El frío intenso que soportan las provincias ubicadas en las zonas altas de Arequipa afecta a más de 68 mil personas, según los reportes de la Oficina Regional de Defensa Civil y Defensa Nacional del gobierno regional.
Según la información proporcionada por el Senamhi, en las provincias de Castilla, Condesuyos, La Unión y Caylloma, los pobladores soportan temperaturas de hasta 15 grados bajo cero, propias de la estación inviernal.
Según Defensa Civil, en las localidades ubicadas entre los 3.000 y 3.500 m.s.n.m. habitan 30.941 personas, mientras que entre los 3.500 y 4.000 m.s.n.m. viven otras 27.334. Por encima de los 4.000 m.s.n.m. se cuentan unas 9.801 personas. Todas ellas son presas del intenso frío.
En estas zonas no se dispone de servicios básicos, especialmente electricidad, que podrían ayudar a paliar el mal tiempo. Además, las viviendas han sido en su mayoría construidas con adobe y techadas con paja o calamina en el mejor de los casos.
Los alcaldes de los distritos más afectados, como Tisco y Coporaque, en la provincia de Caylloma, pidieron ayuda a las autoridades de Arequipa para atender a su población con ropa de abrigo y al ganado con medicamentos y forraje, pues el frío ha quemado los pastos.
Por ello el Gobierno Regional de Arequipa inició la recolección de frazadas, casacas y chompas que se sumarán a los materiales que entregará Aduanas para atender este problema, explicó Carlos Quiroz, gerente de Desarrollo Social del gobierno regional.
EN PUNO
El descenso de las temperaturas en el Altiplano, propio del invierno, incrementó a 40 las muertes de niños menores de 5 años hasta el momento, pero no ha ocasionado pérdidas en las tareas agropecuarias, revelaron funcionarios de la Dirección Regional Agraria y Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) de Puno.
El director regional agrario Juan José Vega Quispe aseguró no tener reportes de las agencias agrarias en cada provincia puneña, sobre una posible mortandad de camélidos, vacunos, ovinos y otras especies.
En temas relacionados a la faena agrícola (cultivo de papas, quinua, cebada, pastos cultivados, entre otros), tampoco existen reportes de daños por haber concluido la temporada con la cosecha de los productos.
“Las bajas temperaturas de este año no pueden compararse con las del pasado 2009, según nos comunica el Senamhi, pero no podemos descartar que esos eventos se presenten en cualquier momento y nos mantenemos en alerta”, indicó Reinaldo Flores Llano, jefe del Senasa en la región Puno.
SEPA MÁS
El Ejecutivo autorizó la transferencia de partidas hasta por S/.2’182.600 destinados a atender a damnificados por lluvias y deslizamientos en Huánuco, Huancavelica, Cusco y Puno.
S/.1’809.600 se usarán para construir viviendas para damnificados del distrito de Chinchao y de la provincia de Ambo, en Huánuco.
A SU SERVICIO
Ropa para donar
Los especialistas sugieren que la población done ropa polar y sintética, de preferencia. No es conveniente donar prendas de algodón, pues estas retienen la humedad, lo que intensifica la sensación de frío.
Protección solar
También se recomienda donar lentes de sol, ya que estos sirven para proteger a la población de la radiación ultravioleta en zonas donde las nevadas son intensas.
Los zapatos
Es importante que los zapatos donados se encuentren en buen estado. De preferencia se deben entregar zapatos cerrados que tengan suela que no sea plana.
Alimentos
Se debe donar alimentos no perecibles y enlatados. Por ejemplo, aceite, arroz, azúcar, leche, pescado en conserva y fideos.
Medicinas
Las medicinas donadas deben servir para atender males respiratorios y estomacales. No deben estar vencidas.
domingo, 4 de julio de 2010
TRANVIA
VIAJE EN FERROCARRIL DE LIMA
Ecos de una ciudad sobre rieles
El sistema del trole revolucionó en el siglo XX el transporte público. El tranvía eléctrico desapareció hace 45 años. El tren actual funcionará en el 2011
Por: Pamela Sandoval
De todas las expectativas que se crearon los limeños a partir del primer viaje del ferrocarril a vapor, el 5 de julio de 1851, una permanece inalterable en el tiempo: la creación de recorridos más directos, rápidos y baratos en el transporte público de la ciudad.
Hoy, cuando el tren eléctrico resurge como una propuesta que aliviaría el tránsito y que —según la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (AATE)— funcionará en julio del 2011, con 10 trenes de seis vagones cada uno, convendría recordar cómo fue el reinado del ferrocarril y, en especial, el de los tranvías de Lima, antes de que colectivos, combis y coasters se apoderaran de las calles.
TIEMPO DE “GORREROS”
Históricamente, Lima se colocó en 1851 a la cabeza de la modernidad en Sudamérica cuando inauguró un servicio de pasajeros con locomotoras a vapor. Culturalmente, en cambio, nuestra tres veces coronada villa quedó marcada por las leyendas urbanas de los tranvías, primero jalados por equinos y luego impulsados por la energía eléctrica que tomaban sus troles, aquellas varas que se alzaban de los vagones para conectarse con los cables aéreos.
“El tranvía era símbolo de elegancia y modernidad. Su mejor época estuvo en las primeras décadas del siglo XX, cuando se reemplazaron las mulas y caballos por la electricidad. Transportaba entonces de 50 y 150 pasajeros, a velocidades de 40 y 60 kilómetros por hora”, relata el ingeniero Alberto Regal en su libro “Historia de los ferrocarriles de Lima” (1965).
En 87 años de servicio, este sistema de transporte implementó ocho líneas urbanas además de desvíos y conexiones, así como tres rutas interurbanas (Lima-La Punta, Lima-Chorrillos, Lima-Magdalena). Entre todas sumaban 138 kilómetros de rieles, detallan Neydo Hidalgo y César Jiménez en su estudio “Los tranvías de Lima” (2009).
Fotografías de la época muestran cómo, superado el recelo inicial al sistema, los limeños de entonces hicieron suyo el tranvía y viajaban en él como mejor les acomodaba.
“El tranvía favoreció las mataperradas en los Barrios Altos, en Cinco Esquinas, en los inquietos jirones de Monserrate y en las típicas callecitas de Abajo el Puente. Como un gran caudillo, [el tranvía] jamás estuvo solo. Era esperado y seguido por los gorreros”, escribió el historiador y ensayista Hermann Buse de la Guerra en un artículo publicado por este Diario el 22 de octubre de 1965.
De aquel frenesí criollo solo subsiste un vagón italiano marca Breda, de 1956, conservado por el Museo de la Electricidad (Barranco). El vagón aún hace recorridos de cinco cuadras por la avenida Pedro de Osma, que son un deleite para el limeño joven y un salto en el tiempo para quienes cuentan con más de 50 abriles.
“Ellos recuerdan cuando eran “gorreros” y viajaban colgados del último vagón para no pagar el pasaje, o cuando por diversión colocaban chapitas en los rieles para que las aplanara el tranvía”, comenta un trabajador de Electro Perú, empresa que patrocina el museo.
Problemas económicos, el crecimiento de la ciudad, así como la masificación de los vehículos, que impulsaron la construcción de obras como la Vía Expresa, marcaron el fin del tranvía. Era 1965. La posta recayó, entonces, en los ómnibus de transporte público, que con el paso de los años probaron no ser la solución que Lima requería.
UN “NUEVO” TREN
El tren eléctrico, proyecto impulsado en 1986 durante el primer gobierno del presidente Alan García, tiene sus orígenes en un estudio de 1973 que apuntaba hacia un sistema de transporte rápido y masivo de pasajeros.
Su construcción sufrió diversas postergaciones, por lo que, tras 25 años de espera, recién el próximo año se podría tener el 25% (22 km) de la Línea 1, que unirá Villa El Salvador con San Juan de Lurigancho, según Oswaldo Plasencia, director de la AATE. “El trayecto entre Villa El Salvador y la avenida Grau funcionará en julio del 2011. La inversión ya supera los US$410 millones”, dijo. La obra en total contará con siete líneas.
Para el inicio de operaciones, el Gobierno ha dispuesto la compra de cinco trenes usados, con seis vagones cada uno, que se sumarán a los cinco similares con los que ya cuenta la AATE. Con esto la frecuencia de salida de las unidades será de nueve minutos. El pasaje costaría S/.1,40.
“Aunque ya no se hacen trenes elevados en el mundo, porque causan mucha intrusión visual y ruido, este proyecto será beneficioso siempre y cuando se integre al Metropolitano y a los demás sistemas existentes o futuros, como el metro [subterráneo]”, opinó al respecto Juan Carlos Dextre, especialista en ingeniería del transporte de la PUCP.
La expectativa es la de siempre: un recorrido más directo, rápido, barato. ¿Cumplirá el tren eléctrico estos desafíos del transporte?
SEPA MÁS
Estudios para un metro subterráneo
En 1972 el consorcio peruano alemán Metrolima desarrolló el plan de un metro subterráneo para Lima.
El plan incluía cuatro líneas: Comas-Villa El Salvador, San Borja-Maranga, Rímac-San Isidro y La Victoria-Carmen de La Legua.
La idea se desestimó al año siguiente. En su lugar se propuso el tren eléctrico.
En julio del 2009, el alcalde Luis Castañeda deslizó en una entrevista con El Comercio la posibilidad de retomar la idea del metro.
En junio de este año, funcionarios de la comuna capitalina se reunieron con ejecutivos del grupo Ingerop y de Systra (Francia) a fin de explorar las posibilidades de nuevos estudios para un futuro metro.
Ecos de una ciudad sobre rieles
El sistema del trole revolucionó en el siglo XX el transporte público. El tranvía eléctrico desapareció hace 45 años. El tren actual funcionará en el 2011
Por: Pamela Sandoval
De todas las expectativas que se crearon los limeños a partir del primer viaje del ferrocarril a vapor, el 5 de julio de 1851, una permanece inalterable en el tiempo: la creación de recorridos más directos, rápidos y baratos en el transporte público de la ciudad.
Hoy, cuando el tren eléctrico resurge como una propuesta que aliviaría el tránsito y que —según la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (AATE)— funcionará en julio del 2011, con 10 trenes de seis vagones cada uno, convendría recordar cómo fue el reinado del ferrocarril y, en especial, el de los tranvías de Lima, antes de que colectivos, combis y coasters se apoderaran de las calles.
TIEMPO DE “GORREROS”
Históricamente, Lima se colocó en 1851 a la cabeza de la modernidad en Sudamérica cuando inauguró un servicio de pasajeros con locomotoras a vapor. Culturalmente, en cambio, nuestra tres veces coronada villa quedó marcada por las leyendas urbanas de los tranvías, primero jalados por equinos y luego impulsados por la energía eléctrica que tomaban sus troles, aquellas varas que se alzaban de los vagones para conectarse con los cables aéreos.
“El tranvía era símbolo de elegancia y modernidad. Su mejor época estuvo en las primeras décadas del siglo XX, cuando se reemplazaron las mulas y caballos por la electricidad. Transportaba entonces de 50 y 150 pasajeros, a velocidades de 40 y 60 kilómetros por hora”, relata el ingeniero Alberto Regal en su libro “Historia de los ferrocarriles de Lima” (1965).
En 87 años de servicio, este sistema de transporte implementó ocho líneas urbanas además de desvíos y conexiones, así como tres rutas interurbanas (Lima-La Punta, Lima-Chorrillos, Lima-Magdalena). Entre todas sumaban 138 kilómetros de rieles, detallan Neydo Hidalgo y César Jiménez en su estudio “Los tranvías de Lima” (2009).
Fotografías de la época muestran cómo, superado el recelo inicial al sistema, los limeños de entonces hicieron suyo el tranvía y viajaban en él como mejor les acomodaba.
“El tranvía favoreció las mataperradas en los Barrios Altos, en Cinco Esquinas, en los inquietos jirones de Monserrate y en las típicas callecitas de Abajo el Puente. Como un gran caudillo, [el tranvía] jamás estuvo solo. Era esperado y seguido por los gorreros”, escribió el historiador y ensayista Hermann Buse de la Guerra en un artículo publicado por este Diario el 22 de octubre de 1965.
De aquel frenesí criollo solo subsiste un vagón italiano marca Breda, de 1956, conservado por el Museo de la Electricidad (Barranco). El vagón aún hace recorridos de cinco cuadras por la avenida Pedro de Osma, que son un deleite para el limeño joven y un salto en el tiempo para quienes cuentan con más de 50 abriles.
“Ellos recuerdan cuando eran “gorreros” y viajaban colgados del último vagón para no pagar el pasaje, o cuando por diversión colocaban chapitas en los rieles para que las aplanara el tranvía”, comenta un trabajador de Electro Perú, empresa que patrocina el museo.
Problemas económicos, el crecimiento de la ciudad, así como la masificación de los vehículos, que impulsaron la construcción de obras como la Vía Expresa, marcaron el fin del tranvía. Era 1965. La posta recayó, entonces, en los ómnibus de transporte público, que con el paso de los años probaron no ser la solución que Lima requería.
UN “NUEVO” TREN
El tren eléctrico, proyecto impulsado en 1986 durante el primer gobierno del presidente Alan García, tiene sus orígenes en un estudio de 1973 que apuntaba hacia un sistema de transporte rápido y masivo de pasajeros.
Su construcción sufrió diversas postergaciones, por lo que, tras 25 años de espera, recién el próximo año se podría tener el 25% (22 km) de la Línea 1, que unirá Villa El Salvador con San Juan de Lurigancho, según Oswaldo Plasencia, director de la AATE. “El trayecto entre Villa El Salvador y la avenida Grau funcionará en julio del 2011. La inversión ya supera los US$410 millones”, dijo. La obra en total contará con siete líneas.
Para el inicio de operaciones, el Gobierno ha dispuesto la compra de cinco trenes usados, con seis vagones cada uno, que se sumarán a los cinco similares con los que ya cuenta la AATE. Con esto la frecuencia de salida de las unidades será de nueve minutos. El pasaje costaría S/.1,40.
“Aunque ya no se hacen trenes elevados en el mundo, porque causan mucha intrusión visual y ruido, este proyecto será beneficioso siempre y cuando se integre al Metropolitano y a los demás sistemas existentes o futuros, como el metro [subterráneo]”, opinó al respecto Juan Carlos Dextre, especialista en ingeniería del transporte de la PUCP.
La expectativa es la de siempre: un recorrido más directo, rápido, barato. ¿Cumplirá el tren eléctrico estos desafíos del transporte?
SEPA MÁS
Estudios para un metro subterráneo
En 1972 el consorcio peruano alemán Metrolima desarrolló el plan de un metro subterráneo para Lima.
El plan incluía cuatro líneas: Comas-Villa El Salvador, San Borja-Maranga, Rímac-San Isidro y La Victoria-Carmen de La Legua.
La idea se desestimó al año siguiente. En su lugar se propuso el tren eléctrico.
En julio del 2009, el alcalde Luis Castañeda deslizó en una entrevista con El Comercio la posibilidad de retomar la idea del metro.
En junio de este año, funcionarios de la comuna capitalina se reunieron con ejecutivos del grupo Ingerop y de Systra (Francia) a fin de explorar las posibilidades de nuevos estudios para un futuro metro.
ESPIAS MADE IN PERU
Peruanos pudieron cambiar la historia espiando para otros
Tres peruanos actuaron como espías o tuvieron información crucial en distintas circunstancias de las dos guerras mundiales que marcaron la primera mitad del siglo XX
Por: Jorge Moreno Matos
Aunque pueda resultar increíble, el oficio de espionaje tiene cierta tradición entre nosotros. No solo aquel practicado por nuestros vecinos en nuestra contra, sino también uno ejercido por nuestros compatriotas más allá de nuestras fronteras y con el que contribuyeron a cambiar el curso de la historia o, al menos, casi lo lograron. Aquí sus historias.
Saber morir en Londres
Ludovico Hurwitz fue hijo de un inmigrante judío-alemán que llegó al Perú en la década de 1860 y que aquí formó una numerosa familia de 11 hijos. Fue arrestado por agentes británicos el 12 de julio de 1915 cuando se aprestaba a desembarcar en el puerto inglés de Newcastle. ¿El motivo? Desde Glasgow, Escocia, había estado enviando telegramas cifrados a Alemania sobre aparentes compras de pescado que ojos expertos descubrieron que en realidad contenían datos cifrados sobre los movimientos de la flota de guerra inglesa.
Donde se leía “arenques ahumados, anchovetas y sardinas”, en realidad se hacía referencia a acorazados, destructores y otras naves de guerra. Durante el interrogatorio negó ser espía, tan solo un comerciante peruano de pescado. Aunque la legación diplomática en Londres lo asistió legalmente y lo ayudó en todo lo que pudo, nada evitó que fuera encontrado culpable y sentenciado a morir fusilado por cuatro cargos, entre ellos el de espionaje a favor de una potencia extranjera en tiempos de guerra.
Poco antes de ser ejecutado por el pelotón de fusilamiento a las seis de la mañana del 11 de abril de 1916, Hurwitz redactó su testamento la noche anterior y nombró albacea de sus bienes al cónsul peruano Enrique Zevallos, quien se mostró en todo momento preocupado por la suerte de su compatriota. Uno de los telegramas que la legación envió a Lima decía: “Hurwitz se condujo con extraordinaria serenidad y entereza”. Hasta el último instante clamó su inocencia.
Pearl Harbor pudo evitarse
La mañana del 7 de diciembre de 1941, el “día de la infamia” como lo calificó el presidente Roosevelt, los japoneses atacaron la flota estadounidense surta en la bahía de Pearl Harbor, en Hawái, causándole graves destrozos y determinando la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
Lo que pocos saben es que el ataque sorpresa nipón pudo evitarse gracias a la alerta que, 11 meses antes, el embajador peruano en Japón, Ricardo Rivera Schreiber, comunicó a su homólogo estadounidense, Joseph C. Grew, sin que nadie le prestara la atención que merecía.
Ricardo Rivera Schreiber era un brillante diplomático de carrera. Lo suyo no eran las labores de espionaje ni mucho menos. Pero ante la serie de sucesos de los que fue testigo y protagonista, cumplió con lo que su conciencia le mandaba.
Fue a través de su valet japonés, quien a su vez recibía la visita de un traductor que en realidad era un miembro de la policía secreta de ese país, que Rivera Schreiber tomó conocimiento de los preparativos para el ataque a la flota estadounidense.
Para corroborar la información que llegaba a él, el diplomático tomó la precaución de verificar que los sucesos de la coyuntura internacional de la que tenía noticia anticipada hubieran sucedido realmente o que se hubieran desarrollado tal como a él se le informó que sucederían.
Cuando reunió las piezas dispersas sobre un ataque japonés a la flota estadounidense en un lugar del Pacífico, Rivera Schreiber se reunió con el embajador de Estados Unidos y le mostró toda la información que había recabado. Aunque Grew siempre afirmó que transmitió a Washington lo que el diplomático peruano le dijo (y por lo cual fue reconocido por el Congreso de ese país), lo cierto es que hicieron oídos sordos a la advertencia y el ataque japonés sucedió tal y como Rivera Schreiber había predicho.
Una “Mata Hari” peruana
De todas las historias de espionaje en la que se han visto involucrados peruanos, ninguna más fascinante y cautivadora que la historia de Elvira La Fuente de Chaudoir, la doble agente que con el alias de “Bronx” tuvo papel descollante en el éxito de la operación anfibia más grande que jamás se haya realizado: la del Día D, el desembarco en Normandía para liberar a Europa del yugo nazi.
Hija de un diplomático peruano, “Bronx” fue captada primero por el servicio secreto alemán, la Abwehr, que le enseñó los rudimentos básicos del espionaje y la adiestró en el cifrado de datos. Posteriormente, fue ella misma quien se acercó al MI5 y les explicó su condición de agente al servicio de Alemania. Estos completaron su aprendizaje de doble agente y utilizaron su inestimable capacidad para desenvolverse en círculos aristocráticos y políticos de Francia y España para una campaña de desinformación de gran envergadura.
Cuando sus jefes alemanes le exigieron información sobre el lugar y fecha de la invasión aliada de Europa, Elvira La Fuente proporcionó datos falsos que hicieron que toda una división “panzer” fuera desviada del verdadero escenario del desembarco. Había cumplido a cabalidad su papel de “Mata Hari”.
Tres peruanos actuaron como espías o tuvieron información crucial en distintas circunstancias de las dos guerras mundiales que marcaron la primera mitad del siglo XX
Por: Jorge Moreno Matos
Aunque pueda resultar increíble, el oficio de espionaje tiene cierta tradición entre nosotros. No solo aquel practicado por nuestros vecinos en nuestra contra, sino también uno ejercido por nuestros compatriotas más allá de nuestras fronteras y con el que contribuyeron a cambiar el curso de la historia o, al menos, casi lo lograron. Aquí sus historias.
Saber morir en Londres
Ludovico Hurwitz fue hijo de un inmigrante judío-alemán que llegó al Perú en la década de 1860 y que aquí formó una numerosa familia de 11 hijos. Fue arrestado por agentes británicos el 12 de julio de 1915 cuando se aprestaba a desembarcar en el puerto inglés de Newcastle. ¿El motivo? Desde Glasgow, Escocia, había estado enviando telegramas cifrados a Alemania sobre aparentes compras de pescado que ojos expertos descubrieron que en realidad contenían datos cifrados sobre los movimientos de la flota de guerra inglesa.
Donde se leía “arenques ahumados, anchovetas y sardinas”, en realidad se hacía referencia a acorazados, destructores y otras naves de guerra. Durante el interrogatorio negó ser espía, tan solo un comerciante peruano de pescado. Aunque la legación diplomática en Londres lo asistió legalmente y lo ayudó en todo lo que pudo, nada evitó que fuera encontrado culpable y sentenciado a morir fusilado por cuatro cargos, entre ellos el de espionaje a favor de una potencia extranjera en tiempos de guerra.
Poco antes de ser ejecutado por el pelotón de fusilamiento a las seis de la mañana del 11 de abril de 1916, Hurwitz redactó su testamento la noche anterior y nombró albacea de sus bienes al cónsul peruano Enrique Zevallos, quien se mostró en todo momento preocupado por la suerte de su compatriota. Uno de los telegramas que la legación envió a Lima decía: “Hurwitz se condujo con extraordinaria serenidad y entereza”. Hasta el último instante clamó su inocencia.
Pearl Harbor pudo evitarse
La mañana del 7 de diciembre de 1941, el “día de la infamia” como lo calificó el presidente Roosevelt, los japoneses atacaron la flota estadounidense surta en la bahía de Pearl Harbor, en Hawái, causándole graves destrozos y determinando la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
Lo que pocos saben es que el ataque sorpresa nipón pudo evitarse gracias a la alerta que, 11 meses antes, el embajador peruano en Japón, Ricardo Rivera Schreiber, comunicó a su homólogo estadounidense, Joseph C. Grew, sin que nadie le prestara la atención que merecía.
Ricardo Rivera Schreiber era un brillante diplomático de carrera. Lo suyo no eran las labores de espionaje ni mucho menos. Pero ante la serie de sucesos de los que fue testigo y protagonista, cumplió con lo que su conciencia le mandaba.
Fue a través de su valet japonés, quien a su vez recibía la visita de un traductor que en realidad era un miembro de la policía secreta de ese país, que Rivera Schreiber tomó conocimiento de los preparativos para el ataque a la flota estadounidense.
Para corroborar la información que llegaba a él, el diplomático tomó la precaución de verificar que los sucesos de la coyuntura internacional de la que tenía noticia anticipada hubieran sucedido realmente o que se hubieran desarrollado tal como a él se le informó que sucederían.
Cuando reunió las piezas dispersas sobre un ataque japonés a la flota estadounidense en un lugar del Pacífico, Rivera Schreiber se reunió con el embajador de Estados Unidos y le mostró toda la información que había recabado. Aunque Grew siempre afirmó que transmitió a Washington lo que el diplomático peruano le dijo (y por lo cual fue reconocido por el Congreso de ese país), lo cierto es que hicieron oídos sordos a la advertencia y el ataque japonés sucedió tal y como Rivera Schreiber había predicho.
Una “Mata Hari” peruana
De todas las historias de espionaje en la que se han visto involucrados peruanos, ninguna más fascinante y cautivadora que la historia de Elvira La Fuente de Chaudoir, la doble agente que con el alias de “Bronx” tuvo papel descollante en el éxito de la operación anfibia más grande que jamás se haya realizado: la del Día D, el desembarco en Normandía para liberar a Europa del yugo nazi.
Hija de un diplomático peruano, “Bronx” fue captada primero por el servicio secreto alemán, la Abwehr, que le enseñó los rudimentos básicos del espionaje y la adiestró en el cifrado de datos. Posteriormente, fue ella misma quien se acercó al MI5 y les explicó su condición de agente al servicio de Alemania. Estos completaron su aprendizaje de doble agente y utilizaron su inestimable capacidad para desenvolverse en círculos aristocráticos y políticos de Francia y España para una campaña de desinformación de gran envergadura.
Cuando sus jefes alemanes le exigieron información sobre el lugar y fecha de la invasión aliada de Europa, Elvira La Fuente proporcionó datos falsos que hicieron que toda una división “panzer” fuera desviada del verdadero escenario del desembarco. Había cumplido a cabalidad su papel de “Mata Hari”.
SQUIER
El explorador que hemos olvidado
E. G. Squier. Periodista, investigador y diplomático estadounidense, abrió el camino a posteriores exploradores de la cultura inca. Squier estuvo en el Cusco, en el siglo XIX, y encontró, entre otras reliquias, un cráneo trepanado que causó sensación en su tiempo.
SQUIER
En 1862 arribó al Perú Ephraim George Squier (1821-1888) como Comisionado de los Estados Unidos, nombrado por el presidente Abraham Lincoln. El interés de Squier por los temas arqueológicos lo llevaron a escribir “Un viaje por tierras incaicas. Crónica de una expedición arqueológica” (1863-1865). “La primera edición en castellano de este libro sobre los incidentes de exploración —explica la historiadora Mariana Mould de Pease— se publicó en 1974; es decir, más de un siglo después de su impresión original en inglés”. La doctora Mould de Pease recuerda que “en julio de 1976 la Embajada de los Estados Unidos en Lima distribuyó quinientos ejemplares con motivo del bicentenario de la independencia de ese país”. Fue entonces que ella se interesó por la figura de Squier, realizando su tesis sobre él.
Pasión por el ayer
Ephraim George Squier nació en 1821, en Bethlehem, Nueva York. Le fue muy mal en los estudios escolares aunque terminó como escritor, periodista, editor y diplomático. Entre trabajo y trabajo encontraba tiempo para dedicarse a su pasión: la investigación de los entierros indígenas. Eso lo llevó a publicar su muy influyente “Antiguos monumentos del valle de Mississippi”. Su interés por la arqueología fue creciendo y la volcó a los restos de las civilizaciones de América Central. En 1849, para poder estudiar las construcciones originarias de esa región, se convirtió en Encargado de Negocios de Estados Unidos para América Central. De regreso a su país plasmó sus investigaciones y experiencias de viaje en una copiosa obra compuesta por varios libros sobre Honduras, San Salvador y Nicaragua (en este último país se le considera una figura principal para el mejor conocimiento de su historia nacional). Volvió a Nueva York en 1868 como cónsul de Honduras. En 1871 fue elegido el primer presidente del Instituto Antropológico de Nueva York.
Testimonio
“Dada la virtual ausencia de todo documento escrito, el estudio de los monumentos arquitecturales de los peruanos adquiere la mayor importancia para la investigación de su historia y civilización. Tienen, en verdad enorme valor. Demuestran claramente el estado de sus artes en todos los ramos. Tenemos restos fehacientes de lo que podían hacer en arquitectura. Sus depósitos y acueductos nos dan una clara visión de su sistema agrícola. Sus puentes, caminos y tambos nos hablan de sus medios de intercomunicación. Sus grandes fortalezas y otras obras públicas demuestran que los gobernantes tenían a su disposición la mano de obra de una población numerosa e industriosa”. [E. G. Squier]
El cráneo
En los alrededores de Cusco a Squier le fue entregado un cráneo trepanado y fue él, en 1865, el primero en anotar la práctica de las trepanaciones craneanas en épocas prehispánicas. Su cráneo inca causó revuelo en la comunidad científica y académica. Y su descubrimiento es considerado un hito en la historia de la cirugía en la medicina antigua. El cráneo en cuestión es albergado hoy en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
E. G. Squier. Periodista, investigador y diplomático estadounidense, abrió el camino a posteriores exploradores de la cultura inca. Squier estuvo en el Cusco, en el siglo XIX, y encontró, entre otras reliquias, un cráneo trepanado que causó sensación en su tiempo.
SQUIER
En 1862 arribó al Perú Ephraim George Squier (1821-1888) como Comisionado de los Estados Unidos, nombrado por el presidente Abraham Lincoln. El interés de Squier por los temas arqueológicos lo llevaron a escribir “Un viaje por tierras incaicas. Crónica de una expedición arqueológica” (1863-1865). “La primera edición en castellano de este libro sobre los incidentes de exploración —explica la historiadora Mariana Mould de Pease— se publicó en 1974; es decir, más de un siglo después de su impresión original en inglés”. La doctora Mould de Pease recuerda que “en julio de 1976 la Embajada de los Estados Unidos en Lima distribuyó quinientos ejemplares con motivo del bicentenario de la independencia de ese país”. Fue entonces que ella se interesó por la figura de Squier, realizando su tesis sobre él.
Pasión por el ayer
Ephraim George Squier nació en 1821, en Bethlehem, Nueva York. Le fue muy mal en los estudios escolares aunque terminó como escritor, periodista, editor y diplomático. Entre trabajo y trabajo encontraba tiempo para dedicarse a su pasión: la investigación de los entierros indígenas. Eso lo llevó a publicar su muy influyente “Antiguos monumentos del valle de Mississippi”. Su interés por la arqueología fue creciendo y la volcó a los restos de las civilizaciones de América Central. En 1849, para poder estudiar las construcciones originarias de esa región, se convirtió en Encargado de Negocios de Estados Unidos para América Central. De regreso a su país plasmó sus investigaciones y experiencias de viaje en una copiosa obra compuesta por varios libros sobre Honduras, San Salvador y Nicaragua (en este último país se le considera una figura principal para el mejor conocimiento de su historia nacional). Volvió a Nueva York en 1868 como cónsul de Honduras. En 1871 fue elegido el primer presidente del Instituto Antropológico de Nueva York.
Testimonio
“Dada la virtual ausencia de todo documento escrito, el estudio de los monumentos arquitecturales de los peruanos adquiere la mayor importancia para la investigación de su historia y civilización. Tienen, en verdad enorme valor. Demuestran claramente el estado de sus artes en todos los ramos. Tenemos restos fehacientes de lo que podían hacer en arquitectura. Sus depósitos y acueductos nos dan una clara visión de su sistema agrícola. Sus puentes, caminos y tambos nos hablan de sus medios de intercomunicación. Sus grandes fortalezas y otras obras públicas demuestran que los gobernantes tenían a su disposición la mano de obra de una población numerosa e industriosa”. [E. G. Squier]
El cráneo
En los alrededores de Cusco a Squier le fue entregado un cráneo trepanado y fue él, en 1865, el primero en anotar la práctica de las trepanaciones craneanas en épocas prehispánicas. Su cráneo inca causó revuelo en la comunidad científica y académica. Y su descubrimiento es considerado un hito en la historia de la cirugía en la medicina antigua. El cráneo en cuestión es albergado hoy en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
Los TLC acrecientan las brechas
En su visita al Perú el ecologista social Uruguayo, Eduardo Gudynas, investigador principal del Centro latino Americano de Ecología Social (Claes) conversó con LA PRIMERA y advirtió que el modelo económico –como el que se aplica en el Perú- basado en la exportación de materias primas, incluso mediante los tratados de libre comercio, no contribuye a la integración de los países latinoamericanos y menos aún a cerrar las brechas sociales y económicas y en materia de infraestructura, Educación, y otras. “Es un modelo autista que sólo beneficia a 20% de la población”, advierte.
-¿Qué costos tienen el extractivismo para el Estado?
-No se está haciendo una buena contabilidad para determinar realmente cuanto son los beneficios o perjuicios del extractivismo. ¿Cómo se explica? Se debe a que existe transferencia de recursos económicos del Estado para sectores extractivos en la construcción de vías de transporte y comunicación, baja carga tributaria o energía barata. Además, no se contabilizan los costos económicos de los daños sociales y ambientales. Por ejemplo: deterioro de la salud, recolocación de comunidades, perdida de la producción agrícola por contaminación de aguas debido a la contaminación minera, entre otros. Entonces, para tomar una decisión sobre si el extractivismo es buen o mal negocio debemos tener una buena contabilidad.
-¿Qué problemas genera el extractivismo?
-Por ejemplo, los países de la región están compitiendo entre ellos para vender las mismas canastas de productos. Por ende, compiten en bajar los precios de los productos y flexibilizar su normativa para atraer la inversión. En cambio, si los países de la región, en lugar de competir entre ellos, pudieran coordinar su producción agrícola o minera, podían controlar el mercado internacional, controlar la oferta e incidir de mejor manera, para los países de la región, en los precios internacionales.
-¿Los conflictos sociales se incrementan con el extractivismo?
-Los conflictos surgen porque las ganancias reales en muchos proyectos de industrias extractivas se van con las exportaciones mientras que los costos sociales y ambientales se quedan a nivel local y esto genera un desbalance enorme. Por lo tanto, habría que revisar si realmente es un buen negocio para los países y si se debe seguir apostando por esta estrategia.
-¿Y la generación de empleo?
-La economía sustentada en la explotación de los recursos naturales genera una mayor dependencia y no necesariamente está demostrado que esta apuesta genera encadenamiento productivo y por lo tanto empleo.
Recientemente se conoció, por ejemplo, que todo el sector Hidrocarburos en Ecuador apenas genera 2 mil empleos directos. Por ello, podría decirse que desde el punto de vista del empleo, el sector Hidrocarburos de Ecuador es “una Mype”.
-Diferentes especialistas peruanos cuestionan el modelo económico que perenniza el modelo primario exportador en los países de la región.
-El modelo actual no contribuye al incremento de la productividad de las mypes a nivel nacional, es un modelo autista que sólo se interesa por un 20 a 30% de la población nacional, las bonanzas que hemos tenido por los precios internacionales y crecimiento internacional no han repercutido, adecuadamente, en el bienestar y la mejora de la productividad de la mayoría de la población
El problema es que nosotros exportamos materias primas y, ahora, debemos enviar más kilos de materias primas para conseguir el dinero para cubrir nuestras necesidades, así nace un círculo vicioso que debemos cortar. Exportamos gas en su estado natural y luego los países desarrollados convierten ese gas mediante la petroquímica, por ejemplo, en productos plásticos. Por ello, es necesaria una coordinación productiva regional.
-¿Cuál es su opinión sobre los tratados de libre comercio?
-Los tratados de libre comercio como están planteados ahora impiden la integración regional porque acentúan una relación comercial entre los países de la región con los grandes países compradores de materias primas, por ello urge una coordinación productiva entre los países de la región. El TLC no es sinónimo de integración. La integración entre países es un proceso más amplio, abarcador, y que confluye hacía reducir las asimetrías, que el país más pequeño se asemeje al más grande, mientras que un TLC acentúa las asimetrías.
Un proceso de integración contribuye a coordinar entre vecinos, en el caso de un TLC eso es imposible.
-Entonces los TLC’s no contribuyen a cerrar las brechas en un país como el Perú.
-Así es. En el caso peruano, el Perú, durante la administración del ex presidente Alejandro Toledo, fue el principal promotor ante la comunidad suramericana de naciones (ahora Unasur) de la reducción de las asimetrías en América del Sur. Ese proyecto fue olvidado y quedó y eso, también, se debe a la resistencia de Brasil de mantener un proyecto de integración que contribuya a reducir asimetrías y coordinar economías.
-El argumento para fomentar los TLC’s es que fomentará entre otras cosas la integración entre los países.
-Se genera la confusión o se quiere hacer creer que los TLC’s contribuyen a la integración, pero no es así. Otro mito, también muy común, es sostener que la conexión energética como el reciente acuerdo de energía firmado por el Perú con Brasil o la construcción de un gaseoducto con Chile contribuye a la integración de los países, eso es una mentira. Interconexión no es integración.
-¿Qué falta para que la interconexión se convierta en integración?
-Principalmente que los países coordinen su producción y economía. Por ejemplo, si Chile o Brasil realizan una actividad productiva, que el Perú participe de dicha actividad y no quedar atado a vender sólo materias primas para luego comprar productos elaborados con esa materia prima que se vendió.
-¿Cuál es su opinión del acuerdo energético Perú-Brasil?
-Ese es un acuerdo que está captando mucha atención internacional y se mira desde los países vecinos con mucho cuidado, pues es un acuerdo muy peculiar en el cual no se detalla la cantidad de represas que se van a construir, ni el lugar donde se construirán. Un acuerdo muy peculiar por su muy general, macro, en el que no se especifica qué obras se van a hacer en realidad. Por ello no se puede afirmar si es ventajoso o no.
Wilder Mayo
Redacción
-¿Qué costos tienen el extractivismo para el Estado?
-No se está haciendo una buena contabilidad para determinar realmente cuanto son los beneficios o perjuicios del extractivismo. ¿Cómo se explica? Se debe a que existe transferencia de recursos económicos del Estado para sectores extractivos en la construcción de vías de transporte y comunicación, baja carga tributaria o energía barata. Además, no se contabilizan los costos económicos de los daños sociales y ambientales. Por ejemplo: deterioro de la salud, recolocación de comunidades, perdida de la producción agrícola por contaminación de aguas debido a la contaminación minera, entre otros. Entonces, para tomar una decisión sobre si el extractivismo es buen o mal negocio debemos tener una buena contabilidad.
-¿Qué problemas genera el extractivismo?
-Por ejemplo, los países de la región están compitiendo entre ellos para vender las mismas canastas de productos. Por ende, compiten en bajar los precios de los productos y flexibilizar su normativa para atraer la inversión. En cambio, si los países de la región, en lugar de competir entre ellos, pudieran coordinar su producción agrícola o minera, podían controlar el mercado internacional, controlar la oferta e incidir de mejor manera, para los países de la región, en los precios internacionales.
-¿Los conflictos sociales se incrementan con el extractivismo?
-Los conflictos surgen porque las ganancias reales en muchos proyectos de industrias extractivas se van con las exportaciones mientras que los costos sociales y ambientales se quedan a nivel local y esto genera un desbalance enorme. Por lo tanto, habría que revisar si realmente es un buen negocio para los países y si se debe seguir apostando por esta estrategia.
-¿Y la generación de empleo?
-La economía sustentada en la explotación de los recursos naturales genera una mayor dependencia y no necesariamente está demostrado que esta apuesta genera encadenamiento productivo y por lo tanto empleo.
Recientemente se conoció, por ejemplo, que todo el sector Hidrocarburos en Ecuador apenas genera 2 mil empleos directos. Por ello, podría decirse que desde el punto de vista del empleo, el sector Hidrocarburos de Ecuador es “una Mype”.
-Diferentes especialistas peruanos cuestionan el modelo económico que perenniza el modelo primario exportador en los países de la región.
-El modelo actual no contribuye al incremento de la productividad de las mypes a nivel nacional, es un modelo autista que sólo se interesa por un 20 a 30% de la población nacional, las bonanzas que hemos tenido por los precios internacionales y crecimiento internacional no han repercutido, adecuadamente, en el bienestar y la mejora de la productividad de la mayoría de la población
El problema es que nosotros exportamos materias primas y, ahora, debemos enviar más kilos de materias primas para conseguir el dinero para cubrir nuestras necesidades, así nace un círculo vicioso que debemos cortar. Exportamos gas en su estado natural y luego los países desarrollados convierten ese gas mediante la petroquímica, por ejemplo, en productos plásticos. Por ello, es necesaria una coordinación productiva regional.
-¿Cuál es su opinión sobre los tratados de libre comercio?
-Los tratados de libre comercio como están planteados ahora impiden la integración regional porque acentúan una relación comercial entre los países de la región con los grandes países compradores de materias primas, por ello urge una coordinación productiva entre los países de la región. El TLC no es sinónimo de integración. La integración entre países es un proceso más amplio, abarcador, y que confluye hacía reducir las asimetrías, que el país más pequeño se asemeje al más grande, mientras que un TLC acentúa las asimetrías.
Un proceso de integración contribuye a coordinar entre vecinos, en el caso de un TLC eso es imposible.
-Entonces los TLC’s no contribuyen a cerrar las brechas en un país como el Perú.
-Así es. En el caso peruano, el Perú, durante la administración del ex presidente Alejandro Toledo, fue el principal promotor ante la comunidad suramericana de naciones (ahora Unasur) de la reducción de las asimetrías en América del Sur. Ese proyecto fue olvidado y quedó y eso, también, se debe a la resistencia de Brasil de mantener un proyecto de integración que contribuya a reducir asimetrías y coordinar economías.
-El argumento para fomentar los TLC’s es que fomentará entre otras cosas la integración entre los países.
-Se genera la confusión o se quiere hacer creer que los TLC’s contribuyen a la integración, pero no es así. Otro mito, también muy común, es sostener que la conexión energética como el reciente acuerdo de energía firmado por el Perú con Brasil o la construcción de un gaseoducto con Chile contribuye a la integración de los países, eso es una mentira. Interconexión no es integración.
-¿Qué falta para que la interconexión se convierta en integración?
-Principalmente que los países coordinen su producción y economía. Por ejemplo, si Chile o Brasil realizan una actividad productiva, que el Perú participe de dicha actividad y no quedar atado a vender sólo materias primas para luego comprar productos elaborados con esa materia prima que se vendió.
-¿Cuál es su opinión del acuerdo energético Perú-Brasil?
-Ese es un acuerdo que está captando mucha atención internacional y se mira desde los países vecinos con mucho cuidado, pues es un acuerdo muy peculiar en el cual no se detalla la cantidad de represas que se van a construir, ni el lugar donde se construirán. Un acuerdo muy peculiar por su muy general, macro, en el que no se especifica qué obras se van a hacer en realidad. Por ello no se puede afirmar si es ventajoso o no.
Wilder Mayo
Redacción
Basta ya, señor Rey
Hace algunos años, en Washington, USA, Edward Houghton fue acusado de haber violado a una joven de apellido Francovitch. La Fiscalía trabajando al alimón con la policía, consideró que había elementos suficientes para efectuar la denuncia y pasar los actuados a nivel judicial.
La joven ejerció su defensa aceptando ser amiga del denunciado, pero negando haber tenido relaciones sexuales con él. Houghton, ansioso de demostrar lo contrario, insistió en que tenían amoríos durante dos años -lo que era cierto- y que se habían acostado más de doscientas veces.
La Fiscalía, con olfato de perdiguero, lo llevó por ese camino y como Francovitch pareció entrar en contradicciones, éstas alentaron al acusado, quien afirmó que en algunas oportunidades, a pesar de su falta de deseo, él accedió a los requerimientos amatorios de la bella dama.
Luego de evidentes balbuceos de ésta, y envalentonado por el giro favorable que venía tomando el proceso, aceptó que en la ocasión, materia del juzgamiento, ella había mostrado reparos porque no tenían condón a la mano. Después de un hábil y extenso interrogatorio, se llegó a las preguntas y respuestas finales que trato de reproducir:
-¿Ella no deseaba mantener relaciones sexuales sin condón?, preguntó el adjunto de la Fiscalía.
-En esa oportunidad no, contestó el acusado, pero agregó que en otras ocasiones habían tenido sexo sin protección.
-Pero en esta oportunidad, materia de la acusación, ella insistió en la majadería de negarse.
-Efectivamente, dijo el acusado, fue un capricho inexplicable.
-Pero no se salió con el capricho, usted impuso, con derecho, su voluntad de varón.
-Claro. No iba a dejar manipularme, después que yo había aceptado muchos de sus caprichos, algunos de ellos bastantes costosos.
No se imaginó el infeliz que iría a dar con sus huesos en la cárcel durante diez años y que su denunciante iba a recibir una pena leve, por mentir durante el proceso, con el exclusivo propósito de darle forma a su estrategia de defensa
El final del interrogatorio, que espero el ministro Rafael Rey pueda leer y entender, no en su condición de adepto a esta página, sino porque algún felpudini lo ponga impreso en su escritorio, sirva para hacerle comprender que cualquier mujer es dueña de su vagina y está en condiciones, si le da la gana, de entregársela al chino de la esquina y negarse al requerimiento de un coronelucho, quien después de forzarla tiene que buscar el apoyo de su institución, perjudicando al Ejército, entidad que tiene reservados fines nobles, y deteriorando la figura del ministro de Defensa, vendiéndole, como argumento procesal, una presunta o verdadera falta de moralidad de la cadete violada.
Que entienda el ministro Rey, cuyo concepto de comportamiento moral, en temas sexuales, puede obnubilar su razonamiento, lo que significa el libre albedrío. Que lo sepa, también, la Comisión formada para estudiar este incidente.
Si pretenden ser cartesianos, modernos y justos, deben olvidarse de la presunta promiscuidad o lesbianismo de la joven, que esa condición que ellos vienen cocinando, en la que no creo, no altera la vil conducta del coronel Marco Vilela Seminario.
Que asimilen el ejemplo señalado en el inicio de esta columna. Que en esa oportunidad, al menos, la justicia americana hizo honor a la cultura democrática, occidental y cristiana. Que sepan que a ningún oficial EP le asiste el derecho de pernada, que esta era una prerrogativa medieval del señor feudal y que averigüen cuándo terminó la Edad Media.
Me sumo al reclamo de las esposas de técnicos y suboficiales del Ejército y la policía, en solidaridad con la estudiante de la Escuela Técnica del Ejército, señorita Shirley Castillo Yarlequé, quien fue sexualmente abusada por el coronel nombrado en el párrafo anterior. Le pido al primer ministro, que aunque sea por solidaridad de estirpe, proteja no solo a una peruana, sino también a una descendiente de Naylamp.
Que las conclusiones de la Comisión Investigadora, que en realidad no tiene nada que investigar, recomienden en la parte resolutiva de su informe, el castigo a un oficial del Ejército de apellido Castillo y a la jefa de sección donde laboraba la perjudicada, una suboficial de apellido Vásquez, quienes llevaron a la cadete al matadero, en horas de la noche, como si se tratara de un ritual en que el gran chamán, ofreciese una víctima propiciatoria al dios de la inmundicia, para aplacar sus apetitos sexuales.
Que al aprovechador, vergüenza de su arma y del Perú, se le expulse de la institución y que conserve la pensión, porque esposa e hijos no pueden pagar los platos rotos, no del concupiscente, sino del abusivo, del cual deben avergonzarse y recordarle que en el próximo arrebato, enamore a la verdulera de la esquina, o saque su billetera y se dé una vuelta por la avenida Arequipa.
Que la bendita comisión incluya también, como proxeneta, al jefe del pabellón psiquiátrico del Hospital Militar, por orinarse los pantalones e internar a la cadete, sin considerar que todos –incluido él- estaban actuando contra la hija de un técnico de 2da del EP, o sea, un inferior jerárquico, que a criterio de estos cromañones, debería enorgullecerse que a su hija se la tire un coronel.
Cuando haga el ministro de Defensa un balance moral de su existencia, quedará satisfecho de su afinidad espiritual con Fujimori y lo comprenderemos porque esta ruta está sembrada de necios, pero creo que se avergonzará, si tiene sangre en la cara, por haberse convertido en protector complaciente de las cosquillas lascivas que siente el coronel Vilela en el bajo vientre, aunque Camus, quien era un profundo conocedor del alma humana, dijo que siempre hay una filosofía para la falta de valor.
Es una vergüenza. Pido de Rey a paje, que pongan a funcionar la decencia y las neuronas y que en la próxima semana pongan punto final a este sainete.
Alberto Massa Gálvez
Colaborador
La joven ejerció su defensa aceptando ser amiga del denunciado, pero negando haber tenido relaciones sexuales con él. Houghton, ansioso de demostrar lo contrario, insistió en que tenían amoríos durante dos años -lo que era cierto- y que se habían acostado más de doscientas veces.
La Fiscalía, con olfato de perdiguero, lo llevó por ese camino y como Francovitch pareció entrar en contradicciones, éstas alentaron al acusado, quien afirmó que en algunas oportunidades, a pesar de su falta de deseo, él accedió a los requerimientos amatorios de la bella dama.
Luego de evidentes balbuceos de ésta, y envalentonado por el giro favorable que venía tomando el proceso, aceptó que en la ocasión, materia del juzgamiento, ella había mostrado reparos porque no tenían condón a la mano. Después de un hábil y extenso interrogatorio, se llegó a las preguntas y respuestas finales que trato de reproducir:
-¿Ella no deseaba mantener relaciones sexuales sin condón?, preguntó el adjunto de la Fiscalía.
-En esa oportunidad no, contestó el acusado, pero agregó que en otras ocasiones habían tenido sexo sin protección.
-Pero en esta oportunidad, materia de la acusación, ella insistió en la majadería de negarse.
-Efectivamente, dijo el acusado, fue un capricho inexplicable.
-Pero no se salió con el capricho, usted impuso, con derecho, su voluntad de varón.
-Claro. No iba a dejar manipularme, después que yo había aceptado muchos de sus caprichos, algunos de ellos bastantes costosos.
No se imaginó el infeliz que iría a dar con sus huesos en la cárcel durante diez años y que su denunciante iba a recibir una pena leve, por mentir durante el proceso, con el exclusivo propósito de darle forma a su estrategia de defensa
El final del interrogatorio, que espero el ministro Rafael Rey pueda leer y entender, no en su condición de adepto a esta página, sino porque algún felpudini lo ponga impreso en su escritorio, sirva para hacerle comprender que cualquier mujer es dueña de su vagina y está en condiciones, si le da la gana, de entregársela al chino de la esquina y negarse al requerimiento de un coronelucho, quien después de forzarla tiene que buscar el apoyo de su institución, perjudicando al Ejército, entidad que tiene reservados fines nobles, y deteriorando la figura del ministro de Defensa, vendiéndole, como argumento procesal, una presunta o verdadera falta de moralidad de la cadete violada.
Que entienda el ministro Rey, cuyo concepto de comportamiento moral, en temas sexuales, puede obnubilar su razonamiento, lo que significa el libre albedrío. Que lo sepa, también, la Comisión formada para estudiar este incidente.
Si pretenden ser cartesianos, modernos y justos, deben olvidarse de la presunta promiscuidad o lesbianismo de la joven, que esa condición que ellos vienen cocinando, en la que no creo, no altera la vil conducta del coronel Marco Vilela Seminario.
Que asimilen el ejemplo señalado en el inicio de esta columna. Que en esa oportunidad, al menos, la justicia americana hizo honor a la cultura democrática, occidental y cristiana. Que sepan que a ningún oficial EP le asiste el derecho de pernada, que esta era una prerrogativa medieval del señor feudal y que averigüen cuándo terminó la Edad Media.
Me sumo al reclamo de las esposas de técnicos y suboficiales del Ejército y la policía, en solidaridad con la estudiante de la Escuela Técnica del Ejército, señorita Shirley Castillo Yarlequé, quien fue sexualmente abusada por el coronel nombrado en el párrafo anterior. Le pido al primer ministro, que aunque sea por solidaridad de estirpe, proteja no solo a una peruana, sino también a una descendiente de Naylamp.
Que las conclusiones de la Comisión Investigadora, que en realidad no tiene nada que investigar, recomienden en la parte resolutiva de su informe, el castigo a un oficial del Ejército de apellido Castillo y a la jefa de sección donde laboraba la perjudicada, una suboficial de apellido Vásquez, quienes llevaron a la cadete al matadero, en horas de la noche, como si se tratara de un ritual en que el gran chamán, ofreciese una víctima propiciatoria al dios de la inmundicia, para aplacar sus apetitos sexuales.
Que al aprovechador, vergüenza de su arma y del Perú, se le expulse de la institución y que conserve la pensión, porque esposa e hijos no pueden pagar los platos rotos, no del concupiscente, sino del abusivo, del cual deben avergonzarse y recordarle que en el próximo arrebato, enamore a la verdulera de la esquina, o saque su billetera y se dé una vuelta por la avenida Arequipa.
Que la bendita comisión incluya también, como proxeneta, al jefe del pabellón psiquiátrico del Hospital Militar, por orinarse los pantalones e internar a la cadete, sin considerar que todos –incluido él- estaban actuando contra la hija de un técnico de 2da del EP, o sea, un inferior jerárquico, que a criterio de estos cromañones, debería enorgullecerse que a su hija se la tire un coronel.
Cuando haga el ministro de Defensa un balance moral de su existencia, quedará satisfecho de su afinidad espiritual con Fujimori y lo comprenderemos porque esta ruta está sembrada de necios, pero creo que se avergonzará, si tiene sangre en la cara, por haberse convertido en protector complaciente de las cosquillas lascivas que siente el coronel Vilela en el bajo vientre, aunque Camus, quien era un profundo conocedor del alma humana, dijo que siempre hay una filosofía para la falta de valor.
Es una vergüenza. Pido de Rey a paje, que pongan a funcionar la decencia y las neuronas y que en la próxima semana pongan punto final a este sainete.
Alberto Massa Gálvez
Colaborador
La municipalidad de Marcona está trabajando intensamente para alcanzar el desarrollo tan ansiado por sus pobladores. Para ello cuenta con un plan estr
Una decisión estratégica pendiente del Estado es la creación de un ministerio de Cultura, que constituiría la plataforma institucional para preservar y promover la cultura nacional y sumar su aporte al desarrollo y la integración. Su creación repararía una grave anomalía, tratándose de un país con un acervo cultural de cinco mil años de antigüedad, con una rica biodiversidad y diversidad cultural, y una efervescente cultura viva y actuante. Cierto, para evitar un aparato pesado y costoso -esos ministerios “sectorialistas” ocupados en dividir el trabajo y no en sumarse a la cooperación intersectorial-, se requiere perfilar uno que responda a los problemas del Perú, que haga de la cultura un recurso para el desarrollo socio-económico, un factor de valoración y autoestima colectiva, y una fuente de creatividad e innovación. El concepto clave para el desarrollo hoy en día es la creatividad. Este es el gran desafío cuando se trata de instituir un ministerio de Cultura. Los países buscan modelos que respondan a su historia y geografía y a sus aspiraciones. No hay un modelo único. Ejemplos: Turquía e Indonesia articulan el trabajo habitual del ministerio -preservar el patrimonio y promover las artes y las culturas vivas- con el turismo, así el turismo internacional ayuda a financiar el turismo local y la restauración del patrimonio. Corea, además del turismo incluye el deporte y una enfática promoción de las nuevas tecnologías de la comunicación, en particular el cine y la TV. Madagascar instituyó un ministerio de Cultura y Medio Ambiente, pues es una isla rica en biodiversidad y generadora de saberes endógenos. Chile dejó su Departamento de Cultura para crear en el 2002 un Consejo Nacional de Cultura, de rango ministerial, que prioriza la “ciudadanía cultural”. Mientras Costa Rica incorpora la atención a la Juventud y la Mujer, marcando una vocación participativa, el ministerio de Brasil suma a su trabajo sectorial la ejecución de programas nacionales contra la discriminación racial y por la cohesión social. En lugar de guardar un rosario de pequeñas instituciones, el presidente Correa instituyó en Ecuador un ministerio de Cultura que prioriza la inclusión y el desarrollo, cuyo diseño final fue confiado a una comisión nacional, con asesoría de la Unesco. ¿Qué clase de ministerio le convendría al Perú?En respuesta a esta pregunta, en un seminario en Lima el año pasado argumenté a favor de un ministerio del Patrimonio Cultural, Natural y Turismo, porque se trata de sectores que trabajan juntos, son claramente complementarios, y por tanto la ley debía consagrar este trabajo orgánico. Téngase presente que el patrimonio arqueológico del Perú está ubicado en espléndidos escenarios naturales (se trata de “Paisajes culturales”), se cuenta con un rico acervo artístico y artesanal, fuente para la creación de empresas culturales y creativas. El país se ubica además entre los países con mayor biodiversidad en el mundo y es un destino preferencial del turismo cultural y ecológico, alcanzando este sector una prosperidad que no comparten las empobrecidas instituciones que preservan el patrimonio cultural y natural, dándose la paradoja de que el sector cultura subsidia al sector turismo.No se trata de separar sino de juntar. Un ministerio que reúna estos tres sectores permitiría corregir estos desfases. Así, los legítimos criterios de mercado del sector turismo serían mejor escuchados y atendidos. Juntos podrían embarcarse en programas de largo plazo, inscritos en una lógica de turismo durable, diversificado y equitativo, para no matar a esas gallinitas de los huevos de oro que son Machu Picchu y el Señor de Sipán. Se daría también debida atención al turismo nacional, favoreciendo el contacto directo y la apropiación colectiva de la cultura mediante el turismo familiar y juvenil. Se entendería mejor los imperativos de preservación de los recursos naturales y de una plena conservación de los sitios históricos. Ahora todos los planes maestros de preservación de sitios patrimoniales exigen la intervención de esos tres sectores: las autoridades culturales, ambientales y del turismo. Esta alianza es altamente beneficiosa para todos, pues haría fluida la concepción y ejecución de grandes proyectos de infraestructura vial y de servicios, con una reducción de costos.El ministerio del Medio Ambiente se creó a principios de año, fracturándose de algún modo la racionalidad de este trabajo conjunto. Si no es posible la reunificación, no queda otra opción que la creación de un ministerio de Cultura y Turismo. No es una tarea sencilla, pero estadísticas serías estiman que, gracias al turismo de cultura y naturaleza, el número de visitantes aumentara este año en 8.4%, lo que en total traería al Perú 2 millones de turistas. En términos de costo y beneficio, la instauración de este ministerio se puede decidir con relativa confianza. Un ministerio con estas características sería, además de entidad de servicios culturales y educativos de la nación, un ministerio de la producción y un ministerio de diálogo y gobernanza democrática del país. (1)Edgar Montiel *Colaborador*Jefe de la Sección de Políticas Culturales, CPO/CPD, UNESCO, &sa=Buscar" París? sobre información buscar>París" class="resaltar">París(1). Al respecto ver, Montiel, Edgar. El Poder de la Cultura. Recurso estratégico del desarrollo durable y la gobernanza democrática. FCE Lima, 2010. 344p.
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