sábado, 17 de octubre de 2009

Verdades mentirosas


La FAO, siempre aguafiestas, acaba de informar ayer 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación, que la cifra de personas que padecen hambre en América Latina ha aumentado.
Está ahora en 53 millones de personas, al parecer debido a las crisis simultáneas de la economía y la alimentación. O sea, no estamos saliendo del hoyo.
¿Alguna vez salimos realmente? En los últimos años, han proliferado pronósticos e informes, muy sesudos y rigurosos varios de ellos, que hablan de un buen tiempo económico para la región. Si miramos la macroeconomía, y algunas cifras de reducción de la pobreza en Brasil o Chile, por ejemplo, la esperanza, por supuesto, se asoma.
El problema, o el temita, es que la inequidad no se reduce, se mantiene como un baldón indigno para esta parte del mundo, que puede ufanarse de tener cifras en azul junto con una pálida justicia social. Lo curioso es que los datos de la FAO desnudan cierto floro que anuda las mejorías con la puesta en marcha de a o b política o modelo económico.
Miren quiénes lideran las cifras de hambruna en la región: Guatemala, Bolivia, Honduras, Ecuador y… Perú. Claro, son –somos– países con ancestrales deudas sociales, pero difícilmente se puede decir que tal o cual tipo de gobierno neutraliza mejor los abismos de la miseria. Ni el liberalismo ultra ni el populismo progre parecen muy eficaces.
Incluso en los países donde el modelo de inversión financiera y social ha funcionado, como Brasil, las diferencias siguen siendo brutales, insultantes. Son heridas que cruzan el continente, con más o menos profundidad, pero con una constancia que siempre es dramática y que, francamente, no justifica alegrías prematuras ni entusiasmos fáciles.
El difunto Raúl Alfonsín dijo una vez: “Con la democracia se debe comer”. A ello podríamos añadir que también debe cerrar las hondas brechas de la experiencia social. No debe hacernos creer la mentirosa verdad de que el chorreo, la mínima supervivencia o la desigualdad como karma es el fin último de este sistema tan necesario como limitado.

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