domingo, 29 de agosto de 2010

Poncio Pilato es otorongo

Una mayoría postiza de la comisión que investiga la desaparición de 4 USB de Giselle Giannotti, ex ejecutiva de la empresa chuponeadora Business Track, ha emitido un informe que podría llevar el título de: “Yo investigué, pero no sé nada”.

Ese documento, firmado por dos congresistas que se convirtieron en tres (el milagro de los otorongos), trae a la memoria el gesto de Poncio Pilato o Pilatos, quien dudaba entre librar a Jesucristo o crucificarlo, pero cedió a los gritos de una multitud de contrarios al Mesías. Ordenó entonces la crucifixión, aunque de inmediato se lavó las manos y exclamó: “No soy responsable por la sangre de este hombre”. La masa respondió: “Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros descendientes”.

Fue algo así como un juicio popular.

No se debe olvidar que aquel era un tiempo de rebeldía contra el imperio romano, y que un cabecilla de la revuelta armada, Barrabás, fue liberado.

Pilato cedía, en todo caso, ante una presión multitudinaria. Los congresistas del informe mayoritario, José Vargas, del APRA, y Walter Menchola, de Solidaridad Nacional, cedían sólo a presiones que provenían del Altísimo. Iban en contra de la verdad para encubrir un robo de pruebas, robo que favorece a Jorge del Castillo. Su meta no era investigar, sino encubrir. Para ellos, investigación es sinónimo de impunidad.

En el trámite se produjo un hecho pintoresco. Como en el momento de la votación sólo había dos congresistas autores de un informe en minoría, Yonhy Lescano y Alejandro Aguinaga, los oficialistas Vargas y Menchola recurrieron al voto dirimente de Menchola en su calidad de presidente de la comisión investigadora. Entraron cuatro y votaron cinco.

Episodios como éste justifican la frase de Jorge Luis Borges: “La democracia es un error de la estadística”.

Javier Villa Stein, presidente del Poder judicial, ha definido que el acuerdo de “mayoría” busca “perennizar la incertidumbre” y expresado su extrañeza ante el hecho de que una parte importante de la comisión ya determinó donde se produjo la pérdida de los USB y quiénes son los responsables, mientras otro sector informa que no puede identificar culpables.

El informe “mayoritario” expresa un retroceso en la conducta oficialista. En medios afines a Del Castillo se ha buscado, con insistencia, encontrar culpables en otra parte, ahora se abstienen de acusar. Señal de que la maniobra ¡al ladrón, al ladrón! no les funciona.

Significativo resulta que José Vargas, coautor del informe de “mayoría”, sea un congresista del APRA. Este solo hecho indica quién está empeñado en echar tierra al escándalo y silenciar la culpa de jefes de policía afines al APRA que incurrieron en ocultamiento y manipulación, en un intento de limpiar a personajes como Jorge del Castillo.

Siete años después

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

El informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Más allá de las críticas de sectores autocráticos y racistas, el mensaje de la CVR aún no ha sido bien entendido por el país. Pero lo será en el futuro. A continuación, extractos del discurso que hace siete años pronunció su presidente, Salomón Lerner Febres:
“Hoy le toca al Perú confrontar un tiempo de vergüenza nacional. Nuestra historia ha registrado más de un trance difícil, penoso (...) Pero, con seguridad, ninguno de ellos merece estar marcado tan rotundamente con el sello de la vergüenza y la deshonra como el que estamos obligados a relatar.

“La cifra más probable de víctimas fatales en esos veinte años supera los 69 mil peruanos y peruanas muertos o desaparecidos a manos de las organizaciones subversivas o por obra de agentes del Estado. Es una de las verdades con las que el Perú de hoy tiene que aprender a vivir si es que verdaderamente desea llegar a ser aquello que se propuso cuando nació como República: un país de seres humanos iguales en dignidad, en el que la muerte de cada ciudadano cuenta como una desventura propia, y en el que cada pérdida humana –si es resultado de un atropello, un crimen, un abuso– pone en movimiento las ruedas de la justicia para compensar por el bien perdido y para sancionar al responsable.

“El informe expone un doble escándalo: el del asesinato, la desaparición y la tortura en gran escala, y el de la indolencia, la ineptitud y la indiferencia de quienes pudieron impedir esta catástrofe humanitaria y no lo hicieron (...) De cada cuatro víctimas de la violencia, tres fueron campesinos o campesinas cuya lengua materna era el quechua, un amplio sector de la población históricamente ignorado –hasta en ocasiones despreciado– por el Estado y la sociedad urbana, aquélla que sí disfruta de los beneficios de la comunidad política.

“Ha llegado pues la hora de reflexionar sobre la responsabilidad que a todos nos compete. Es el momento de comprometernos en la defensa del valor absoluto de la vida, y de expresar con acciones nuestra solidaridad con los peruanos injustamente maltratados. Así pues nuestro tiempo es de vergüenza, de verdad y de justicia pero también lo es de reconciliación.

“Desterrar la exclusión y la violencia, responder desde el Estado de modo justo a la sociedad a la que representa, asumir las instituciones y personas el valor exacto que encierra la vida y dignidad humanas, son algunos hitos que marcan los avances por un largo y difícil camino.

“Asumir las obligaciones morales que emanan de este informe –la obligación de hacer justicia y de hacer prevalecer la verdad, la obligación de cerrar las brechas sociales que fueron el telón de fondo de la desgracia vivida– es tarea de un estadista empeñado en gobernar para mejorar el futuro de sus conciudadanos”.

Utilidades de mineras suman $ 2,482 millones

De acuerdo a información de la Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores (Conasev), al primer semestre de 2010, las utilidades de las empresas mineras que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima sumó US$ 2,482 millones, y así las ganancias de dichas empresas comparado con similar periodo de pasado año aumentaron en más de 60%, en el que obtuvieron US$ 1,547 millones.

Las ganancias obtenidas, en conjunto, al primer semestre por las empresas mineras que declaran sus estados financieros en la Bolsa de Valores de Lima es una de las más altas de los últimos años, comparado con similar semestre. Así los US$ 2,482 millones de utilidades, son superiores a los obtenidos en el primer semestre del 2006 que sumaron los US$ 1,963 millones, y a los US$ 2,189 millones de 2007, y muy superiores a los US$ 1,547 millones de 2009.

Sólo en el primer semestre de 2008 que las utilidades alcanzaron US$ 2,763 millones, las ganancias de las mineras fueron mayores a las conseguidas el 2010.

Las que más ganaron
El investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Jorge Manco Zaconetti, realiza un análisis más detallado a las cifras difundidas por la Conasev e indica que la minera Barrick Misquichilca –empresa productora de oro- es la que registró las más altas ganancias al primer semestre de 2010, obteniendo US$ 443 millones por concepto de utilidad neta, lo que significa más de US$ 159 millones de incremento en relación a similar período del 2009 que representó US$283 millones. Es decir, una variación positiva del 56%.

Detalla que al primer semestre de 2008 las utilidades de Barrick alcanzaron US$ 317 millones, al mismo periodo de 2007 fueron de US$ 228 millones y el 2006 las ganancias fueron de US$ 145 millones.

Así, recalca Manco Zaconetti, la tasa de la rentabilidad neta de la Mra. Barrick Misquichilca alcanza el 56% para el primer semestre del 2010, y se mantiene por encima del 45% en el primer semestre del 2007, sube al 48% en el 2008 para mantenerse en 48.2% en el 2009, son utilidades extraordinarias que no se obtienen en ninguna parte del mundo, y resultan contradictorias con la pobreza regional.

En segundo lugar, destaca la utilidad neta de la minera Buenaventura con US$266 millones en el primer semestre del 2010 y de US$ 234 millones en el primer semestre del 2009, con una tasa de rentabilidad neta del 84% que se explica por la participación de las empresas relacionadas, señala Manco Zaconetti.

“Este estado de gracia de las empresas mineras en el Perú con la obtención de utilidades extraordinarias que no tienen parangón en la historia económica del país, ni a nivel internacional no resulta sustentable en el tiempo, en razón de la franciscana participación del Estado en la renta minera sea con regalías mínimas, óbolo minero o con el impuesto a la renta que tiene una serie deducciones. Por ello, es necesario que el nuevo gobierno debe asumir la necesidad y el imperativo nacional de aplicar un impuesto extraordinario a la ganancias extraordinarias”, concluye el investigador.

Cultura visual y revolución

Del 30 de agosto al 2 de setiembre se realizará el Simposio Internacional Cultura visual y revolución: HispanoAmérica 1808-1830. Participarán renombrados historiadores.

Se trata de un simposio internacional destinado a la participación de investigadores de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, España, EE.UU., Francia, México y Perú, quienes se han dedicado al estudio de diversos aspectos del arte y la cultura, en el tiempo de la Independencia. A fin de debatir sobre este campo, hasta ahora poco explorado en la historiografía regional, los participantes también darán a conocer sus trabajos realizados.

El evento es organizado en el marco del proyecto colectivo de investigación “José Gil de Castro. Cultura visual y representación: del antiguo régimen a las repúblicas sudamericanas” y se realiza desde fines de 2008 con el apoyo de la Fundación Getty de Los Ángeles. Con el propósito de investigar este período en profundidad y por ser uno de los pintores más representativos de la época, José Gil de Castro (Lima, 1785 - ca. 1837) viene a ser uno de los primeros proyectos emprendidos en relación al Bicentenario de la Independencia.

El simposio es la culminación de LA PRIMERA etapa del proyecto que ha obtenido algunos resultados de investigación y busca incorporar el trabajo a los debates que se ejecutan desde otras disciplinas y regiones. El certamen académico es co-organizado por el museo de Arte de Lima, la Cooperación Regional para los Países Andinos de la embajada de Francia, la embajada de Chile en el Perú, la Fundación Getty con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional, el Instituto Francés de Estudios Andinos y el Programa de Maestría en Historia del Arte de la PUCP.

Durante la etapa de investigación técnica y documental, los investigadores llevaron a cabo reuniones de trabajo en Buenos Aires, Santiago de Chile y Lima. La segunda parte del proyecto considera la restauración de una obra selecta y producción de un catálogo sistemático de la obra de Gil de Castro, que acompañará a una gran exposición itinerante entre Buenos Aires, Lima y Santiago, en el 2012. El evento se realizará en el museo de Arte de Lima y la PUCP. La participación es gratuita, previa inscripción. Informes e inscripciones: mmontezuma@mali.pe / 204-0000 anexo 203.

Decreto tramposo

Artículo 62º

La libertad de contratar garantiza que las partes pueden pactar válidamente según las normas vigentes al tiempo del contrato. Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase. Los conflictos derivados de la relación contractual sólo se solucionan en la vía arbitral o en la judicial, según los mecanismos de protección previstos en el contrato o contemplados en la ley.

Mediante contratos-ley, el Estado puede establecer garantías y otorgar seguridades. No pueden ser modificados legislativamente, sin perjuicio de la protección a que se refiere el párrafo precedente.

El gobierno de Alan García ha invocado al artículo 62 de la Constitución de 1993, como marco para darle solución al conflicto sobre la exportación del gas. En resumen, ha dicho que el gobierno acepta declarar las reservas del Lote 88 como exclusivas para el consumo interno, pero esto lo hace derogando (no anulando) el tramposo decreto de Kuczynski de 2004, pero sin desmedro de lo estipulado en el artículo 62.

Es como quién dice: ya que no le podemos imponer a los pobladores de La Convención y el gran sur, las normas entreguistas de Toledo que defendimos en el discurso de 28 de julio, las invalidamos para el futuro (lo que no significa nada, salvo el gesto simbólico), pero como estamos amarrados a un contrato que se basó en esos dispositivos, les decimos a las trasnacionales que está vigente el 62 que dice que ninguna ley puede modificar lo contratado entre Estado y particulares. Si ustedes quieren, podemos hacer cambios para calmar a la gente, pero si no están de acuerdo, y están en todo su derecho, lo dejamos ahí y que pase lo que tenga que pasar.

Hay varias lecciones que extraer en este caso: (a) el gobierno aprista es pusilánime y maniobra entre los intereses de las grandes empresas y las demandas de los movimientos sociales; (b) la Constitución del 93 amarrar las manos del Estado para corregir las decisiones corruptas; (c) que mientras la Constitución del 79 fijaba en su artículo 128, el principio que los bienes públicos no se manejan bajo principios del derecho privado, la del 93, en su famoso artículo 62, equipara el contrato privado y el público, y por esa vía permite a los que suscriben a nombre del Estado actuar como si fueran propietarios y generar contratos que aunque violen la ley o vayan en contra del interés nacional y social, no son reversibles porque ya se firmaron, “salvo acuerdo de las partes”

Todo el sistema de privatizaciones y concesiones que está plagado de ilegalidades y trampas se blinda, como se dice ahora, con el artículo 62, que impide dictar leyes u otras normas para corregir los entuertos. Por eso es que muchos analistas advierten que la derogatoria del DS 050-2005 EM, que es una conquista de la lucha de La Convención puede devenir en letra muerta, ya que el único efecto de ese decreto fue permitir el contrato de exportación del año 2006, que está vigente y que el propio gobierno insiste en que lo protege el artículo 62 de la Constitución. ¿Y quién nos protegerá de ese artículo, de esa Constitución, de Kuczynski y el gobierno de Alan García?

El clima está fuera de control

Las inundaciones de Pakistán, una de las peores calamidades naturales de la historia moderna, deberían servir de lección para quienes todavía dudan de que el cambio climático sea un problema real.

La responsabilidad recae en parte en factores locales, como la tala de bosques y el mal manejo de la tierra y los ríos. Sin embargo, el gobierno pakistaní las atribuye al cambio climático.

“No existe duda alguna de que el cambio climático contribuye en gran medida [al desastre]”, dijo el canciller Shah Mahmood Qureshi y subrayó que la situación actual confirma la extremada vulnerabilidad del país a sus impactos.

El grado de vulnerabilidad es importante porque en las negociaciones sobre el cLima existe la tendencia a considerar sólo ciertas categorías de países como especialmente vulnerables al cambio climático. Pero otros países, como Pakistán y los centroamericanos, aducen que ellos también lo son y cuestionan el criterio de calificación.

Científicos de la Organización Metereológica mundial, el organismo especializado de las Naciones Unidas para el cLima, no tienen duda de que el aumento de las temperaturas del océano Atlántico contribuyó a las inundaciones de Pakistán, que comenzaron a fines de julio y se aceleraron en agosto, dice Nathanial Gronewold, de CLimateWire, en un artículo publicado en el New York Times.

Los informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas señalan que las temperaturas más cálidas del océano fueron la causa de que entrara mayor vapor de agua a la atmósfera.

Si bien se está movilizando ayuda internacional para Pakistán y se reunieron casi 500 millones de dólares luego de un llamado de las Naciones Unidas, las necesidades son mucho mayores.

El canciller pakistaní dijo que se necesita 2.000 millones de dólares sólo para agricultura y el economista A.B. Shahid estima que se requiere 3.000 millones de dólares para reconstruir los hogares y 7.000 millones para restaurar infraestructura.

En la actualidad no hay un sistema internacional para financiar a los países afectados por el cambio climático, por lo que dependen de las donaciones. Las inundaciones de Pakistán deberían ser un incentivo para que las autoridades responsables tomen más en serio la crisis climática y ofrezcan rápidamente un sistema de financiamiento para los países afectados.

Historia de la Covadonga

Historia de la Covadonga
Los recientes comentarios sobre la posible devolución del glorioso monitor Huáscar dieron pie a que el líder nacionalista Ollanta Humala y el historiador Antonio Zapata propusieran reflotar la Covadonga, buque Chileno hundido en la Guerra del Pacífico y que descansa en el fondo del mar frente a Chancay. Humala planteó canjear La Covadonga por el Huáscar –intercambio del que se ha hablado antes varias veces- y Zapata mantenerlo como museo flotante, como los Chilenos hicieron con el Huáscar. Aquí la historia de La Covadonga.

El 13 de septiembre se recuerda el hundimiento, en 1880, de la goleta Chilena Covadonga en el puerto de Chancay, siendo este el logro más significativo de la Ingeniería Militar en la Guerra del Pacífico, en momentos que ya no se contaba con una escuadra efectiva para hundir a los buques enemigos.

Antes del bloqueo de Chancay, desde el inicio de la guerra varios pobladores del puerto de Chancay se habían enrolado en el Ejército de Reserva que se formaba en Lima.

Cuando se inició el bloqueo del Callao el 10 de abril de 1880, el puerto de Chancay sirvió de punto para el contrabando de armas y el paso de fuerzas del ejército para Lima. En esa época, Chancay se comunicaba por telégrafo con Lima y contaba con una estación del ferrocarril Lima – Huacho.

El puerto de Chancay, a pesar de la guerra, vivía en relativa tranquilidad hasta el 11 de junio de 1880. Chile decidió extender el bloqueo de la costa peruana y el 11 de junio se inició el bloqueo de Chancay por la cañonera Pilcomayo (buque peruano que fue capturado por el blindado Blanco Encalada el 18 de noviembre de 1879, puesto luego al servicio de Chile con armamento moderno), al mando del capitán de corbeta Luis Uribe, para impedir el tráfico del ferrocarril.

Chancay era un puerto indefenso, pero esto no impidió que los Chilenos lo bombardearan para impedir el transporte terrestre. El 1° de septiembre, la Pilcomayo es relevada por la Covadonga, al mando del capitán de fragata Manuel J. Orella, en el bloqueo de Chancay. El 9 de septiembre, Orella deja el mando de la Covadonga al capitán de corbeta Pablo de Ferrari.

Un “bote bomba”
El ingeniero Manuel Cuadros, el mismo que fabricó el torpedo que hundió al crucero Loa en el Callao, fue el responsable de fabricar el torpedo que hundiría a la Covadonga en Chancay, en colaboración con Constantino Negreiros.

El historiador naval Francisco Yábar, uno de los que más ha investigado el tema, sugiere que el torpedo tenía una carga explosiva de 350 Kg de dinamita , colocada dentro de la estructura de un elegante bote, pintado de blanco y con chumaceras de bronce.

El teniente 2° Decio Oyague recibió el encargo de colocar el torpedo en Chancay para volar el buque que bloqueaba ese puerto. Oyague viajó con el torpedo por tren a Ancón y de ahí, en un bote a remo llegó a Chancay el 9 de septiembre, acompañado del capitán Ezequiel del Campo, Jefe la Sección de Torpedos.

En la mañana del 13 de septiembre de 1880, la Covadonga se dedicaba a cañonear al puerto. Tras haber disparado 22 tiros, 4 de ellos sobre el muelle y el resto sobre dos embarcaciones (algunos tiros cayeron sobre la población, aunque sin causar daños), llegando a hundir una lancha de la Casa Grace.

El capitán Ferrari ordenó al aspirante don Melitón Guajardo se dirigiese con el calafate José María Ávila a reconocer al bote. No encontrando estos nada sospechoso a su bordo lo trajeron al costado de la goleta para izarlo. Hizo esto a pesar de que el contralmirante Galvarino Riveros, Comandante en Jefe de la escuadra Chilena, había ordenado el 7 de julio que no se reconociese ninguna embarcación sin permiso previo de la nave de la insignia, y el 23 de julio, que no se permitiera acercarse a la amura de los barcos de la escuadra a menos de mil metros ninguna embarcación menor, cualquiera que fuese su bandera, a fin de evitar toda celada.

Alrededor de las 15:15 se procedió a levantarla del agua y estalló el artefacto explosivo, que un marinero sobreviviente comparaba al estallido de cuarenta cañonazos a un tiempo, hundiéndose la Covadonga en dos minutos.

En el único bote que se salvó de la explosión, lograron salvarse 29 personas, 12 de los cuales eran oficiales y el resto marineros. De las tripulación murieron 66 hombres y quedaron prisioneros en Chancay, 46 hombres . Entre los muertos estaba el propio capitán Ferrari.

Victoria
El armamento que tenía la Covadonga y se perdió en su totalidad era: 2 cañones de avancarga de a 70 libras, un cañón de retrocarga de a 70 libras, 3 cañones de avancarga de a 9 libras, 1 ametralladora francesa, 50 rifles Comblain, 35 sables, 11 hachas, 12 puñales corvos, 12 revólveres, 160 bombas de a 70 de cañón de retrocarga, 60 bombas de a 70 de cañón de avancarga, 40 balas rasas para cañón de avancarga y tros pertrechos

Los telegramas peruanos que comunicaron el éxito del torpedo están a continuación:

“Chancay, septiembre 13 de 1880.

Señor secretario de hacienda:

La Pilcomayo a pique en un fondo que deja descubierta la cofa; en ésta creo hay una ametralladora, i una embarcación de este buque con dificultad se dirigió a Ancón.

Domingo Romero”.



“Canto Grande, número 7.

Excelentísimo señor:

El ejército ha recibido con júbilo la noticia trasmitida respecto de la Pilcomayo, comprendiendo que ese buque no podía permanecer impunemente en poder del enemigo. Felicito a V. E. a nombre del general Machuca i del mío.

Billinghurst”.



“Chancay, septiembre 13 de 1880.

(A las 6 P. M.)

Excelentísimo señor jefe supremo.

Señor secretario de marina:

El buque echado a pique no es la Pilcomayo sino la Covadonga, según los náufragos, que hasta este momento, 6 P. M., son trece. Se continúa salvándolos. El comandante Luís Ferrari, según unos, se ha salvado en un bote dirigiéndose al sur, i según otros está entre náufragos sobre un madero, i otros dicen que ha perecido. Casi todos están ebrios.

Benavides”.


El hundimiento de la Covadonga es uno de los mayores logros peruanos en la guerra, que dio un apoyo moral en momentos bastante difíciles, pero desde entonces hasta la actualidad, ha habido duras críticas en Chile contra ese hecho. Cuando el contralmirante Riveros calificó el hecho de alevosa celada, le respondió el contralmirante peruano Manuel Villar escribiendo la destrucción del Covadonga, llamada por él alevosa celada, no ha sido sino la condigna pena que reciben los salteadores en mar y tierra: ser castigados por su propio crimen .

Fue española hasta 1865
La Covadonga era originalmente española y, paradójicamente, Chile la capturó y la incorporó a su escuadra en una guerra contra España que libró en una alianza con el Perú, Bolivia y Ecuador, frente al último intento ibérico de recuperar las colonias sudamericanas perdidas.

La goleta fue lanzada al mar en Cádiz el 28 de noviembre de 1859 y fue destinada originalmente como buque correo entre Manila y Hong Kong, siendo su puerto la base naval de Manila en las islas Filipinas, entonces posesión española.

Sirvió como embarcación auxiliar de la flota española enviada en 1865 a las costas sudamericanas, como nave auxiliar, y fue capturada por la corbeta Chilena Esmeralda, comandada por el capitán Juan Williams Rebolledo, en el combate naval de Papudo, el 26 de noviembre de 1865.

Al inicio de la Guerra del Pacífico estaba repotenciada con 2 cañones Armstrong de 70 libras y 2 de 9 libras. En septiembre de 1879 se le agregó 3 cañones Armstrong de 40 libras. En 1880 se le agregó un cañón de tiro rápido Hotchkiss de 37 milímetros.

La Covadonga participó en el primer combate naval de Iquique, el 21 de mayo de 1879, y luego, el mismo día la fragata peruana Independencia la persigue y encalla en Punta Gruesa. Su tripulación se cubre de oprobio al ametrallar a los náufragos de la Independencia, en contraste con la actitud de los hombres del Huáscar, que rescataron a los náufragos de la Esmeralda.

El hundimiento del Loa
El hundimiento del transporte Chileno Loa y la goleta Covadonga están relacionados con las actividades del ingeniero Manuel Cuadros Viñas, con quien Nicolás de Piérola debió contactarse a mediados de marzo de 1880 con la finalidad de preparar un torpedo ofensivo, dejando al comandante Leopoldo Sánchez que coordine los detalles de la operación, en conjunto con capitán Cortinez, el teniente de marina Oyague y otros.

Cuadros hizo un torpedo, aparato que estuvo listo a principios de junio y sin pérdida de tiempo se dispuso aplicarlo sobre algún buque enemigo con el siguiente plan: el torpedo se colocaría en un bote repleto de víveres y su carga se activaría al retirarse uno de los sacos de alimentos.

El comandante Sánchez trazó su plan: la lancha torpedo zarparía del Callao y luego burlaría el bloqueo sin ser visto, debiendo regresar poco después del Norte, simulando ser una lancha de víveres que se dirigía hacia el Callao, dejándose descubrir intencionalmente por el enemigo para que se lance en su persecución, la capture y se produzca la explosión del torpedo.

Manuel Cuadros, el ingeniero Desmaison, el operario de la Factoría Naval de Bellavista Joaquín Sotelo y el carpintero José Chumpitasi procedieron cargar el aparato, efectuándose dicha operación al costado de la barca “Adelaida Rojas” cuyos tripulantes y armamento fueron previamente trasbordados a un pontón, a las 6 has p.m. todo quedó enteramente terminado y se entregó la balandra completamente lista a las personas designadas para la operacion.

El alférez Bondy pudo zarpar amparado por la oscuridad, a las 22:00 salió la balandra cargada de víveres y el torpedo, remolcada por un bote y comandada por el Alférez Bondy, llevando como auxiliar al teniente Juan Quintana y a los matriculados Morales y Arca que tripulaban el bote.

El alférez Bondy relata el hecho en su informe......

“El día 2 de los corrientes recibí orden de zarpar del puerto del Callao a cargo de una embarcación a la vela y con instrucciones de forzar el bloqueo al amanecer del día 3 manteniéndome a la vista de la escuadra Chilena, con el propósito de que el buque de guardia capturase la embarcación que se me había confiado.

“Estando al Oeste del puerto y a 5 millas de los buques extranjeros fondeados en la bahía, me faltó completamente la brisa a las 3 hs a.m., por cuya circunstancia tomé a remolque la lancha con la pequeña embarcación de que disponía y resolví fondearla, pues estaba expuesto a ser cortado por cualquiera embarcación enemiga, y no contando sino con tres hombres, y separado de la costa por una distancia de 7 a 8 millas era imprudente continuar alargando la distancia en esa dirección. De acuerdo, pues, con la opinión unánime de los que tripulaban la lancha, nos dirigimos a tierra a las 9 hs 50 m a.m. a tomar órdenes.

“US teniendo en consideración todo lo sucedido, me ordenó dirigirme nuevamente a la lancha apartando de ese modo la intención de remolcarla hasta tierra para aprovechar su cargamento. La maniobra mandada por US fue ejecutada por el que suscribe saliendo a las 3 h p.m. y obtuvo desde luego los buenos resultados que se podrían esperar de una medida tan hábilmente combinada. Al apercibirse el “Loa” que me dirigía a la lancha, puso proa a ella, arrió una de sus embarcaciones, la remolcó hasta su costado y a las 5 hs 15 ms p.m. principió a descargarla volando en seguida.”


Ernesto Linares Mascaro
Red Voltaire