domingo, 14 de febrero de 2010

FIILIBUSTEROS

Nuestro Congreso es una de las instituciones más desprestigiadas de la democracia peruana, pero muchos lectores se sorprenderían por las técnicas de debate parlamentario que existen en otros países. En el Senado norteamericano existe un procedimiento legal llamado “filibuster”, mediante el cual un senador puede obstruir el debate y bloquear un proyecto de ley, hablando durante todo el tiempo que desee y sobre cualquier clase de tema.

Este recurso obstruccionista ha sido muy utilizado por la minoría, que puede prolongar interminablemente un debate y hacer perder la paciencia a la mayoría, que termina retirándose sin que se haya logrado votar por el proyecto de ley en cuestión. Sólo puede votarse cuando el debate ha terminado y para ello se requiere una mayoría de 60 senadores sobre 100.

Uno de los temas que provocó los más famosos “filibusters” ha sido la Ley de los Derechos Civiles. El récord lo tiene el senador Strom Thurmond (1902-2003), quien en 1957 habló 24 horas y 18 minutos para impedir una ley de los derechos civiles. Llegó a recitar la declaración de independencia, las leyes electorales y las recetas de cocina de su abuela.

Otro famoso “filibuster” sucedió en 1964, cuando un grupo de senadores demócratas de los estados sureños trataron de bloquear esta ley y varios de ellos se dieron la posta, bloqueando durante 75 horas el debate. Durante el último gobierno de George Bush, se dieron 112 casos de filibusterismo, ya que los demócratas intentaron bloquear el nombramiento de jueces federales conservadores.

Actualmente hay una gran preocupación debido a que los demócratas han perdido la mayoría de 60 senadores con la reciente elección del senador Brown, un republicano que reemplaza al fallecido Edward Kennedy, que además es contrario a la reforma sanitaria que desea promover el presidente Obama.

El filibusterismo existe además en los Parlamentos de Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda. Sin embargo, en España fue muy famoso el diputado comunista Cayetano Bolívar, que pedía la palabra para boicotear una votación cuando la veía adversa, para leer El Capital. Los diputados de derecha, se retiraban indignados y así conseguía ganar las votaciones.

Si bien en el Perú nuestro Parlamento no contempla este mecanismo (para beneplácito de los ciudadanos), es muy recordado el caso del ministro Fortunato Quezada, quien para evitar una censura durante el segundo gobierno de Belaunde Terry, realizó un interminable discurso. Hacemos votos porque nuestros congresistas, no lleguen a conocer los alcances de este mecanismo de debate.

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