domingo, 27 de febrero de 2011
WIKIROCHES
Wiki roches
.Por Nelson Manrique
La difusión de los wikileaks relacionados con el Perú viene provocando variadas conmociones en el escenario electoral. El que más tinta ha hecho correr es el que expone el pedido que hicieron ex funcionarios del gobierno de Toledo –Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior y su jefe de campaña hasta el mes pasado, y Rubén Vargas, ex director de Defensa Nacional y hoy miembro de su equipo de plan de gobierno– a la embajada de los EEUU para que montara una campaña propagandística contra Ollanta Humala durante las elecciones del 2006. Rospigliosi ha reconocido la totalidad de lo que transcribe el cable, es decir, que hubo peruanos que pidieron a los norteamericanos que intervinieran en nuestros asuntos internos.
Lo que sigue siendo materia de debate es la participación de Alejandro Toledo en la trama. Para Humala es él el verdadero artífice de la traición a la patria, mientras que Toledo –como era de esperar– sostiene que todo fue iniciativa de Rospigliosi y Vargas y que él no estaba enterado. Sobre la voluntad del gobierno de Toledo de intervenir o no contra Ollanta Humala durante las pasadas elecciones es pertinente el testimonio que ha publicado el domingo Augusto Álvarez Rodrich, que cuenta que cuando dirigía Perú.21 lo llamó un alto funcionario del gobierno de Toledo para pedirle “que ‘colaborara’ en una campaña informativa que alertara que el dólar se dispararía a cuatro o cinco soles –y que el BCR no debía impedirlo– si Humala seguía creciendo”. AAR rechazó el pedido, pero constató que El Comercio y Correo, entre otros, se incorporaron entusiastamente a la guerra sucia.
La otra afectada por los destapes es Keiko Fujimori. Hace unos días ella lamentó que “información confidencial de una embajada esté interfiriendo en un proceso electoral”, apresurándose a asegurar que no había nada destacado en los wikileaks que la aludían: apenas naderías que todo el mundo sabe, como que su respaldo electoral se debe a la popularidad de su papito.
Por supuesto se trataba de algo más sustancial. Un wikileak publicado por EC confirma lo que era un secreto a voces: la alianza establecida entre el Apra y el fujimorismo para cogobernar. Según un informe enviado por la embajada de EEUU hacia la segunda semana de agosto del 2006, Keiko, Santiago Fujimori y Jaime Yoshiyama se reunieron con funcionarios para contarles que iban a otorgarle su apoyo al Apra a cambio de que éste acabe con la “persecución política” contra los fujimoristas y garantizara “imparcialidad” en el proceso de extradición contra Alberto Fujimori, que estaba bajo arresto domiciliario en Santiago desde fines del 2005.
Como era de esperar, Keiko se ha apresurado a asegurar que no entabló ninguna alianza con el Apra y Del Castillo le ha hecho coro. Pero una revisión de los hechos los desmiente. La negociación con García tuvo un final feliz: pocas semanas después de la reunión en la embajada la bancada aprista dio sus votos a los fujimoristas para llevar a Luisa María Cuculiza a la Mesa Directiva y a Rolando Sousa –hasta ese momento abogado defensor de AFF– a la presidencia de la Comisión de RREE: nada menos que la entidad encargada de supervisar el proceso de extradición de Fujimori. Reactivó además la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Chile, dándole su presidencia precisamente a Keiko. A continuación García desmanteló la procuraduría encargada de la extradición y abandonó la política del gobierno de Toledo de solicitar a los gobiernos amigos su apoyo para lograr que Fujimori respondiera a la justicia peruana, con el pretexto de que no quería “politizar el caso”. A ese nivel llegó la “imparcialidad” del Apra con relación al que poco después, intentando evadir la justicia, se convirtió en candidato al senado japonés, jurando dar la vida por Japón (un enlace para refrescar la memoria: http://www.youtube.com/watch?v=lm4MdNHGEZc). Si a pesar de todo Fujimori fue extraditado y condenado fue gracias a jueces probos, que no se sometieron a las presiones del gobierno; es por eso inmoral que Del Castillo pretenda apropiarse de ese logro.
La alianza continúa hoy, con Alberto Fujimori dirigiendo la campaña electoral de su hija desde la Dirandro, con la evidente complicidad del APRA.
.Por Nelson Manrique
La difusión de los wikileaks relacionados con el Perú viene provocando variadas conmociones en el escenario electoral. El que más tinta ha hecho correr es el que expone el pedido que hicieron ex funcionarios del gobierno de Toledo –Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior y su jefe de campaña hasta el mes pasado, y Rubén Vargas, ex director de Defensa Nacional y hoy miembro de su equipo de plan de gobierno– a la embajada de los EEUU para que montara una campaña propagandística contra Ollanta Humala durante las elecciones del 2006. Rospigliosi ha reconocido la totalidad de lo que transcribe el cable, es decir, que hubo peruanos que pidieron a los norteamericanos que intervinieran en nuestros asuntos internos.
Lo que sigue siendo materia de debate es la participación de Alejandro Toledo en la trama. Para Humala es él el verdadero artífice de la traición a la patria, mientras que Toledo –como era de esperar– sostiene que todo fue iniciativa de Rospigliosi y Vargas y que él no estaba enterado. Sobre la voluntad del gobierno de Toledo de intervenir o no contra Ollanta Humala durante las pasadas elecciones es pertinente el testimonio que ha publicado el domingo Augusto Álvarez Rodrich, que cuenta que cuando dirigía Perú.21 lo llamó un alto funcionario del gobierno de Toledo para pedirle “que ‘colaborara’ en una campaña informativa que alertara que el dólar se dispararía a cuatro o cinco soles –y que el BCR no debía impedirlo– si Humala seguía creciendo”. AAR rechazó el pedido, pero constató que El Comercio y Correo, entre otros, se incorporaron entusiastamente a la guerra sucia.
La otra afectada por los destapes es Keiko Fujimori. Hace unos días ella lamentó que “información confidencial de una embajada esté interfiriendo en un proceso electoral”, apresurándose a asegurar que no había nada destacado en los wikileaks que la aludían: apenas naderías que todo el mundo sabe, como que su respaldo electoral se debe a la popularidad de su papito.
Por supuesto se trataba de algo más sustancial. Un wikileak publicado por EC confirma lo que era un secreto a voces: la alianza establecida entre el Apra y el fujimorismo para cogobernar. Según un informe enviado por la embajada de EEUU hacia la segunda semana de agosto del 2006, Keiko, Santiago Fujimori y Jaime Yoshiyama se reunieron con funcionarios para contarles que iban a otorgarle su apoyo al Apra a cambio de que éste acabe con la “persecución política” contra los fujimoristas y garantizara “imparcialidad” en el proceso de extradición contra Alberto Fujimori, que estaba bajo arresto domiciliario en Santiago desde fines del 2005.
Como era de esperar, Keiko se ha apresurado a asegurar que no entabló ninguna alianza con el Apra y Del Castillo le ha hecho coro. Pero una revisión de los hechos los desmiente. La negociación con García tuvo un final feliz: pocas semanas después de la reunión en la embajada la bancada aprista dio sus votos a los fujimoristas para llevar a Luisa María Cuculiza a la Mesa Directiva y a Rolando Sousa –hasta ese momento abogado defensor de AFF– a la presidencia de la Comisión de RREE: nada menos que la entidad encargada de supervisar el proceso de extradición de Fujimori. Reactivó además la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Chile, dándole su presidencia precisamente a Keiko. A continuación García desmanteló la procuraduría encargada de la extradición y abandonó la política del gobierno de Toledo de solicitar a los gobiernos amigos su apoyo para lograr que Fujimori respondiera a la justicia peruana, con el pretexto de que no quería “politizar el caso”. A ese nivel llegó la “imparcialidad” del Apra con relación al que poco después, intentando evadir la justicia, se convirtió en candidato al senado japonés, jurando dar la vida por Japón (un enlace para refrescar la memoria: http://www.youtube.com/watch?v=lm4MdNHGEZc). Si a pesar de todo Fujimori fue extraditado y condenado fue gracias a jueces probos, que no se sometieron a las presiones del gobierno; es por eso inmoral que Del Castillo pretenda apropiarse de ese logro.
La alianza continúa hoy, con Alberto Fujimori dirigiendo la campaña electoral de su hija desde la Dirandro, con la evidente complicidad del APRA.
VIRREYNATO DEL PERU
Wikileaks y nuevo colonialismo
.Por Javier Diez Canseco
La intervención norteamericana en el manejo de asuntos gubernamentales del país (como en el de los recursos naturales) y, específicamente, en la articulación del frente “tapándote la nariz” para llevar a Alan García a la presidencia el 2006 parece cada vez más relevante. Resulta evidente, gracias a los wikileaks, que Jorge del Castillo acudió a ellos para que controlen el berrinche de Lourdes Flores y faciliten su aceptación a que AGP pase a segunda vuelta. Además que se les pidió ayuden para que ella se integre a un frente antiHumala. Y, según lo declarado por Javier Bedoya en Correo, no sólo está casi seguro de que la llamaron de la embajada, sino que a él le consultaron sobre la forma como avanzaba el proceso. Y el frente caminó como una seda.
Wikileaks también da cuenta de negociaciones del fujimorismo con el APRA contra Humala y su afán de garantizar condiciones a favor de Alberto Fujimori en un gobierno de AGP. Los hechos confirman lo exitoso de esa negociación al constatar la cárcel dorada y el comité de campaña con que Fujimori cuenta en DIROES, donde se maneja como Pedro en su casa y recibe a quien quiere y cuando quiere.
El tejido de la alianza política que ha manejado el país este quinquenio está al desnudo, con la activa intervención de la embajada norteamericana. Un wikileak del 2001 –que evidencia que PPK como ministro de Toledo es recibido con alborozo como hombre de confianza para la Embajada y los intereses de las transnacionales mineras– había retratado la infiltración del Estado por lobbistas y, en este caso, un ciudadano norteamericano que juró lealtad a los EEUU para obtener su pasaporte y que goza de total confianza de la potencia del norte.
Pero, una nueva pieza del rompecabezas va dando nuevas pistas: el papel de Toledo y su gobierno en este terreno. Por un lado, Augusto Álvarez Rodrich da cuenta de cómo lo llamó un funcionario de Toledo, en pleno proceso electoral, para sumarse a una campaña de desestabilización económica y de temor a un posible triunfo de Humala, vía una devaluación del sol en la que había que empujar a que se comprometa el BCR, y que se negó a asumir. Era un todo vale.
Y hoy sabemos que Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior y hasta enero de este año Jefe de campaña de Alejandro Toledo, acompañado por Rubén Vargas Céspedes, ex Director de Defensa Nacional de Toledo, actual miembro de su equipo de Plan de Gobierno en Seguridad Ciudadana, acudieron a la Embajada de los EEUU para plantearle intervenir activamente en la campaña contra Humala en noviembre del 2005.
Más aún, según el informe confidencial 46333 filtrado por Wikileaks, Rospigliosi y Vargas trabajaban para la Embajada vía una consultora llamada Capital Humano Social (CHS). Esta entidad, se dice en el documento, está contratada por la NAS, una oficina norteamericana que interviene en la política antidrogas y coordina programas con otras agencias del Gobierno de EEUU, como la Administración de Imposición de Drogas (DEA), el Grupo Consultivo y de Ayuda Militar (MAAG, Departamento de Defensa), y la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).
Rospigliosi propuso políticas concretas: dividir a los seguidores de Humala y apoyar un programa de comunicaciones antiHumala, cuidadoso de no ser explícito y directo. Se deduce que casi se ofrecían como operadores de dicho programa, ¿quizás una ampliación de contrato? Dice el embajador Struble que no aceptaron este programa, pero sí la propuesta de monitorear a Humala más detenidamente a través de NEXUM.
Lo dicho por Álvarez Rodrich y los Wikileaks dejan escasa duda de cómo se articularon diferentes sectores, y gente del propio gobierno, en una campaña política nacional buscando la reiterada y virreinal intervención de la Embajada de los EEUU. Muestran que el Estado y los partidos del continuismo neoliberal impuesto por el fujimorismo no son sino felipillos del Tío Sam. Una verdadera vergüenza para el país, una radiografía del tumor político que nos aqueja, y una renovada exigencia de cambio de un sistema político que carece de dignidad y soberanía a la luz de los hechos.
.Por Javier Diez Canseco
La intervención norteamericana en el manejo de asuntos gubernamentales del país (como en el de los recursos naturales) y, específicamente, en la articulación del frente “tapándote la nariz” para llevar a Alan García a la presidencia el 2006 parece cada vez más relevante. Resulta evidente, gracias a los wikileaks, que Jorge del Castillo acudió a ellos para que controlen el berrinche de Lourdes Flores y faciliten su aceptación a que AGP pase a segunda vuelta. Además que se les pidió ayuden para que ella se integre a un frente antiHumala. Y, según lo declarado por Javier Bedoya en Correo, no sólo está casi seguro de que la llamaron de la embajada, sino que a él le consultaron sobre la forma como avanzaba el proceso. Y el frente caminó como una seda.
Wikileaks también da cuenta de negociaciones del fujimorismo con el APRA contra Humala y su afán de garantizar condiciones a favor de Alberto Fujimori en un gobierno de AGP. Los hechos confirman lo exitoso de esa negociación al constatar la cárcel dorada y el comité de campaña con que Fujimori cuenta en DIROES, donde se maneja como Pedro en su casa y recibe a quien quiere y cuando quiere.
El tejido de la alianza política que ha manejado el país este quinquenio está al desnudo, con la activa intervención de la embajada norteamericana. Un wikileak del 2001 –que evidencia que PPK como ministro de Toledo es recibido con alborozo como hombre de confianza para la Embajada y los intereses de las transnacionales mineras– había retratado la infiltración del Estado por lobbistas y, en este caso, un ciudadano norteamericano que juró lealtad a los EEUU para obtener su pasaporte y que goza de total confianza de la potencia del norte.
Pero, una nueva pieza del rompecabezas va dando nuevas pistas: el papel de Toledo y su gobierno en este terreno. Por un lado, Augusto Álvarez Rodrich da cuenta de cómo lo llamó un funcionario de Toledo, en pleno proceso electoral, para sumarse a una campaña de desestabilización económica y de temor a un posible triunfo de Humala, vía una devaluación del sol en la que había que empujar a que se comprometa el BCR, y que se negó a asumir. Era un todo vale.
Y hoy sabemos que Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior y hasta enero de este año Jefe de campaña de Alejandro Toledo, acompañado por Rubén Vargas Céspedes, ex Director de Defensa Nacional de Toledo, actual miembro de su equipo de Plan de Gobierno en Seguridad Ciudadana, acudieron a la Embajada de los EEUU para plantearle intervenir activamente en la campaña contra Humala en noviembre del 2005.
Más aún, según el informe confidencial 46333 filtrado por Wikileaks, Rospigliosi y Vargas trabajaban para la Embajada vía una consultora llamada Capital Humano Social (CHS). Esta entidad, se dice en el documento, está contratada por la NAS, una oficina norteamericana que interviene en la política antidrogas y coordina programas con otras agencias del Gobierno de EEUU, como la Administración de Imposición de Drogas (DEA), el Grupo Consultivo y de Ayuda Militar (MAAG, Departamento de Defensa), y la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).
Rospigliosi propuso políticas concretas: dividir a los seguidores de Humala y apoyar un programa de comunicaciones antiHumala, cuidadoso de no ser explícito y directo. Se deduce que casi se ofrecían como operadores de dicho programa, ¿quizás una ampliación de contrato? Dice el embajador Struble que no aceptaron este programa, pero sí la propuesta de monitorear a Humala más detenidamente a través de NEXUM.
Lo dicho por Álvarez Rodrich y los Wikileaks dejan escasa duda de cómo se articularon diferentes sectores, y gente del propio gobierno, en una campaña política nacional buscando la reiterada y virreinal intervención de la Embajada de los EEUU. Muestran que el Estado y los partidos del continuismo neoliberal impuesto por el fujimorismo no son sino felipillos del Tío Sam. Una verdadera vergüenza para el país, una radiografía del tumor político que nos aqueja, y una renovada exigencia de cambio de un sistema político que carece de dignidad y soberanía a la luz de los hechos.
PAGUEN CARAJO
Si es justo, es justo
.Por Humberto Campodónico
“A nadie le gusta pagar más impuestos, pero si es justo, es justo. Si hay que participar de las ganancias extraordinarias de un momento de coyuntura habría que hacerlo cuidando siempre que los destinos de los fondos sean para mejorar las condiciones de vida de la población”.
Es lo que acaba de declarar a La República el presidente saliente de Confiep, Ricardo Briceño (18/02/2011). La declaración es de la más alta importancia porque deja de lado posiciones inmovilistas que están en contra de que el Perú reciba una renta adecuada de las ganancias extraordinarias que hoy tienen las empresas mineras (y petroleras) debido a los altos precios internacionales.
Además de esta declaración, ha habido otras opiniones importantes esta semana. Luis Alberto Arias, ex jefe de la Sunat, dijo en La Hora N (1) que las condiciones en que se firmaron los contratos –hace cerca de 15 años– son distintas a las de hoy, por lo cual es recomendable sentarse con las empresas para renegociar –en el buen sentido de la palabra– los contratos.
Dijo también que todas las empresas debían pagar regalías (no lo hacen las que tienen contratos de estabilidad tributaria), motivo por el cual no se han recaudado US$ 1,890 millones en los últimos 6 años. Es necesario, por eso, “uniformizar” la ley minera. En el mismo programa el economista Miguel Palomino del IPE dijo que estaba a favor de una regalía progresiva que tenga en cuenta la rentabilidad, como en Chile, donde esta se aplica progresivamente a la utilidad operativa (ingresos menos costos), a diferencia de la peruana, que se aplica sobre el total de ingresos (lo que, de un lado, puede causar problemas cuando los precios son bajos y, de otro, no permite un ingreso tributario más adecuado cuando los precios suben).
Todas estas opiniones nos acercan a los esquemas de tributación de las industrias extractivas que se discuten hoy en el mundo.
Esquematizando, la cosa va más o menos así: en las industrias extractivas, la regalía y el impuesto no deben ser una tasa fija.
Deben aplicarse en función de la rentabilidad de la empresa: a medida que el accionista obtiene el retorno esperado de su inversión, los ingresos tributarios suben. Es el caso de la mina Pueblo Viejo de Barrick en República Dominicana. Allí se ha acordado que cuando se recupere la inversión y Pueblo Viejo obtenga una tasa interna de retorno del 10%, Barrick pagará al Estado una Participación en la Utilidad Neta de 28.75%. De esta manera, la participación del Estado en los flujos netos del proyecto llegaría al 50% (“Pueblo Viejo, contrato nuevo”, 02/11/09, www.cristaldemira.com).
Pareciera, por tanto, que poco a poco estos planteamientos van cobrando fuerza, como sucedió en Chile, donde las 10 más grandes empresas mineras (el Grupo de los 10) aceptaron adelantar el pago de regalías más altas. Muchas de esas empresas también están en el Perú y, por tanto, conocen bien el tema.
Saben que eso proporciona estabilidad en el largo plazo, porque “lo que es justo, es justo”. De lo que se trata, por tanto es de tener la voluntad política de avanzar en esa dirección, ya que ninguna empresa le va a tocar la puerta a la Sunat para decirle: “quiero pagar más impuestos”. Esa voluntad no la ha tenido el actual gobierno pero sí debe tenerla el nuevo gobierno que se elija en abril (volveremos sobre los programas de los partidos). El fondo de la cuestión, para el Estado y para todos los peruanos, es, de un lado, cómo hacer para que la minería contribuya al desarrollo sostenible y, de otro, cuáles son las políticas (económicas, sociales, de diversificación de la base productiva) que el Estado va a poner en marcha para lograr que los ingresos extraordinarios de los recursos naturales propios del siglo XIX financien el Perú del siglo XXI. ¿No es cierto?
.Por Humberto Campodónico
“A nadie le gusta pagar más impuestos, pero si es justo, es justo. Si hay que participar de las ganancias extraordinarias de un momento de coyuntura habría que hacerlo cuidando siempre que los destinos de los fondos sean para mejorar las condiciones de vida de la población”.
Es lo que acaba de declarar a La República el presidente saliente de Confiep, Ricardo Briceño (18/02/2011). La declaración es de la más alta importancia porque deja de lado posiciones inmovilistas que están en contra de que el Perú reciba una renta adecuada de las ganancias extraordinarias que hoy tienen las empresas mineras (y petroleras) debido a los altos precios internacionales.
Además de esta declaración, ha habido otras opiniones importantes esta semana. Luis Alberto Arias, ex jefe de la Sunat, dijo en La Hora N (1) que las condiciones en que se firmaron los contratos –hace cerca de 15 años– son distintas a las de hoy, por lo cual es recomendable sentarse con las empresas para renegociar –en el buen sentido de la palabra– los contratos.
Dijo también que todas las empresas debían pagar regalías (no lo hacen las que tienen contratos de estabilidad tributaria), motivo por el cual no se han recaudado US$ 1,890 millones en los últimos 6 años. Es necesario, por eso, “uniformizar” la ley minera. En el mismo programa el economista Miguel Palomino del IPE dijo que estaba a favor de una regalía progresiva que tenga en cuenta la rentabilidad, como en Chile, donde esta se aplica progresivamente a la utilidad operativa (ingresos menos costos), a diferencia de la peruana, que se aplica sobre el total de ingresos (lo que, de un lado, puede causar problemas cuando los precios son bajos y, de otro, no permite un ingreso tributario más adecuado cuando los precios suben).
Todas estas opiniones nos acercan a los esquemas de tributación de las industrias extractivas que se discuten hoy en el mundo.
Esquematizando, la cosa va más o menos así: en las industrias extractivas, la regalía y el impuesto no deben ser una tasa fija.
Deben aplicarse en función de la rentabilidad de la empresa: a medida que el accionista obtiene el retorno esperado de su inversión, los ingresos tributarios suben. Es el caso de la mina Pueblo Viejo de Barrick en República Dominicana. Allí se ha acordado que cuando se recupere la inversión y Pueblo Viejo obtenga una tasa interna de retorno del 10%, Barrick pagará al Estado una Participación en la Utilidad Neta de 28.75%. De esta manera, la participación del Estado en los flujos netos del proyecto llegaría al 50% (“Pueblo Viejo, contrato nuevo”, 02/11/09, www.cristaldemira.com).
Pareciera, por tanto, que poco a poco estos planteamientos van cobrando fuerza, como sucedió en Chile, donde las 10 más grandes empresas mineras (el Grupo de los 10) aceptaron adelantar el pago de regalías más altas. Muchas de esas empresas también están en el Perú y, por tanto, conocen bien el tema.
Saben que eso proporciona estabilidad en el largo plazo, porque “lo que es justo, es justo”. De lo que se trata, por tanto es de tener la voluntad política de avanzar en esa dirección, ya que ninguna empresa le va a tocar la puerta a la Sunat para decirle: “quiero pagar más impuestos”. Esa voluntad no la ha tenido el actual gobierno pero sí debe tenerla el nuevo gobierno que se elija en abril (volveremos sobre los programas de los partidos). El fondo de la cuestión, para el Estado y para todos los peruanos, es, de un lado, cómo hacer para que la minería contribuya al desarrollo sostenible y, de otro, cuáles son las políticas (económicas, sociales, de diversificación de la base productiva) que el Estado va a poner en marcha para lograr que los ingresos extraordinarios de los recursos naturales propios del siglo XIX financien el Perú del siglo XXI. ¿No es cierto?
INFLACION
Inflación, ¿sin segunda ronda?
.Por Humberto Campodónico
“El Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijo que el alza de los precios de los productos básicos –en particular del petróleo y los alimentos– constituían presiones inflacionarias globales. Dijo que era esencial no permitir que se generalicen estas presiones para que no tomen la forma de efectos de segunda ronda” (MNI, 26/1/11).
Las declaraciones de Trichet forman parte de un debate en los países industrializados y también en los países emergentes (incluido el Perú) acerca del alza de precios de los productos básicos. ¿Es que llegará a constituir una espiral inflacionaria “de nunca acabar” como en la década del 70? En otras palabras, lo que se debate es si esta alza (1) se trasladará a los precios de otros bienes y servicios.
Uno de los temas que se analizan en detalle es el carácter de los productos que componen la canasta, separándola en dos grandes rubros: a) productos que responden principalmente a factores de oferta (como los productos básicos) y, b) productos y/o servicios que responden principalmente a presiones inflacionarias de demanda (como, por ejemplo, a un alza de salarios). Así, por ejemplo, el Departamento de Trabajo de EEUU nos dice que, del 2000 al 2010, la variación anual de los precios de los servicios se ha mantenido estable hasta el 2008 (ver gráfico), habiendo incluso caído en el 2009 (año de la recesión). Por el contrario, los precios de los bienes más ligados a los productos básicos han tenido un comportamiento volátil (de “serrucho”), pero con fuerte tendencia al alza.
Dice Ben Bernanke, actual Jefe del FED de EEUU, que el efecto directo de los altos precios de la energía en el costo de vida a veces se le llama un efecto de primera ronda. La cuestión, dice Bernanke, es que este efecto puede amplificarse si los empresarios les trasladan a los consumidores, por ejemplo, el alza del precio de la energía y si, en respuesta, los trabajadores demandan un alza de salarios para compensar la pérdida de su poder adquisitivo (ver Energy and the Economy, 15/6/2006, www.federalreserve.org). A su vez, estas alzas podrían incidir sobre las expectativas de los empresarios, lo que constituiría un factor de presión adicional para que aumente la inflación. Así, estos efectos indirectos del alza de precios de la energía en la inflación total son a veces llamados “efectos de segunda ronda” (Bernanke, ídem).
Hoy, la mayoría de los analistas dice que no habría “segunda ronda” debido a dos hechos clave en los países industrializados: los altos déficit fiscales, que están llevando a drásticos programas para su reducción (disminuyendo la demanda) y, de otro, al muy alto y persistente desempleo en EEUU y Europa, lo que tiene el mismo efecto. En el Perú y otros países de América Latina, la percepción es más o menos la misma: se afirma que el principal riesgo es la inflación “importada” y no por la demanda interna. Aun así, el BCR está elevando un poco sus tasas como una medida preventiva contra expectativas inflacionarias.
Pero el MEF de Benavides tiene otro enfoque: piensa que la inflación “importada” se combate con la reducción del IGV, o sea estimulando la demanda interna porque ahora la gente tendrá más dinero en los bolsillos (si bien esto es en teoría porque los precios de los bienes casi no bajan en mercados oligopólicos). La cuestión es que la inflación de primera ronda ya nos está golpeando (fue 0.4% en enero). Habrá que ver si tendremos segunda ronda.
(1) No analizamos aquí las causas del alza de los precios de los productos básicos (problemas climáticos, aumento de la demanda, cultivo de biocombustibles, especulación financiera, etc.) lo que hemos hecho en otros artículos.
.Por Humberto Campodónico
“El Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijo que el alza de los precios de los productos básicos –en particular del petróleo y los alimentos– constituían presiones inflacionarias globales. Dijo que era esencial no permitir que se generalicen estas presiones para que no tomen la forma de efectos de segunda ronda” (MNI, 26/1/11).
Las declaraciones de Trichet forman parte de un debate en los países industrializados y también en los países emergentes (incluido el Perú) acerca del alza de precios de los productos básicos. ¿Es que llegará a constituir una espiral inflacionaria “de nunca acabar” como en la década del 70? En otras palabras, lo que se debate es si esta alza (1) se trasladará a los precios de otros bienes y servicios.
Uno de los temas que se analizan en detalle es el carácter de los productos que componen la canasta, separándola en dos grandes rubros: a) productos que responden principalmente a factores de oferta (como los productos básicos) y, b) productos y/o servicios que responden principalmente a presiones inflacionarias de demanda (como, por ejemplo, a un alza de salarios). Así, por ejemplo, el Departamento de Trabajo de EEUU nos dice que, del 2000 al 2010, la variación anual de los precios de los servicios se ha mantenido estable hasta el 2008 (ver gráfico), habiendo incluso caído en el 2009 (año de la recesión). Por el contrario, los precios de los bienes más ligados a los productos básicos han tenido un comportamiento volátil (de “serrucho”), pero con fuerte tendencia al alza.
Dice Ben Bernanke, actual Jefe del FED de EEUU, que el efecto directo de los altos precios de la energía en el costo de vida a veces se le llama un efecto de primera ronda. La cuestión, dice Bernanke, es que este efecto puede amplificarse si los empresarios les trasladan a los consumidores, por ejemplo, el alza del precio de la energía y si, en respuesta, los trabajadores demandan un alza de salarios para compensar la pérdida de su poder adquisitivo (ver Energy and the Economy, 15/6/2006, www.federalreserve.org). A su vez, estas alzas podrían incidir sobre las expectativas de los empresarios, lo que constituiría un factor de presión adicional para que aumente la inflación. Así, estos efectos indirectos del alza de precios de la energía en la inflación total son a veces llamados “efectos de segunda ronda” (Bernanke, ídem).
Hoy, la mayoría de los analistas dice que no habría “segunda ronda” debido a dos hechos clave en los países industrializados: los altos déficit fiscales, que están llevando a drásticos programas para su reducción (disminuyendo la demanda) y, de otro, al muy alto y persistente desempleo en EEUU y Europa, lo que tiene el mismo efecto. En el Perú y otros países de América Latina, la percepción es más o menos la misma: se afirma que el principal riesgo es la inflación “importada” y no por la demanda interna. Aun así, el BCR está elevando un poco sus tasas como una medida preventiva contra expectativas inflacionarias.
Pero el MEF de Benavides tiene otro enfoque: piensa que la inflación “importada” se combate con la reducción del IGV, o sea estimulando la demanda interna porque ahora la gente tendrá más dinero en los bolsillos (si bien esto es en teoría porque los precios de los bienes casi no bajan en mercados oligopólicos). La cuestión es que la inflación de primera ronda ya nos está golpeando (fue 0.4% en enero). Habrá que ver si tendremos segunda ronda.
(1) No analizamos aquí las causas del alza de los precios de los productos básicos (problemas climáticos, aumento de la demanda, cultivo de biocombustibles, especulación financiera, etc.) lo que hemos hecho en otros artículos.
MARCONA
?
¿Se cayó la petroquímica de Marcona?
.Por Humberto Campodónico
“Es muy difícil que salga adelante el complejo de nitrógeno de Marcona propuesto por CF Industries –empresa de Illinois que produce y distribuye fertilizantes– debido a la incertidumbre sobre la infraestructura (gasoducto Pisco-Marcona) y a los bajos precios del gas natural en EEUU. Eso dijo el presidente de CF Industries, Stephen Wilson, al anunciar los resultados del IV Trimestre del 2010” (BN Américas, 21/02/2011).
Esta es una muy mala noticia, pues la planta petroquímica –PQ, con una inversión de US$ 2,000 millones– produciría fertilizantes con el gas natural de Camisea (sobre todo úrea) y reduciría su costo, beneficiando a los agricultores y a millones de peruanos.
No solo eso. El uso del gas en la PQ es mucho más conveniente que exportarlo en bruto, como se hace ahora. Un complejo de fertilizantes de amoníaco, nitrato de amonio y úrea generaría ingresos de US$ 11,500 millones, 5.75 veces más que la venta del gas bruto (US$ 2,000 millones). Además, dejaríamos de importar US$ 479 millones en plásticos y fertilizantes (www.cristaldemira.com, 18/04/2007).
El porqué de los problemas tiene una explicación central: la virtual ausencia del Estado. Veamos primero el tema precios.
En el 2007 el Consorcio Camisea que explota el Lote 88 realizó una licitación para vender gas natural a una empresa PQ. CF Industries lo ganó y comprará 99 millones de pies cúbicos diarios a precios entre US$ 3,00 y US$ 6,50 por millón de BTU (MMBTU), según las variaciones del precio internacional del gas natural.
Para CF Industries este precio era bastante bueno, considerando que en EEUU el precio del gas natural en el 2007 y el 2008 fue US$ 7.80 y 9.42 por MMBTU (Memoria CF 2009). Agrega CF que el gas representa cerca del 60% del costo total de producción de los fertilizantes.
Pero sucede que desde el 2008 hasta ahora, el precio del gas natural en EEUU ha bajado (está en US$3.80/MMBTU) y los pronósticos indican que no va a moverse. Por razones obvias, a CF ya no le cuadran los precios pactados en el 2007.
Otro tema es la disponibilidad de gas. La expansión del gasoducto Camisea-Pisco que debe realizar TGP aún no se concreta, entre otros motivos por el conflicto sobre la ruta escogida: la población no quiere que el gasoducto pase por el Santuario de Megantoni. Esto no solo afecta a CF, sino también a Lima.
Otro tema es la construcción del gasoducto Pisco-Ica-Marcona por la colombiana Congas –con una inversión de US$ 280 millones– que ya ha presentado su Estudio de Impacto Ambiental. Aquí el problema se deriva del anterior: si no se amplía la capacidad del gasoducto de TGP, entonces ¿qué gas se va a transportar? A eso se debe seguramente la incertidumbre de CF.
Volvamos a la ausencia del Estado. Una industria naciente tan importante como la PQ ha tenido un impulso inicial de las empresas estatales en toda la Región, que también ha considerado Asociaciones Público-Privadas entre empresas estatales y privadas.
Pero en el Perú las empresas privadas se encargan “de todo”, a lo que se agrega que el Estado no posee una sola molécula de gas y tampoco puede orientar su uso. Si el impulso a la PQ fuera prioridad nacional
–como lo fue la Carretera Interoceánica o la construcción del Terminal de LNG en Quintero, Chile– otra sería la situación, incluso con los actuales precios en EEUU.
Para terminar, hay algo que no dijo Stephen Wilson: que el proyecto de PQ (más pequeño) del Grupo Brescia con la chilena Sigdo Koppers sí podría salir adelante. ¿Dónde se va a construir esa planta? No en Ilo ni en Marcona, sino en Paracas –donde llega el gas–, que hace poco también obtuvo el rango de “polo petroquímico” (ya tenemos tres “polos”). Da para darle muchas vueltas a todo este asunto, que merece estar en el tope de la agenda en esta campaña electoral. Salvo peor parecer.
¿Se cayó la petroquímica de Marcona?
.Por Humberto Campodónico
“Es muy difícil que salga adelante el complejo de nitrógeno de Marcona propuesto por CF Industries –empresa de Illinois que produce y distribuye fertilizantes– debido a la incertidumbre sobre la infraestructura (gasoducto Pisco-Marcona) y a los bajos precios del gas natural en EEUU. Eso dijo el presidente de CF Industries, Stephen Wilson, al anunciar los resultados del IV Trimestre del 2010” (BN Américas, 21/02/2011).
Esta es una muy mala noticia, pues la planta petroquímica –PQ, con una inversión de US$ 2,000 millones– produciría fertilizantes con el gas natural de Camisea (sobre todo úrea) y reduciría su costo, beneficiando a los agricultores y a millones de peruanos.
No solo eso. El uso del gas en la PQ es mucho más conveniente que exportarlo en bruto, como se hace ahora. Un complejo de fertilizantes de amoníaco, nitrato de amonio y úrea generaría ingresos de US$ 11,500 millones, 5.75 veces más que la venta del gas bruto (US$ 2,000 millones). Además, dejaríamos de importar US$ 479 millones en plásticos y fertilizantes (www.cristaldemira.com, 18/04/2007).
El porqué de los problemas tiene una explicación central: la virtual ausencia del Estado. Veamos primero el tema precios.
En el 2007 el Consorcio Camisea que explota el Lote 88 realizó una licitación para vender gas natural a una empresa PQ. CF Industries lo ganó y comprará 99 millones de pies cúbicos diarios a precios entre US$ 3,00 y US$ 6,50 por millón de BTU (MMBTU), según las variaciones del precio internacional del gas natural.
Para CF Industries este precio era bastante bueno, considerando que en EEUU el precio del gas natural en el 2007 y el 2008 fue US$ 7.80 y 9.42 por MMBTU (Memoria CF 2009). Agrega CF que el gas representa cerca del 60% del costo total de producción de los fertilizantes.
Pero sucede que desde el 2008 hasta ahora, el precio del gas natural en EEUU ha bajado (está en US$3.80/MMBTU) y los pronósticos indican que no va a moverse. Por razones obvias, a CF ya no le cuadran los precios pactados en el 2007.
Otro tema es la disponibilidad de gas. La expansión del gasoducto Camisea-Pisco que debe realizar TGP aún no se concreta, entre otros motivos por el conflicto sobre la ruta escogida: la población no quiere que el gasoducto pase por el Santuario de Megantoni. Esto no solo afecta a CF, sino también a Lima.
Otro tema es la construcción del gasoducto Pisco-Ica-Marcona por la colombiana Congas –con una inversión de US$ 280 millones– que ya ha presentado su Estudio de Impacto Ambiental. Aquí el problema se deriva del anterior: si no se amplía la capacidad del gasoducto de TGP, entonces ¿qué gas se va a transportar? A eso se debe seguramente la incertidumbre de CF.
Volvamos a la ausencia del Estado. Una industria naciente tan importante como la PQ ha tenido un impulso inicial de las empresas estatales en toda la Región, que también ha considerado Asociaciones Público-Privadas entre empresas estatales y privadas.
Pero en el Perú las empresas privadas se encargan “de todo”, a lo que se agrega que el Estado no posee una sola molécula de gas y tampoco puede orientar su uso. Si el impulso a la PQ fuera prioridad nacional
–como lo fue la Carretera Interoceánica o la construcción del Terminal de LNG en Quintero, Chile– otra sería la situación, incluso con los actuales precios en EEUU.
Para terminar, hay algo que no dijo Stephen Wilson: que el proyecto de PQ (más pequeño) del Grupo Brescia con la chilena Sigdo Koppers sí podría salir adelante. ¿Dónde se va a construir esa planta? No en Ilo ni en Marcona, sino en Paracas –donde llega el gas–, que hace poco también obtuvo el rango de “polo petroquímico” (ya tenemos tres “polos”). Da para darle muchas vueltas a todo este asunto, que merece estar en el tope de la agenda en esta campaña electoral. Salvo peor parecer.
INGRESOS DE LIMA
Los ingresos desiguales de Lima Metropolitana
)
.Por Humberto Campodónico
Hace unos días publicamos estadísticas del Ministerio de Trabajo que nos decían que el 78.5% de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada de Lima Metropolitana (LM) en el 2009 tenía ingresos de hasta 1,500 soles mensuales, mientras que solo el 21.4% tenía ingresos superiores a S/. 1,500/mes (1). Impresionante, ¿verdad?
Ahora publicamos estadísticas para el 2010 de LM, elaboradas por Ipsos-Apoyo a partir de encuestas realizadas por ellos, que nos permiten ver los ingresos mensuales promedio de los hogares, esta vez desagregados por niveles socioeconómicos. Dice Ipsos-Apoyo que el 75% de los hogares de LM tiene ingresos mensuales promedio de hasta 2,000 soles (ver cuadro), cifra que guarda relación con la del Ministerio de Trabajo.
Veamos el detalle. Del 75% de hogares con ingresos menores a S/. 2,000/mes, el 9% gana hasta 600 soles, el 26% gana entre 600 y 1,000 soles, mientras que el 40% gana entre 1,000 y 2,000 soles.
El 25% restante de los hogares gana entre 2,000 y 4,000 soles mensuales. De estos, el 15% gana entre 2,000 y 4,000 soles y solo el 3% gana más de 8,000 soles mensuales.
Vamos ahora a la desagregación por niveles socioeconómicos, que es lo interesante. En el Nivel A, que representa solo el 5.2% de los hogares, nadie gana menos de 2,000 soles mensuales. El 40% gana entre 4,000 y 8,000 soles mensuales y el 37% gana más de 8,000 soles mensuales.
Veamos ahora el contraste con el nivel E, que constituye el 13.8% de los hogares de LM. Aquí el 99% de los hogares gana menos de 2,000 soles. ¿Qué les parece? De estos, el 52% gana entre 600 y 1,000 soles. Y, ojo, nadie en el Sector E gana más de S/. 2,000/mes.
En el Nivel D, el 92% gana menos de 2,000 soles. Se aprecia que la línea divisoria entre el Nivel D y el Nivel E es muy tenue. Quizá la diferencia más grande es que el 37% gana entre 1,000 y 2,000 soles (mientras que en el E solo el 17%).
El Nivel C tiene el más alto porcentaje de hogares, el 33%, y son “la clase media”. Aquí el 33% gana hasta S/. 2,000/mes mientras que el 50% gana entre 2,000 y 4,000 soles. Nadie en el Sector C gana más de S/. 4,000/mes. Estas cifras nos dicen que el crecimiento económico de los últimos años, de un lado, no está generando empleos de calidad y, de otro, se ha repartido de manera muy desigual. Si se graficaran estos datos como una pirámide, veríamos que la parte alta es muy reducida (niveles A y B) y se va ensanchando a medida de que vamos bajando, de tal manera que el 75% de la población gana menos de S/. 2,000/mes.
Lo que se evidencia aquí es que el estilo de crecimiento económico apoyado en el crecimiento del sector primario exportador está generando amplias desigualdades, pues no beneficia a todos por igual. Lo que se necesita, entonces, es diversificar el aparato productivo y rediseñar las leyes antilaborales que vienen desde 1992-93. Esto, sin embargo, no es lo que propagandiza el gobierno ni, tampoco, la mayoría de los gremios empresariales, lo que también repercute en los medios de comunicación.
Es por eso, seguramente, que las encuestas más recientes (como la de Imasen publicada por La República) nos dicen que el 75% de la población quiere que se produzcan cambios en la política económica. Ahora sabemos por qué.
(1) Perú: Salarios en el piso, 18/02/2011, www.cristaldemira.com
)
.Por Humberto Campodónico
Hace unos días publicamos estadísticas del Ministerio de Trabajo que nos decían que el 78.5% de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada de Lima Metropolitana (LM) en el 2009 tenía ingresos de hasta 1,500 soles mensuales, mientras que solo el 21.4% tenía ingresos superiores a S/. 1,500/mes (1). Impresionante, ¿verdad?
Ahora publicamos estadísticas para el 2010 de LM, elaboradas por Ipsos-Apoyo a partir de encuestas realizadas por ellos, que nos permiten ver los ingresos mensuales promedio de los hogares, esta vez desagregados por niveles socioeconómicos. Dice Ipsos-Apoyo que el 75% de los hogares de LM tiene ingresos mensuales promedio de hasta 2,000 soles (ver cuadro), cifra que guarda relación con la del Ministerio de Trabajo.
Veamos el detalle. Del 75% de hogares con ingresos menores a S/. 2,000/mes, el 9% gana hasta 600 soles, el 26% gana entre 600 y 1,000 soles, mientras que el 40% gana entre 1,000 y 2,000 soles.
El 25% restante de los hogares gana entre 2,000 y 4,000 soles mensuales. De estos, el 15% gana entre 2,000 y 4,000 soles y solo el 3% gana más de 8,000 soles mensuales.
Vamos ahora a la desagregación por niveles socioeconómicos, que es lo interesante. En el Nivel A, que representa solo el 5.2% de los hogares, nadie gana menos de 2,000 soles mensuales. El 40% gana entre 4,000 y 8,000 soles mensuales y el 37% gana más de 8,000 soles mensuales.
Veamos ahora el contraste con el nivel E, que constituye el 13.8% de los hogares de LM. Aquí el 99% de los hogares gana menos de 2,000 soles. ¿Qué les parece? De estos, el 52% gana entre 600 y 1,000 soles. Y, ojo, nadie en el Sector E gana más de S/. 2,000/mes.
En el Nivel D, el 92% gana menos de 2,000 soles. Se aprecia que la línea divisoria entre el Nivel D y el Nivel E es muy tenue. Quizá la diferencia más grande es que el 37% gana entre 1,000 y 2,000 soles (mientras que en el E solo el 17%).
El Nivel C tiene el más alto porcentaje de hogares, el 33%, y son “la clase media”. Aquí el 33% gana hasta S/. 2,000/mes mientras que el 50% gana entre 2,000 y 4,000 soles. Nadie en el Sector C gana más de S/. 4,000/mes. Estas cifras nos dicen que el crecimiento económico de los últimos años, de un lado, no está generando empleos de calidad y, de otro, se ha repartido de manera muy desigual. Si se graficaran estos datos como una pirámide, veríamos que la parte alta es muy reducida (niveles A y B) y se va ensanchando a medida de que vamos bajando, de tal manera que el 75% de la población gana menos de S/. 2,000/mes.
Lo que se evidencia aquí es que el estilo de crecimiento económico apoyado en el crecimiento del sector primario exportador está generando amplias desigualdades, pues no beneficia a todos por igual. Lo que se necesita, entonces, es diversificar el aparato productivo y rediseñar las leyes antilaborales que vienen desde 1992-93. Esto, sin embargo, no es lo que propagandiza el gobierno ni, tampoco, la mayoría de los gremios empresariales, lo que también repercute en los medios de comunicación.
Es por eso, seguramente, que las encuestas más recientes (como la de Imasen publicada por La República) nos dicen que el 75% de la población quiere que se produzcan cambios en la política económica. Ahora sabemos por qué.
(1) Perú: Salarios en el piso, 18/02/2011, www.cristaldemira.com
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