ni se corrige si no se asegura la rigurosa formación del maestro. Antes que discutir sobre el currículo y sobre sistemas de evaluación, hay que estudiar cómo encaramos la formación de un docente, en momentos en que la docencia está atravesando graves circunstancias de rendimiento y en que la vocación magisterial sufre en el mundo, según informes de la UNESCO, una pérdida de consideración social.

Ahora que está por iniciarse el año escolar, bueno es que reflexionemos sobre conocimiento e información. Conviene precisar que cuando encaramos estos temas, estamos mencionando mundos diferentes y dispares. Vivimos un mundo absorbido por el consumo, el éxito y el dinero, y la escuela no puede escapar a los modelos en que los estudiantes deben compartir su vida escolar. Un mundo en que, en muchos hogares, los padres están divorciados  o trabajan, hechos que generan situaciones que no siempre favorecen que el hogar pueda ser, como se espera, auxiliar de la escuela en lo relativo a la enseñanza de valores. El alumno comparte tal situación durante los largos años que dura su formación. Hay que reconocer, para empezar, que nuestra sociedad es distinta de la de otros países del continente. Somos un país pluricultural y plurilingüe, donde la lengua española comparte, en algunas zonas, su uso con el quechua, el aimara o las lenguas selváticas, lo que nos lleva a reconocer que hay grupos de ciudadanos ajenos al cultivo del español. De otro lado, somos un país que no ha logrado superar definitivamente prejuicios raciales. No se puede diseñar una auténtica política educativa, sin tener en cuenta estos hechos. Para muchos de nosotros, ser provinciano implica ser distinto del limeño: distinto en el modo de ser, distinto en las aptitudes, distinto en los derechos. Ser distinto, en el terreno pedagógico y cultural, puede significar expresarse evasivamente en español, temeroso de ‘mostrar’ su lengua natural. Cumplida la primera parte de su escolaridad, el provinciano se viene a Lima. El limeño suele irse al extranjero. Si no encaramos detenidamente esta situación, no hay cómo diseñar una acertada política educativa.

Dadas así las cosas, por qué es importante considerar la relación entre inteligencia y poder. Me interesa una honda reflexión al respecto. ¿Cómo puede lograr la escuela que los estudiantes se sientan concernidos por esta relación entre inteligencia y poder? Una sólida educación cívica, no libresca sino vivencial, a través de lecciones que promuevan el interés por los DDHH, que exhiba los peligros del racismo, que explique la función de los organismos internacionales. Lecciones que expliquen la necesidad de carreteras para asegurar la vida comercial del país  y su enlace con otros pueblos. En un país donde ha prevalecido la importancia de la empresa, es urgente y necesario que la escuela abra caminos para que la relación con el mundo cultural robustezca los caminos del progreso y el desarrollo económico y cultural. Entonces se descubrirá cómo deben estar orientados los planes de estudio, se podrá diseñar los sistemas de evaluación y se comprenderá cuán útil será revisar cada siete años diversos aspectos del mundo pedagógico, para estar seguros de impartir la educación adecuada a los tiempos.

Gnosce te ipsum. Nos lo propusieron los latinos: “Conócete a ti mismo”. El mundo moderno nos revela qué importante ha sido descubrir, por esfuerzo propio, el conocimiento. Todo lo que  ha progresado en el mundo tecnológico y científico se debe a  que nos han acostumbrado a dudar y a investigar. Lo que dicen los otros debe ser sometido a análisis. El conocimiento es fruto de una búsqueda en prosecución a la cual la escuela debe enseñarnos a iniciar la marcha. Innovar ha sido el instrumento de la escuela. El alumno debe arriesgar sus ideas, someterlas a discusión, hasta descubrir que la actitud crítica se ha convertido en el imprescindible instrumento inteligente para buscar y analizar el camino que conduce a la verdad. Ahora vemos claro qué obtener como fruto de la educación. Buscamos que, terminados los estudios, el alumno sea otro de lo que era. Buscamos, en rigor, que se haya descubierto a sí mismo, y se haya aceptado como tal, con clara conciencia de su individualidad, de su saber y sus ignorancias

LA APATIA

)
.Por Javier Diez Canseco

García vuelve a la ofensiva. Ha planteado al Congreso una modificatoria de la legislación sobre Desplazados para “facilitar” al Estado el desplazamiento forzado de poblaciones enteras ubicadas en territorios que resulten de interés para el desarrollo de grandes inversiones de “interés público o primordial”. Y Petroperú anuncia que continuará la subasta de lotes de petroleros amazónicos en abril.
Tras la norma, que Róger Rumrrill ha llamado un “etnocidio cultural”, hay importantes intereses que pretenden apropiarse de tierras de las comunidades nativas, campesinas y de mestizos que pueblan zonas –como la Amazonía y los Andes– ricas en recursos naturales. El desalojo forzado sirve a quienes tienen denuncias para industrias extractivas (principalmente petroleras) en más de dos terceras partes de la Amazonía, pero también a quienes pretenden imponer el Convenio con el Brasil para construir varias centrales hidroeléctricas en territorio peruano –comenzando con Inambari– y generar electricidad, centralmente para el poderoso vecino, a costa de inundar cientos de kilómetros cuadrados de nuestro territorio y formar espejos de agua que producirían grave amenaza al medio ambiente y fuerte impacto sobre los sistemas ecológicos y poblaciones que serían desplazadas y afectadas.

Poco importa al gobierno violar, otra vez, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y Tribales que exige consulta previa a éstos, lo que ciertamente no se ha producido. Menos importa a García y a Velásquez Quesquén que ello destruya los supuestos espacios de diálogo abiertos luego de la sangrienta e irresponsable actuación que llevó al “Baguazo”, con decenas de muertos y heridos. Los intereses del gran capital –y sus coimisiones– están por encima de todo. Las movilizaciones indígenas se han comenzado a reactivar, pero el grueso del país observa casi impasible cómo se construye un escenario de conflicto que una película muy vista estos días, Avatar, recrea sencilla y gráficamente.

A esta brutal agresión contra una parte importante de los peruanos y peruanas más pobres y oprimidos, se suman numerosos hechos bochornosos, pero que no generan efectiva respuesta política y social. Apenas si alborotan el gallinero periodístico y mediático, mientras pocos reaccionan, se indignan o protestan activamente. Pocas veces se ha sentido tan claramente el efecto de la descomposición moral en el país como ahora.

No voy a recapitular el que el escándalo y la corrupción asoman en cada institución que se mire. El caso del Consejo Nacional de la Magistratura en el nombramiento de quienes administran justicia es vergonzoso. Pero parece que un recambio de presidente y una supuesta investigación son suficientes para ganar tiempo y pasarlo al olvido. Los petroaudios, el faenón, y los vínculos de connotados políticos del gobierno apro-fujimorista (desde congresistas hasta ministros) con Business Track y su jefe, Ponce Feijóo, siguen en la nebulosa. Sale –a cuentagotas– la información del récord de llamadas entre apristas, fujimoristas y Ponce, el Congreso no accede a los discos duros y USB en los que constan las grabaciones y se traba el informe de su Comisión Investigadora, mientras el PJ deshoja margaritas. El tiempo pasa. Nadie ubica a los responsables de ordenar las grabaciones y beneficiarse de ellas.

¿Y el caso Relima-Comunicore? Pone en grave entredicho al Alcalde de Lima y su administración en el cobro de una deuda millonaria por una empresa fantasmal y la posterior renovación de contrato por 10 años para Relima. ¿Y las preferencias electorales por Keiko Fujimori y Alex Kouri –dos connotados fujimontesinistas– en Lima, que dicen de los criterios éticos de un sector de la población y de los niveles de descomposición moral?

Pero lo más penoso es la apatía de la mayoría. El desgano y la modorra cubren el país como un manto de húmeda y calurosa neblina mientras se acercan las elecciones.

EMPLEO PRECARIO

)
.Por Humberto Campodónico

Hemos dicho que los bajos salarios tienen su explicación más importante, de un lado, en la hiperinflación del primer gobierno de García que los redujo a su mínima expresión y, de otro, en las leyes laborales de Fujimori que “consolidaron” a los salarios en el ínfimo nivel en que se encontraban.

Esta “consolidación”, de un lado, favoreció a los empresarios y perjudicó a los trabajadores y, de otro, hizo que el Estado dejara el rol de árbitro entre las partes para perjudicar, sistemáticamente, a los trabajadores.

Dos de las leyes claves fueron el Decreto Legislativo 728 de 1991 y el Decreto Ley 25593 de junio de 1992. Ninguna de estas leyes pasó por el Congreso (en la primera el Ejecutivo tenía facultades legislativas; la segunda vino después del golpe del 5 de abril).
Dice Francisco Verdera que el DL 728 flexibiliza el empleo y facilita el despido, tanto individual como colectivo, al promover formas de contratación temporal (ojo). Es de allí que salen los “services”, que privan del derecho al seguro social y a las pensiones a centenas de miles de trabajadores. De su lado, el DL 25593 interfiere en las relaciones laborales debilitando los sindicatos y promoviendo su división y atomización (“Cambios en el modelo de relaciones laborales en el Perú 1970-1996”, Lima, 2000).

Agrega Verdera, “el porcentaje de la PEA sindicalizada cayó de 58% en 1981 a solo 13% en 1997. La mayor caída se da sobre todo entre 1994 y 1996, periodo en el que se utilizan al máximo las cooperativas de fomento de empleo para eliminar sindicatos”.

Además, la reforma fujimorista incidió en la política salarial, a través de la virtual eliminación de la negociación colectiva, la remuneración mínima vital y la política de remuneraciones del sector público. Verdera señala: “Lo que se busca es la contención salarial; impedir que se recuperen los niveles de remuneraciones reales”. Ajá.

Esta legislación modifica de manera drástica la calidad del empleo que, desde allí en adelante, se caracteriza por su precariedad. Así, en 1970 los empleos estables eran varias veces superiores a los empleos eventuales (ver gráfico). Esta situación comienza a revertirse en los años 80 y principios de los 90, pero aún en esos años la cantidad de empleos estables era superior a los eventuales.

Dice Julio Gamero (1): “A partir de 1992, la reforma laboral llevó a la consagración de la contratación temporal como el medio privilegiado de la relación laboral. Así, hacia 1994 la cantidad de trabajadores en situación de contratación temporal superaría a aquellos que gozaban de un contrato indefinido, situación que continuaría acentuándose. En una perspectiva de mediano y largo plazo, ello ha conducido a que en el 2006 casi el 75% del empleo asalariado privado de Lima Metropolitana venga laborando bajo un contrato a modalidad” (contrato temporal, sin jubilación, vacaciones ni CTS).

Ese es el empleo precario: contratos de trabajos de 3 o 6 meses, que se renuevan si el trabajador “se porta bien”.
Resumiendo: después de la hiperinflación de García, vino la reforma laboral fujimorista bien empaquetadita: recorte de los derechos laborales, contratos temporales, fomento a la no sindicalización, restricción de la negociación colectiva, impulso a las “services”, entre otros. Resultado: salarios superbajos y empleos precarios. Es El Dorado empresarial que el gobierno de García ha mantenido intacto.

(1) El empleo precario en el Perú, 1980–2008, Tesis para optar el grado de Magíster, FIECS, UNI, Lima, enero 2010.