Philip T. Gressman y Robert M. Strain, dos matemáticos estadounidenses, lograron resolver la ecuación de Blotzmann, un problema imposible de resolver creado por un físico austríaco del siglo XIX, clave en la teoría cinética de los gases. Luego de 140 años, estos dos matemáticos de la Universidad de Pennsylvania hicieron historia poniéndole fin a un problema sin resolver.
Según relata la agencia Europa Press, a fines de la década de 1860, los físicos James Clerk Maxwell y Ludwig Boltzmann desarrollaron esta ecuación para predecir cómo los elementos gaseosos distribuyen materiales en sí mismos en el espacio, y la forma en que responden a los cambios en parámetros como la temperatura, la presión o la velocidad.
Gressman y Strain estaban intrigados por esta ecuación misteriosa. Utilizando modernas técnicas matemáticas en el campo de las ecuaciones diferenciales parciales y análisis armónico, los científicos demostraron la ecuación. Sin embargo, solo pudieron encontrar soluciones para los gases en equilibrio perfecto.
Ludwig Boltzmann fue un pionero de la mecánica estadística y su constante es un concepto fundamental de la termodinámica. Se suicidó ahorcándose en 1906. Aunque no se sabe exactamente el motivo de su muerte, la causa más probable de su suicidio es el profundo malestar que sentía tras ser rechazada su tesis sobre el átomo y las moléculas, por la comunidad científica de la época
domingo, 16 de mayo de 2010
GENEALOGIA INCA
(Detalle de "Genealogía de los Incas", Museo Pedro de Osma).
Por: Ronald Elward.*
Corrían los años 30 cuando el padre del ex canciller Fernando de Trazegnies Granda (74) anunció, durante un almuerzo familiar, que don José de la Riva Agüero le había contado que su esposa era descendiente de Huayna Cápac. Se hizo un gran silencio. De Trazegnies-padre era belga y supuso que su comentario sería motivo de celebración, así que con entusiasmo repitió su hallazgo, y el silencio volvió a apoderarse de la mesa.
Tras el almuerzo, su suegra y matriarca de la familia, María Rosa Vásquez de Velasco de Granda, lo llamó aparte y le dijo: “usted no conoce las costumbres peruanas. Sabíamos muy bien de ese ancestro, pero hay pecados de familia de los que no se habla”.
Los cuatro descendientesEn esta nota, Fernando de Trazegnies Granda, Jorge Basadre Ayulo, Raúl Antonio Alvistur Trigo y Jorge Luis Vallejo Castello comentan sus raíces indígenas, las que fueron conociendo tras hurgar por sus apellidos europeos. Además de Huayna Cápac, nuestros protagonistas descienden de los caciques de Tacna, Pachacámac y Monsefú, respectivamente.
Del inca al siglo XXIFernando de Trazegnies Granda (74) cuenta que en Lima era un secreto a voces que los Vásquez de Velasco —antigua y aristocrática familia, y condes de la Laguna, a la que está vinculado por su abuela materna— tenían raíces indígenas. “José de la Riva Agüero y Raúl Porras Barrenechea hablaban sobre esto con mi padre”, señala. Se cree que su vinculación indígena se origina con Inés Huaylas, hija de Huayna Cápac y primera concubina de Francisco Pizarro. Después de darle dos hijos, este la casó en 1538 con Francisco de Ampuero, con quien tuvo tres hijos más. Uno de ellos, Martín de Ampuero y Yupanqui tuvo numerosa descendencia y de uno de ellos desciende De Trazegnies Granda.
Un artículo publicado por él, “La nobleza incaica en el derecho indiano”, ayuda a entender cómo recién con la independencia, las clases indígenas perdieron todo poder e influencia.
República excluyenteLa corona española había reconocido las bases tradicionales de la nobleza inca, incorporándola al derecho español. Así, subsistió hasta 1823 cuando el Congreso republicano declaró la abolición de todos los títulos, fueran estos de origen español o indio. Según de Trazegnies, las familias españolas mantuvieron su posición pero las indígenas lo perdieron todo “porque, especialmente en zonas rurales, los caciques no tenían mucha educación, solamente su cargo y sin eso no tenían ninguna influencia política”.
Reafirmación de peruanidadPara el ex canciller “descender de Huayna Cápac es un recuerdo personal. Uno no puede explotar su pasado pero me hace sentir más peruano, especialmente con un padre belga. Mi madre tenía la parte española y la indígena, es una reafirmación de peruanidad. El Perú no es solamente los españoles o los incas; es la mezcla. Necesitamos reevaluar la cultura indígena porque es parte de nosotros”.
Tengo el orgulloEl abogado Jorge Basadre Ayulo (70), hijo del historiador Jorge Basadre Grohmann (1903-1980), comenta que su padre investigó la historia de la hacienda Para, en Tacna, propiedad de la familia Forero (hasta la reforma agraria).
El historiador sabía que su abuelo, Carlos Basadre Izarnótegui se había casado en Tacna, en 1855, con María de la Concepción Forero y Ara, hija de Manuela Ara y Robles. Descubrió que Manuela era la hija de José Toribio Ara y Cáceres, último cacique de Tacna y prócer de la independencia. Los Ara, de origen aimara, descendían en línea directa de Apo Cari, conocido como Cariapasa, un general de Huayna Cápac y gobernador de los Lupaca (uno de los tres reinos aimara).
De Apo Cari descienden no solamente los Ara, caciques de Tacna sino también los Cari, caciques de Chucuito. “Estoy orgulloso de tener sangre indígena porque conocer nuestras raíces es importante para nuestra identidad”, comenta Basadre Ayulo y explica que para los tacneños durante la ocupación chilena fue clave: “Chile no tenía una nobleza indígena. Nosotros, sí”.
Señores del oráculoRaúl Antonio Alvistur Trigo (63) es un ingeniero apasionado por la genealogía. En los años 70 un tío le pidió ayuda para verificar su vinculación con el héroe de la Batalla de Miraflores, Enrique Leonardo Barrón Bravo (1836-1881), pues le permitiría ser miembro de la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, Vencedores del 2 de Mayo y Defensores Calificados de la Patria.
Alvistur confirmó el dato para su tío y además encontró que la madre del héroe, Petronila Bravo Jayo, hija de Juliana Jayo Sabá Garrido, descendía de un Julián Jayo Apumayta Taurichumbi Sabá Mango Capatinga. Ahí quedó el asunto hasta principios de este año, cuando Alvistur recibió información que probaba que Julián Jayo, artista de la Colonia y autor de los murales del primer claustro del convento de La Merced, era nada menos que nieto de Francisco Taurichumbi Sabá (1663-1733), cacique principal y gobernador de Pachacámac y Lurín.
Pachacámac fue el oráculo más importante del Imperio Inca, y el mayor de la región durante cerca de 1.000 años y su gobernador gozaba de un poder considerable. Alvistur confiesa que cuando originalmente dio con el nombre de este ancestro no pensó que tuviera relevancia ni esperaba encontrar más información. Hoy dice que “es un honor ser descendiente de estos caciques”, aunque señala que de no tener este linaje también estaría muy orgulloso. “Para muchos peruanos tener raíces indígenas es una vergüenza. La gente se interesa por sus apellidos españoles. En mi caso, a veces hasta me parece que ellos me buscan, que mis ancestros quieren ser conocidos”.
Orígenes y culturaJorge Luis Vallejo Castello (24) acaba de terminar sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Católica. En el 2006, y casi de casualidad, empezó a investigar el origen de su familia basándose en unas historias familiares que contaban que su bisabuelo había sido persona importante en Monsefú. Averiguó que su bisabuelo era José de los Santos Flores y Llontop, nieto de Juan Gabriel Llontop y Efio y bisnieto de Apolinario Antonio Llontop Fayso Farrochumbi (1742-1806), cacique principal y gobernador de Monsefú, Chepén y Tecapa, y segunda persona de Lambayeque.
“Con estos datos pude vincular a mi familia con los caciques de Monsefú, estudiados en detalle por el historiador Jorge Zevallos Quiñones y verifiqué sus datos en el archivo parroquial de Monsefú”. Su ancestro en línea directa fue el gobernador inca de esta zona: Cuncu Chumbi, de origen chimú.
Alianzas de familiaA lo largo de los siglos, los caciques de Monsefú establecieron una serie de alianzas políticas y sociales y contrajeron matrimonio con familias de importancia en la zona. Así descienden de los Fayso Farrochumbi, caciques de Ferreñafe y Lambayeque, quienes además dicen descender de la dinastía chimú de Lambayeque, fundada cerca a 1350 por el primer gobernador chimú, Pongmassa.
Vallejo Castello dice que para él es importante conocer sus raíces, “saber de dónde vienes, para saber a dónde vas. Es importante retribuir a la sociedad, rescatar la cultura y el conocimiento. Hoy se está revalorizando la cultura Moche, Lambayeque y Chimú. Veinte años atrás, las huacas eran basureros, eran vistas como algo que no servía. Ahora ya no. Ahora la gente se identifica más con su pasado y cuando sabes más de tus ancestros, más te conviertes en parte de eso”.
Una inca con ObamaEn enero del 2009, Cecilia Muñoz fue nombrada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, directora de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca. Esto la convirtió en una de sus más cercanas colaboradoras.
Previamente a su designación, Cecilia Muñoz desarrolló una importante carrera como abogada y defensora de los derechos de los latinos, a la cabeza de la principal organización latina de ese país, el Consejo Nacional de la Raza.
Muñoz, ciudadana estadounidense, nació en Detroit en 1962, hija del boliviano Eduardo Muñoz Perou, un ingeniero automotor cuya madre, Blanca Perou Schmidt, era hija de Eduardo Perou Cusicanqui, de la familia Cusicanqui, caciques de Calacoto en Bolivia y descendiente directo de Felipe Túpac Yupanqui, hijo o nieto del emperador Túpac Yupanqui.
Felipe Túpac Yupanqui era cacique de Pacajes con la fortaleza de Caquingoro como capital, hoy una provincia en el sur del departamento de La Paz, Bolivia. Probablemente, la madre de Felipe fue una mujer de esta zona e hija de un curaca local.
En una real cédula de 1545 Carlos V les dio un escudo de armas. Alrededor de 1570, la familia abandonó Caquingoro y se mudó a la reducción de los indios en Calacoto, por la política del virrey Toledo. Descendientes notables son aparte de Cecilia Muñoz, el ex presidente boliviano Hernán Siles Zuazo y Esther Ashton Perou, embajadora de Bolivia en La Haya.
Por: Ronald Elward.*
Corrían los años 30 cuando el padre del ex canciller Fernando de Trazegnies Granda (74) anunció, durante un almuerzo familiar, que don José de la Riva Agüero le había contado que su esposa era descendiente de Huayna Cápac. Se hizo un gran silencio. De Trazegnies-padre era belga y supuso que su comentario sería motivo de celebración, así que con entusiasmo repitió su hallazgo, y el silencio volvió a apoderarse de la mesa.
Tras el almuerzo, su suegra y matriarca de la familia, María Rosa Vásquez de Velasco de Granda, lo llamó aparte y le dijo: “usted no conoce las costumbres peruanas. Sabíamos muy bien de ese ancestro, pero hay pecados de familia de los que no se habla”.
Los cuatro descendientesEn esta nota, Fernando de Trazegnies Granda, Jorge Basadre Ayulo, Raúl Antonio Alvistur Trigo y Jorge Luis Vallejo Castello comentan sus raíces indígenas, las que fueron conociendo tras hurgar por sus apellidos europeos. Además de Huayna Cápac, nuestros protagonistas descienden de los caciques de Tacna, Pachacámac y Monsefú, respectivamente.
Del inca al siglo XXIFernando de Trazegnies Granda (74) cuenta que en Lima era un secreto a voces que los Vásquez de Velasco —antigua y aristocrática familia, y condes de la Laguna, a la que está vinculado por su abuela materna— tenían raíces indígenas. “José de la Riva Agüero y Raúl Porras Barrenechea hablaban sobre esto con mi padre”, señala. Se cree que su vinculación indígena se origina con Inés Huaylas, hija de Huayna Cápac y primera concubina de Francisco Pizarro. Después de darle dos hijos, este la casó en 1538 con Francisco de Ampuero, con quien tuvo tres hijos más. Uno de ellos, Martín de Ampuero y Yupanqui tuvo numerosa descendencia y de uno de ellos desciende De Trazegnies Granda.
Un artículo publicado por él, “La nobleza incaica en el derecho indiano”, ayuda a entender cómo recién con la independencia, las clases indígenas perdieron todo poder e influencia.
República excluyenteLa corona española había reconocido las bases tradicionales de la nobleza inca, incorporándola al derecho español. Así, subsistió hasta 1823 cuando el Congreso republicano declaró la abolición de todos los títulos, fueran estos de origen español o indio. Según de Trazegnies, las familias españolas mantuvieron su posición pero las indígenas lo perdieron todo “porque, especialmente en zonas rurales, los caciques no tenían mucha educación, solamente su cargo y sin eso no tenían ninguna influencia política”.
Reafirmación de peruanidadPara el ex canciller “descender de Huayna Cápac es un recuerdo personal. Uno no puede explotar su pasado pero me hace sentir más peruano, especialmente con un padre belga. Mi madre tenía la parte española y la indígena, es una reafirmación de peruanidad. El Perú no es solamente los españoles o los incas; es la mezcla. Necesitamos reevaluar la cultura indígena porque es parte de nosotros”.
Tengo el orgulloEl abogado Jorge Basadre Ayulo (70), hijo del historiador Jorge Basadre Grohmann (1903-1980), comenta que su padre investigó la historia de la hacienda Para, en Tacna, propiedad de la familia Forero (hasta la reforma agraria).
El historiador sabía que su abuelo, Carlos Basadre Izarnótegui se había casado en Tacna, en 1855, con María de la Concepción Forero y Ara, hija de Manuela Ara y Robles. Descubrió que Manuela era la hija de José Toribio Ara y Cáceres, último cacique de Tacna y prócer de la independencia. Los Ara, de origen aimara, descendían en línea directa de Apo Cari, conocido como Cariapasa, un general de Huayna Cápac y gobernador de los Lupaca (uno de los tres reinos aimara).
De Apo Cari descienden no solamente los Ara, caciques de Tacna sino también los Cari, caciques de Chucuito. “Estoy orgulloso de tener sangre indígena porque conocer nuestras raíces es importante para nuestra identidad”, comenta Basadre Ayulo y explica que para los tacneños durante la ocupación chilena fue clave: “Chile no tenía una nobleza indígena. Nosotros, sí”.
Señores del oráculoRaúl Antonio Alvistur Trigo (63) es un ingeniero apasionado por la genealogía. En los años 70 un tío le pidió ayuda para verificar su vinculación con el héroe de la Batalla de Miraflores, Enrique Leonardo Barrón Bravo (1836-1881), pues le permitiría ser miembro de la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, Vencedores del 2 de Mayo y Defensores Calificados de la Patria.
Alvistur confirmó el dato para su tío y además encontró que la madre del héroe, Petronila Bravo Jayo, hija de Juliana Jayo Sabá Garrido, descendía de un Julián Jayo Apumayta Taurichumbi Sabá Mango Capatinga. Ahí quedó el asunto hasta principios de este año, cuando Alvistur recibió información que probaba que Julián Jayo, artista de la Colonia y autor de los murales del primer claustro del convento de La Merced, era nada menos que nieto de Francisco Taurichumbi Sabá (1663-1733), cacique principal y gobernador de Pachacámac y Lurín.
Pachacámac fue el oráculo más importante del Imperio Inca, y el mayor de la región durante cerca de 1.000 años y su gobernador gozaba de un poder considerable. Alvistur confiesa que cuando originalmente dio con el nombre de este ancestro no pensó que tuviera relevancia ni esperaba encontrar más información. Hoy dice que “es un honor ser descendiente de estos caciques”, aunque señala que de no tener este linaje también estaría muy orgulloso. “Para muchos peruanos tener raíces indígenas es una vergüenza. La gente se interesa por sus apellidos españoles. En mi caso, a veces hasta me parece que ellos me buscan, que mis ancestros quieren ser conocidos”.
Orígenes y culturaJorge Luis Vallejo Castello (24) acaba de terminar sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Católica. En el 2006, y casi de casualidad, empezó a investigar el origen de su familia basándose en unas historias familiares que contaban que su bisabuelo había sido persona importante en Monsefú. Averiguó que su bisabuelo era José de los Santos Flores y Llontop, nieto de Juan Gabriel Llontop y Efio y bisnieto de Apolinario Antonio Llontop Fayso Farrochumbi (1742-1806), cacique principal y gobernador de Monsefú, Chepén y Tecapa, y segunda persona de Lambayeque.
“Con estos datos pude vincular a mi familia con los caciques de Monsefú, estudiados en detalle por el historiador Jorge Zevallos Quiñones y verifiqué sus datos en el archivo parroquial de Monsefú”. Su ancestro en línea directa fue el gobernador inca de esta zona: Cuncu Chumbi, de origen chimú.
Alianzas de familiaA lo largo de los siglos, los caciques de Monsefú establecieron una serie de alianzas políticas y sociales y contrajeron matrimonio con familias de importancia en la zona. Así descienden de los Fayso Farrochumbi, caciques de Ferreñafe y Lambayeque, quienes además dicen descender de la dinastía chimú de Lambayeque, fundada cerca a 1350 por el primer gobernador chimú, Pongmassa.
Vallejo Castello dice que para él es importante conocer sus raíces, “saber de dónde vienes, para saber a dónde vas. Es importante retribuir a la sociedad, rescatar la cultura y el conocimiento. Hoy se está revalorizando la cultura Moche, Lambayeque y Chimú. Veinte años atrás, las huacas eran basureros, eran vistas como algo que no servía. Ahora ya no. Ahora la gente se identifica más con su pasado y cuando sabes más de tus ancestros, más te conviertes en parte de eso”.
Una inca con ObamaEn enero del 2009, Cecilia Muñoz fue nombrada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, directora de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca. Esto la convirtió en una de sus más cercanas colaboradoras.
Previamente a su designación, Cecilia Muñoz desarrolló una importante carrera como abogada y defensora de los derechos de los latinos, a la cabeza de la principal organización latina de ese país, el Consejo Nacional de la Raza.
Muñoz, ciudadana estadounidense, nació en Detroit en 1962, hija del boliviano Eduardo Muñoz Perou, un ingeniero automotor cuya madre, Blanca Perou Schmidt, era hija de Eduardo Perou Cusicanqui, de la familia Cusicanqui, caciques de Calacoto en Bolivia y descendiente directo de Felipe Túpac Yupanqui, hijo o nieto del emperador Túpac Yupanqui.
Felipe Túpac Yupanqui era cacique de Pacajes con la fortaleza de Caquingoro como capital, hoy una provincia en el sur del departamento de La Paz, Bolivia. Probablemente, la madre de Felipe fue una mujer de esta zona e hija de un curaca local.
En una real cédula de 1545 Carlos V les dio un escudo de armas. Alrededor de 1570, la familia abandonó Caquingoro y se mudó a la reducción de los indios en Calacoto, por la política del virrey Toledo. Descendientes notables son aparte de Cecilia Muñoz, el ex presidente boliviano Hernán Siles Zuazo y Esther Ashton Perou, embajadora de Bolivia en La Haya.
viernes, 14 de mayo de 2010
GANO BARRANCO
Barranco ganó el concurso de Google
Barranco ganó el concurso Modela tu ciudad, organizado por Google, que consistía en reconstruir la zona donde vives en 3D utilizando Google Earth. Jorge De Albertis modeló el tradicional distrito limeño.
El ingenioso limeño quiso ayudar a su comunidad a fomentar el turismo y la preservación del distrito. De Albertis también ha desarrollado el Proyecto Barranco 3D, que incluye descripciones de sus réplicas, videos y otros interesantes detalles.
“Empecé creando modelos en SketchUp en 2007 cuando me dijeron que diseñe el escenario de un concierto de rock. Desde esa vez no he dejado de utilizar el programa y es el único programa de diseño en 3D que manejo”, sostuvo De Albertis al blog oficial de Google.
Barranco recibirá US$10 mil de premio por haber ganado el concurso y una comitiva de SketchUp visitará pronto el tradicional distrito a manera de reconocimiento por haber ganado el concurso.
Barranco ganó el concurso Modela tu ciudad, organizado por Google, que consistía en reconstruir la zona donde vives en 3D utilizando Google Earth. Jorge De Albertis modeló el tradicional distrito limeño.
El ingenioso limeño quiso ayudar a su comunidad a fomentar el turismo y la preservación del distrito. De Albertis también ha desarrollado el Proyecto Barranco 3D, que incluye descripciones de sus réplicas, videos y otros interesantes detalles.
“Empecé creando modelos en SketchUp en 2007 cuando me dijeron que diseñe el escenario de un concierto de rock. Desde esa vez no he dejado de utilizar el programa y es el único programa de diseño en 3D que manejo”, sostuvo De Albertis al blog oficial de Google.
Barranco recibirá US$10 mil de premio por haber ganado el concurso y una comitiva de SketchUp visitará pronto el tradicional distrito a manera de reconocimiento por haber ganado el concurso.
LA CARRERA DE HITLER
Por Antonio Zapata
65 años atrás, el 9 de mayo de 1945, Alemania nazi capituló ante los aliados. La II Guerra Mundial había costado la vida de más de cincuenta millones de personas, la inmensa mayoría de los cuales fueron civiles. Pocos días antes se había suicidado Adolfo Hitler, quien venía de cumplir 56 años de edad. Tomando en cuenta que hasta sus 30 había sido un perfecto desconocido, resulta que toda su carrera de político fascista la realizó en sólo un cuarto de siglo. ¿Cómo pudo encumbrarse tan rápido y propiciar el mayor genocidio de la historia universal?
La opción política desarrollada por Hitler partía del desprecio por los métodos democráticos. Desde el comienzo, su propuesta fue totalitaria y definida por el enfrentamiento a muerte contra sus enemigos fundamentales: comunistas y judíos. Es más, llegó al poder construyendo el partido nazi, que nacido de las elecciones iba a terminar con ellas. No era un gris dictador militar; por el contrario, fue un gran orador de masas y realizó una intensa agitación política que, paradójicamente, ganó el corazón de uno de los pueblos más cultos de la vieja Europa.
La gran biografía moderna del dictador alemán se debe a Ian Kershaw, quien relata la primera sorpresa que acompañó la carrera de Hitler. Ni siquiera había nacido en Alemania, sino en Austria, en otro Estado Nación. Hablaba alemán y era admirador de todo lo germánico, pero en sentido estricto no era súbdito del Káiser, sino del Emperador de Austria. Luego, se enroló en el ejército alemán durante la I Guerra Mundial y alcanzó el grado de cabo, habiendo participado de la lucha como un arriesgado mensajero.
Al terminar el conflicto, se trasladó a Múnich y debutó como orador de taberna. En las cervecerías bávaras se discutía con intensidad y Hitler pronunciaba apasionados discursos antisemitas. Su argumento era la puñalada por la espalda. Según la propaganda de derechas, Alemania no había perdido por su propia responsabilidad, sino porque un enemigo interior la había traicionado. Ese chivo expiatorio eran los judíos. Con este planteamiento ganó partidarios en los medios más rudos y agresivos.
Su segundo enemigo eran los comunistas. Hacía muy poco los bolcheviques habían triunfado en Rusia y representaban al enemigo del Este, el temido rival euroasiático que venía de abolir la propiedad privada y fusilar al Zar. Los comunistas además habían organizado un sólido partido alemán, que sumado a los socialistas superaba el 40% en las elecciones de la república del Weimar.
Por su parte, Hitler logró organizar una fuerza de choque y un aparato propagandístico de primer orden. Generó un extenso culto a su propia personalidad, para capturar el poder y poner en marcha una industria de guerra, rescatando a Alemania de la depresión de 1930 y obteniendo enormes adhesiones populares.
Cuando se lanzó a la II Guerra aplicó sus tenebrosas soluciones radicales. Eliminó todo tipo de minorías y oposiciones: homosexuales, impedidos físicos, gitanos, judíos y especialmente izquierdistas. Se impuso por el terror extirpando todo lo “diferente”. Pudo hacerlo porque había mucha rabia y desmoralización. Al tomar las riendas nadie creía en el sistema político, los dirigentes parecían insensibles e impotentes. La amenaza exterior era un gatillo y los prejuicios raciales fueron la gasolina que incendió la pradera.
El problema es que se mantienen las condiciones que lo hicieron posible; se hallan entre nosotros, que hemos crecido en una cultura autoritaria y racista. Y ahora que los políticos democráticos nuevamente acaban envueltos en corruptelas, amenaza el retorno de la mano dura. Si pudiera retornar, Hitler estaría contento en el Perú de hoy, sentiría que tiene grandes posibilidades.
65 años atrás, el 9 de mayo de 1945, Alemania nazi capituló ante los aliados. La II Guerra Mundial había costado la vida de más de cincuenta millones de personas, la inmensa mayoría de los cuales fueron civiles. Pocos días antes se había suicidado Adolfo Hitler, quien venía de cumplir 56 años de edad. Tomando en cuenta que hasta sus 30 había sido un perfecto desconocido, resulta que toda su carrera de político fascista la realizó en sólo un cuarto de siglo. ¿Cómo pudo encumbrarse tan rápido y propiciar el mayor genocidio de la historia universal?
La opción política desarrollada por Hitler partía del desprecio por los métodos democráticos. Desde el comienzo, su propuesta fue totalitaria y definida por el enfrentamiento a muerte contra sus enemigos fundamentales: comunistas y judíos. Es más, llegó al poder construyendo el partido nazi, que nacido de las elecciones iba a terminar con ellas. No era un gris dictador militar; por el contrario, fue un gran orador de masas y realizó una intensa agitación política que, paradójicamente, ganó el corazón de uno de los pueblos más cultos de la vieja Europa.
La gran biografía moderna del dictador alemán se debe a Ian Kershaw, quien relata la primera sorpresa que acompañó la carrera de Hitler. Ni siquiera había nacido en Alemania, sino en Austria, en otro Estado Nación. Hablaba alemán y era admirador de todo lo germánico, pero en sentido estricto no era súbdito del Káiser, sino del Emperador de Austria. Luego, se enroló en el ejército alemán durante la I Guerra Mundial y alcanzó el grado de cabo, habiendo participado de la lucha como un arriesgado mensajero.
Al terminar el conflicto, se trasladó a Múnich y debutó como orador de taberna. En las cervecerías bávaras se discutía con intensidad y Hitler pronunciaba apasionados discursos antisemitas. Su argumento era la puñalada por la espalda. Según la propaganda de derechas, Alemania no había perdido por su propia responsabilidad, sino porque un enemigo interior la había traicionado. Ese chivo expiatorio eran los judíos. Con este planteamiento ganó partidarios en los medios más rudos y agresivos.
Su segundo enemigo eran los comunistas. Hacía muy poco los bolcheviques habían triunfado en Rusia y representaban al enemigo del Este, el temido rival euroasiático que venía de abolir la propiedad privada y fusilar al Zar. Los comunistas además habían organizado un sólido partido alemán, que sumado a los socialistas superaba el 40% en las elecciones de la república del Weimar.
Por su parte, Hitler logró organizar una fuerza de choque y un aparato propagandístico de primer orden. Generó un extenso culto a su propia personalidad, para capturar el poder y poner en marcha una industria de guerra, rescatando a Alemania de la depresión de 1930 y obteniendo enormes adhesiones populares.
Cuando se lanzó a la II Guerra aplicó sus tenebrosas soluciones radicales. Eliminó todo tipo de minorías y oposiciones: homosexuales, impedidos físicos, gitanos, judíos y especialmente izquierdistas. Se impuso por el terror extirpando todo lo “diferente”. Pudo hacerlo porque había mucha rabia y desmoralización. Al tomar las riendas nadie creía en el sistema político, los dirigentes parecían insensibles e impotentes. La amenaza exterior era un gatillo y los prejuicios raciales fueron la gasolina que incendió la pradera.
El problema es que se mantienen las condiciones que lo hicieron posible; se hallan entre nosotros, que hemos crecido en una cultura autoritaria y racista. Y ahora que los políticos democráticos nuevamente acaban envueltos en corruptelas, amenaza el retorno de la mano dura. Si pudiera retornar, Hitler estaría contento en el Perú de hoy, sentiría que tiene grandes posibilidades.
domingo, 9 de mayo de 2010
LUCIANA LEON Y LA CULTURA
El 14 de abril la congresista aprista Luciana León publicó una columna en el diario Correo con el sugerente título de “Democraticemos la cultura” (http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=&txtSecci_id=84&txtNota_id=329484&txtRedac_id=LLEON)En la nota, la parlamentaria cuenta su experiencia como invitada al evento TEIA 2010, organizado por la Red Latinoamericana de Arte para la Transformación Social (RLATS) en la ciudad de Fortaleza, en Brasil, y donde pudo constatar “la trascendencia nacional de los Puntos de Cultura, eje central de la relación Estado-ciudadanía”. Y más adelante, luego de describir someramente la diversidad de acciones emprendidas por las 2500 organizaciones socioculturales brasileñas, que reciben apoyo del Estado, se lanza, entusiasta, a proclamar “¡DEMOCRATICEMOS LA CULTURA! Integremos nuestra nación a través de la valorización de su acervo cultural, promoviendo oportunidades de desarrollo por medio de nuevas capacidades, generando riqueza y afianzando la identidad nacional”. Todo muy bien, todo muy lindo, pero ¿qué se está haciendo desde el gobierno, que ella integra como parte de la bancada oficial, para ese propósito? Porque echarle toda la culpa de los problemas culturales del país al presidente de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso, por no apurar los proyectos por ella presentados, como la Ley de Mecenazgo, o la creación del Ministerio de Cultura por el Ejecutivo; parece excesivo y más una cortina de humo apuntando a la paja en el ojo ajeno, para no ver la viga en el suyo propio. Porque podríamos preguntarle también ¿y qué hace al respecto el INC?, ¿o el Ministerio de Educación?, ¿por qué no se le da todo el dinero que le corresponde al Conacine por ley?, ¿dónde está el presupuesto para las escuelas de arte?; y un largo etcétera de vacíos y reclamos.Y es que la política cultural no puede ser, ni es, sólo una suma de buenos deseos y voluntades, por más bien intencionadas que parezcan; es una forma cómo los estados comprenden y establecen su relación con la sociedad en su conjunto, y las orientaciones que definen esa relación, sea vía leyes y/o acciones concretas, para promover y salvaguardar sus diversas expresiones culturales, en todas las artes y expresiones, poniéndolas al alcance de las grandes mayorías. Ese es el motivo por el cual Brasil, así como muchos otros países de América Latina, invierten significativamente en cultura, como parte de una política clara en el sector, y debido a eso hoy su PBI cultural representa el 8% de su economía. ¿Cuánto, en contraparte, invierte el Estado peruano en cultura?, ¿y esta cifra cuánto representa en nuestro PBI? Mejor ni preguntarlo…Pero ya que estuvo de paso por el país de la samba, la parlamentaria también se hubiera documentado cómo se financia su cinematografía, y se habría enterado que no es sólo por la Ley de Mecenazgo o Rouanet, que tuvo que ser modificada para evitar la concentración de beneficios en unos cuantos, sino que paralelamente existe una Ley del Audiovisual, vigente desde el 2002, que obtiene fondos del impuesto a la importación de las copias de películas (que aquí en el Perú, como somos generosos con las grandes transnacionales, ingresan gratis) así como a las copias en videos o DVD y la transmisión por cable. Además, han establecido la Cuota de Pantalla, es decir, que los cines y televisoras de Brasil están obligadas a reservar un espacio de su programación para exhibir cine brasileño, así reclamen y protesten las Majors de Hollywood. (El texto de la Ley lo puede descargar en: http://www.recam.org/_files/documents/l8685compilado_lei_do_audiovisual.pdf ).De esta manera, posiblemente ya no siga apoyando tan entusiastamente como hasta ahora al proyecto de ley de cine de su colega Carlos Raffo, absolutamente impresentable en Brasil y cualquier otro país que se respete, y por el cual le otorgan el 6.6% del actual impuesto municipal a los exhibidores y distribuidores comerciales, a cambio de que ellos le cedan el 3.3% a los cineastas, de forma “voluntaria” y por un plazo de cinco años (proyecto de Ley Nº 3938). Ley al gusto y necesidades de las Majors, que dominan más del 90% de la cartelera como en casi todo el mundo. ¿Ese es el modelo cultural que quiere “democratizar” la congresista?.Por el contrario, los cineastas peruanos apoyamos más bien la propuesta de ley de cine presentada por el congresista Werner Cabrera (proyecto de Ley Nº 3855), que plantea una promoción integral y efectiva del cine y la cultura peruana, acorde a otras legislaciones que sobre la materia existen en el continente. Y es que la democratización de la cultura empieza por casa señorita congresista, logrando que no sólo se vea películas, sino películas peruanas, no como un favor sino como un derecho, porque es nuestro país, y nuestra cultura, identidad y soberanía lo que está en juego. Christian WienerPresidente de la Unión de Cineastas Peruanos
ALAN Y EL TIO GEORGE
Hace un tiempo que Jorge del Castillo difunde, a través de medios amigos, la especie que Alan García le tiene inquina y que ésta sería la explicación de diversos acontecimientos que se han producido en los últimos cuatro años. De esta manera, un presidente competitivo con sus propios compañeros se habría empeñado en no dejar levantar cabeza a quien no ha ocultado la aspiración de ser candidato del APRA para 2011. Y en esa misma línea, se habría valido de la situación actual para forzar la salida de Del Castillo de la secretaría general con el argumento de “permitir la investigación de la corrupción”.En el marco de esta interpretación se deslizan dos supuestos que algunos dan como certezas: primero, que el castillismo es diferente a alanismo, en tanto fenómenos políticos que se originan en el APRA, por lo que podría pensarse que en ciertas circunstancias el “Tío George” podría ser una alternativa al actual presidente; segundo, que lo de la corrupción es un “pretexto” para que un sector del APRA se imponga sobre otro, o para que Alan García haga caer a quien no le gusta, o la variante que estuvo diciendo que mientras al ex premier se le echó por meras presunciones a Quesada se le estaba queriendo sostener pese a la inmundicia de Cofopri. Yo no tenía una idea de lo extendido que podía estar el castillismo en los medios de comunicación. Pero lo que más me sorprende son las piruetas que se hacen para separar a dos que son casi tan siameses como los de los 90. Es cierto que sin García, el APRA no hubiera vuelto al gobierno y sin su empuje político no se entenderían las principales decisiones políticas, incluidas las más brutales, y tampoco sus contradicciones. Pero si este ha sido el gobierno de la inversión y del compromiso con determinados grupos empresariales, lo ha podido ser por Jorge del Castillo. El “Tío George” preparó por años un APRA aliada de la gran empresa. Y es evidente que cuando los miembros de la Confiep se revolcaban en la cama por tener que volver a elegir al fallido estatizador de la banca, recuperaban el sueño cuando conversaban al día siguiente con Del Castillo.Es precisamente de ese papel que nacen las enormes relaciones del “Tío George”, incluidos sus contactos de prensa. Y es ese también el origen de los desvíos corruptos que se escuchan en los petroaudios. Porque lo que parece que algunos no entienden es que en el trato directo entre políticos e inversionistas, se intercambian favores que los implicados tienden a tomar casi como naturales, pero que cuando los escuchan terceros se hacen evidentes en su verdadera naturaleza. La única ventaja entre García y Del Castillo está en el hecho que el primero ya entendió completamente que el país no va a creerse eso de que se amarraban con Canaán, Vera, Discovery o Cemex, “por el bien del Perú”, y que Cofopri no tapa petroaudios, porque sólo es una cochinada que se añade a otra. Por no ser tan moscas y no llegar a sacar el cuerpo, los dos secretarios han caído tan dolorosamente.
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