domingo, 13 de diciembre de 2009
Apurímac
En la última quincena se han sucedido enfrentamientos entre Andahuaylas y Abancay que tienen larga antigüedad. Nunca se han entendido y siempre han vivido enfrentados. En esta coyuntura, Andahuaylas se aferra al hospital programado y Abancay lo hace al presupuesto participativo, que no contemplaba un hospital para Andahuaylas. Por ello, se levantó Abancay contra el presidente regional que es natural de Andahuaylas y es acusado de haber favorecido a su provincia natal. Ahora, el pueblo de Abancay lo ha destituido y Andahuaylas lo defiende. Están al borde de la guerra civil y el gobierno nacional observa desde el balcón. El resto de instituciones nacionales tampoco interviene y la sangre puede llegar al río. Recién, luego de días de conflicto, se ha nombrado una comisión negociadora. ¿Estamos a la espera de otro “baguazo” para recién reaccionar?
En abril de 1873 el gobierno civilista de Manuel Pardo creó Apurímac, como parte del mayor esfuerzo descentralizador del siglo XIX. En efecto, en esos mismos días, Pardo promulgó una ley transfiriendo recursos y responsabilidades a dos instancias regionales: juntas departamentales y municipios. Pero, la conformación de Apurímac inmediatamente fue criticada por Mariano Felipe Paz Soldán, uno de los primeros historiadores y geógrafos del Perú independiente.
Paz Soldán observó que la provincia de Andahuaylas era parte de la cuenca del Pampas y que estaba vinculada al río eje de Ayacucho. Por lo tanto, debería permanecer en ese departamento y no ser desmembrada. Por otro lado, la zona de las Bambas también era diferente de Abancay. La entrada a las Bambas se encuentra por Espinar y pertenece al mundo de las provincias altas de puna, que están vinculadas al alto Cusco.
Por su parte, Abancay es un tercer universo, siendo un valle tributario del gran río Apurímac; vinculado a la pampa de Anta y a la ciudad del Cusco. Así, los legisladores que crearon Apurímac desmembraron parte de los departamentos vecinos y formaron una nueva entidad con espacios que carecen de conexión y relación económica. Son tres partes que viven separadas y que se hallan juntas sólo por causas políticas. Por eso viven peleando y nunca se han entendido.
Paz Soldán estuvo de acuerdo con fundar Apurímac, pero constituyéndolo de otro modo. Su argumento era de fondo: la demarcación política debe seguir la conformación de regiones geoeconómicas. Caso contrario, fracasa y genera crisis. Por su parte, durante el primer gobierno de Alan García, finalizando los 1980, hubo un intento para que Andahuaylas vuelva a Ayacucho, mientras que Abancay y las Bambas retornaban al Cusco. Pero, ese esfuerzo se terminó cuando Fujimori desconoció a las autoridades regionales. Al recentralizar el Estado, Fujimori volvió al Apurímac que conocemos hasta hoy, pegando con alfileres tres espacios que ni siquiera tienen buenos caminos que los conecten.
Los últimos enfrentamientos muestran que es preciso reordenar la demarcación. Pero, sucede que Abancay tampoco quiere volver al Cusco, porque sabe que la capital del imperio trata con mucha displicencia a las provincias de su región. Es preferible ser cabeza de ratón a cola de león. Ello porque Cusco ciudad es tan centralista al interior de su región como Lima a escala nacional. De este modo, la descentralización reiniciada en los 2000 ha sido tan poco razonada, que a pesar de sus buenas intenciones, trae problemas agudos al país.
En el caso particular de Apurímac, pienso que es preferible asumir ese divorcio, pues el matrimonio no ha funcionado en 140 años. Mejor separados que mal avenidos para siempre
Injustificable y vergonzoso indulto a Crousillat
¿Cómo es posible que un operador tan visible y escandaloso de la dictadura fujimontesinista, que vendió sin asco la línea editorial de un canal de televisión por varios millones de dólares que salían de las arcas del Estado, pueda ganar la libertad tan pronta y fácilmente?
Crousillat, y su hijo José Francisco, fueron procesados nada menos que por haber recibido el equivalente a 69 millones de soles de Vladimiro Montesinos. Se trata de un gravísimo delito contra la justicia que ahora, de modo absurdo y totalmente inequitativo, aparece mediatizado por la figura del indulto.
¿Cómo, entonces, se reparará el abismal daño al Estado y al sistema democrático que fue sojuzgado por un aparato de dominación, manipulación y embrutecimiento social, del cual Crousillat formaba parte? ¿Qué podrán decir las víctimas de las campañas mediáticas de demolición personal y moral, promovidas por Montesinos a través de sus canales comprados? ¿Es que no se da cuenta el Gobierno del pésimo precedente que se está sentando con un indulto tan controvertido como este, cuando todavía están bajo proceso otros prominentes miembros del clan fujimontesinista?
A propósito, debemos recordar que, si bien el indulto es una potestad presidencial, debe basarse en un informe técnico que justifique las razones, principalmente humanitarias, que lo avalen. Sin embargo, en el caso de Crousillat, no se dan de modo contundente razones de este tipo, pues estaba en una clínica por mucho tiempo, supuestamente bajo tratamiento médico, en una situación ciertamente confortable. Es más, se da el hecho sumamente crítico de que antes fugó a otro país, para evadir la acción de la justicia.
Adicionalmente, ¿cuáles son los criterios de prelación y prioridad de la Comisión Multisectorial de Indultos para calificar y proponer indultos, dado que en agosto pasado el ministro de Justicia, Aurelio Pastor, declaró que tenían más de 300 expedientes sobre indultos por revisar y que llegaron “antes del pedido a favor de Crousillat”? ¿Por qué se prefirió a Crousillat antes que al resto, entre lo cuales seguramente habrá personas en total desamparo con enfermedades realmente terminales? ¿Y qué dirán las decenas de miles de presos que continúan encarcelados sin tener siquiera sentencia? ¿Qué justicia es esta que no castiga ni exige reparación?
Este trato preferencial abre las puertas a la suspicacia respecto de eventuales acuerdos y cálculos politiqueros que habrían primado en este caso y darían muy mala espina sobre el eventual tráfico y mal uso de atribuciones gubernamentales para servir a agendas y pactos políticos bajo la mesa.
El indulto, una figura benevolente, no puede ser manipulado con criterios de oportunismo político, por lo que en el caso de Crousillat debería ser revisado, a la espera de un deslinde y una explicación técnica de las autoridades involucradas.
Tras la oprobiosa década fujimontesinista, mucho sacrificio nos ha costado a los peruanos empezar a recuperar la democracia y el Estado de derecho, precisamente para que impere la justicia ciega e imparcial, sin distingos entre los allegados al régimen con tratamiento privilegiado y el resto. No podemos apartarnos de ese camino y si el Gobierno se equivoca ahora, debe rectificar o asumir las consecuencias de su grave error.
Petroleras líderes y la cenicienta de la Región
Las inversiones de las estatales petroleras más importantes alcanzaron la impresionante cifra de US$ 282,000 millones en el período 2000-2009. Las líderes fueron PEMEX y Petrobrás con el 74% del total. En tercer lugar viene la venezolana PDVSA con US$ 57,000 millones, 20% del total.
Estos niveles de inversión guardan correspondencia con la dotación de hidrocarburos de esos países. Pero lo más importante es que la política de los Estados estuvo orientada a obtener el máximo aprovechamiento de la renta petrolera, que es la diferencia entre el costo de producción del petróleo y su precio de venta en el mercado internacional.
Es eso lo que permite obtener ingentes utilidades que en Venezuela y México financian buena parte de los presupuestos nacionales. No es igual en Brasil, pues Petrobrás es una empresa mixta (hay capitales privados en su accionariado) que cotiza en Bolsa, pero el Estado mantiene una participación mayoritaria. En Brasil también hay una modesta (aunque creciente) inversión extranjera.
Dicho de otro modo, en Brasil, Venezuela y México se pudo haber seguido el “modelo” peruano-argentino-boliviano, consistente en privatizar la industria. Pero se optó por aprovechar la renta petrolera. El país que brilla por su ausencia es Argentina, donde Menem vendió YPF a Repsol, lo que ha sido el origen de la desinversión en el sector, dando lugar a la escasez de gas que impidió las exportaciones a Chile. De su lado, el gobierno de Evo Morales ha repotenciado a la estatal YPFB (que estaba congelada, como Petroperú), pero aún no tenemos cifras de su desempeño.
Luego viene Colombia, donde ECOPETROL ha cobrado una creciente importancia bajo el gobierno neoliberal de Uribe. El relanzamiento y modernización de ECP consiste en que cotice en Bolsa hasta un máximo del 20% de sus acciones, a la vez que se autoriza un masivo aumento de sus inversiones, dentro y fuera del país. Así, el año pasado llegó al Perú, donde (en alianza con coreanos) compraron a la tramposa Petro-Tech de William Kallop por US$ 900 millones.
En quinto lugar viene ENAP de Chile, con US$ 2,400 millones invertidos en la década. Como Chile no tiene petróleo (importa el 90% de lo que consume) explora y produce en el extranjero, a la vez que invierte en modernizar sus refinerías para exportar productos terminados (al Perú y Ecuador con la cadena Primax). En Ecuador, durante años varios gobiernos trataron de privatizar Petroecuador (lo que explica su bajo nivel de inversiones), pero no lo lograron. El año pasado, con Correa, se relanzó a Petroecuador, que invirtió US$ 1,147 millones (incluye el campo ex Occidental).
La cenicienta de América Latina es Petroperú, cuyos principales lotes petroleros y la mayor refinería fueron privatizados en 1996. Desde entonces, a pesar de los esfuerzos de algunos de sus Presidentes y funcionarios, languidece debido a la indiferencia de los gobiernos de turno que le niegan la posibilidad de reintegrarse verticalmente, es decir, de tener campos productores de petróleo. Petroperú debió haber adquirido Petro-Tech, pero García prefirió a la estatal colombiana. Sí, señor.
Así, tenemos petroleras estatales fuertes con gobiernos neoliberales (Colombia y México), con gobiernos social-demócratas bastante liberales (Brasil y Chile) y con “gobiernos progresistas” de nivel variable (Bolivia, Ecuador y Venezuela). El único que no tiene política de Estado (para lo que se necesita una empresa estatal) en el estratégico sector energético es el Perú. Es por eso que el gas de Camisea, el regalo de Dios que nos dejó la Shell, se exportará a México. ¿Hasta cuándo?
El antiimperialismo y el Apra y el “auténtico” Haya
¿Es necesario ser izquierdista para reconocer que la historia del APRA está “plagada de virajes sin fin, o Zapata alberga dudas al respecto? Puede considerárseles “una traición” o un “signo de madurez”, pero los hechos están allí. Aparentemente me descalifica ser parcial, por lo que juzgo al Apra desde un mirador negativo. Con ese mismo argumento debería descalificarse a los apristas (por su sesgo positivo) a un historiador extranjero (que no sería indiferente ante las tomas de posición sobre el imperialismo), y hasta a Tony Zapata, a menos que él crea estar hablando desde ese Olimpo denominado la “neutralidad epistemológica”: desde la Ciencia, mientras mira cómo los demás se debaten en las tinieblas de la ideología. Esa precisamente es la posición más sublimemente ideológica.
Retomo la línea maestra de su crítica: “La trayectoria vital del Haya de Manrique es una traición contra su libro juvenil”. Supongo que Tony asume que considero que EAA representa al “auténtico” Haya, traicionado por su trayectoria vital posterior. Pero en mi texto muestro que este libro fue apenas un eslabón más dentro de una cadena de intentos de reescribir la historia. Haya llegó hasta a tratar de hacer creer que EAA había sido publicado en México, el año 1928. Lo afirma en Treinta años de aprismo y se aferró a esta versión hasta el fin de sus días. Pero no existe tal edición de 1928, como lo aclara el propio Haya en la “Nota Preliminar” de la primera edición de EAA (1936): “Este es un libro escrito hace siete años que solo ahora se publica” (p. 13). El texto fue entregado para su publicación recién el 25/12/1935.
¿Qué está en juego en estas fechas? 1928 fue el año de la polémica con Mariátegui, cuando ambos disputaban las bases para sus respectivos proyectos políticos. Entonces Haya, para mostrarse tan revolucionario como su rival, propuso la lucha a muerte contra el imperialismo. Aún en febrero de 1930 defendía esta posición: “Para nosotros, con Marx y con Lenin, el imperialismo es el capitalismo en su forma más moderna … y si nosotros no combatimos al imperialismo, entonces no combatimos al capitalismo, y si no combatimos al capitalismo, entonces no luchamos contra la explotación, y si no luchamos contra la explotación no tenemos derecho de llamarnos ni socialistas, ni comunistas, ni revolucionarios. El Apra es antiimperialista porque es anticapitalista” (Haya de la Torre, “Carta a la célula del Cusco”, 15/12/1930).
Pero Mariátegui murió dos meses después, en abril de 1930, y entonces la posición de Haya cambió. Sostuvo en adelante que el imperialismo tenía un “lado bueno” (traía capitales, tecnología y progreso) y un “lado malo” (oprimía y explotaba). No se trataba más de liquidarlo sino de negociar con él, aprovechando su lado “bueno” y neutralizando el “malo”; esa es la posición recogida en EAA. Retroceder la fecha de su publicación a 1928 hubiera permitido borrar las huellas de este cambio ideológico fundamental.
Tengo la impresión de que para Haya adoptar un lenguaje leninista –como en la carta citada– o proclamar su simpatía con los EEUU y explicar que no era un radical –como lo hizo confidencialmente ante el embajador norteamericano en Lima, Fred Morris Dearing– respondía más a qué consideraba que querían oír sus interlocutores que con la defensa de la autenticidad ideológica.Confieso que estos hechos a mí sí me sorprendieron.
El Perú "Abencia"
Por Javier Diez Canseco
¿Quién no quiere vivir en un país donde todo es posible? Keiko, hija de un ex presidente criminal y ladrón, quiere ser presidenta. Su programa principal: indultarlo. Un pillo que se permitió llevarse maletas de vladivideos usando a su edecán militar como si fuera fiscal. Aceptó ser culpable de dar 15 millones de dólares a Montesinos para que se vaya a Panamá y “reponerlos” con dinero que se “encontró”. Culpable de comprar políticos e inocular el virus del transfugismo en el Congreso, de chuponear a diestra y siniestra y de comprar la línea editorial de medios de comunicación. Condenado a 25 años de cárcel por secuestros en los sótanos del Pentagonito –donde vivía– y asesinatos a sangre fría en La Cantuta y Barrios Altos.
El gas de Camisea es nuestro, pero no podemos usarlo en función de nuestro desarrollo: el concesionario extranjero tiene derechos de propiedad real sobre su manejo y, gracias a un contrato de PPK y Quijandría, nos deja miserias.
Concesionamos puertos para atraer inversión extranjera y “modernizarlos”, pero –como en Paita– suben las tarifas y encarecen los fletes sin invertir un sol. Despiden u hostilizan a los trabajadores. El Estado les avala créditos solicitados al exterior (pagaremos nosotros si no pagan ellos), les garantiza un volumen de rendimiento que –si no obtienen– les completará el Estado (nosotros) y les permite monopolizar todos los servicios, desplazando a pequeñas y medianas empresas.
Hipócritas, que fueron congresistas y dirigentes del fujimorismo que impuso la esterilización forzada o basada en engaños a mujeres humildes, ahora “defienden la vida de los concebidos” frente al aborto terapéutico de criaturas inviables, al derecho a la vida de la mujeres violadas y violentadas, o niegan el derecho a usar la píldora del día siguiente a jovencitas irresponsables que podrían evitar así una concepción indeseada que les cambiaría la vida de un golpe. Pero ignoran las condiciones de vida de esas mujeres, su sufrimiento, su miseria presente y futura. ¡Todo para los que vendrían, infierno para los que ya están!
Un cardenal de zarzuela, que cerraba las puertas a las mujeres que lo buscaban para recuperar a sus hijos y maridos detenidos vivos y desaparecidos en Ayacucho, ahora –demagógicamente– se ofrece a recibir a todos los nacidos no deseados (¿en su casa?), cuando sabe que es imposible, y renueva su campaña contra el control de la natalidad.
Un tiburón dominicano regresa al Perú a declarar sobre los petroaudios y los negociados en la asignación de lotes petroleros ante un juez que no entrega los discos duros incautados a Business Track a la fiscal y al Congreso. Un juez que ignora las visitas de Del Castillo, Navas (el secretario de García) y su secretaria a la suite de Canaán. ¿Alguien cree que Canaán aclarará algo?
Un Presidente que dice querer reformar la política en el Perú al final de su segundo mandato, estableciendo el voto voluntario y la renovación de Congreso por mitades, definida por sorteo. Mientras tanto, evade: verdadero control ciudadano sobre las autoridades, efectivo derecho de revocar a toda autoridad electa que incumpla sus compromisos electorales o actúe incorrectamente (desde el Presidente y los congresistas hasta los regidores), establecimiento de una República que reconozca la multiculturalidad y plurinacionalidad del país, democracia representativa, pero también participativa y comunitaria, con efectiva inclusión de la gente en la definición de los presupuestos nacionales, regionales y locales, y control sobre los gastos. Quiere vender gato por liebre y hasta amenaza con un “referéndum” recogiendo él mismo firmas en las calles. Arequipa, Puno, Cusco o Bagua lo esperan.
Como dice mucha gente, ante el rol de importantes medios de comunicación aceitados (al estilo del tío Bieto) por la propaganda oficial, “el Perú Abencia”. Allí están la TV y escuchar a don Raúl, Aldo M. o la radio de los mineros para estar seguros.


















