lunes, 9 de agosto de 2010

PESTE PERUANA

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Alerta. La Libertad tiene 29 casos sospechosos, 12 confirmados y 2 fallecidos. Médicos y autoridades están preocupados por el avance de esta enfermedad y temen que se expanda a otras regiones e incluso llegue a Lima. Infografía

Eliana Villavicencio. Trujillo.

En pleno siglo XXI, una terrible enfermedad medieval se está expandiendo en La Libertad. Se trata de la peste bubónica, causada por la bacteria Yersinia Pestis, la cual habita en los roedores silvestres que transmiten su enfermedad a través de sus pulgas.

Si bien por ahora la peste está focalizada en la provincia de Ascope, a una hora de la ciudad de Trujillo, el temor se apodera de la población y de las autoridades ante la posibilidad de que se desate una epidemia y se extienda a otras regiones como Lambayeque, Piura y Cajamarca, poniendo en serio riesgo la salud pública.

Este mal puede además generar otros tipos de pestes como la neumónica y la septicémica, también peligrosas.

Dos muertos

El último reporte de la Gerencia Regional de Salud de La Libertad señala que en lo que va del año se han presentado 29 casos de peste, de los cuales –hasta la fecha– solo 12 han sido confirmados, entre ellos se registró la muerte de dos personas. De este último grupo, ocho casos corresponden a peste bubónica, dos a peste neumónica y dos a peste septicémica.

El primer caso del 2010 se registró el 16 de abril, en el sector Los Libertadores del distrito de Chicama. Una niña de cuatro años, cuya identidad se mantiene en reserva, falleció víctima de la peste bubónica. Al parecer, transmitió esta enfermedad a cinco integrantes de su familia según confirmaron las pruebas de laboratorio.

A raíz de esto, el 3 de mayo el sector Salud declaró en “Alerta Roja Epidemiológica” a toda la provincia de Ascope por un lapso de 90 días a fin de adoptar medidas urgentes que permitan controlar esta enfermedad.

El segundo caso se presentó tres meses después del primero. Se trataba de una peste neumónica en una mujer de 29 años, procedente del distrito Chocope (provincia de Ascope, a una hora de Trujillo), quien contagió a un médico de 35 años del Hospital Regional Docente de Trujillo y a un estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Trujillo.

Estos tres casos fueron notificados oficialmente el 15 de julio. A fin de prevenir una posible epidemia, el Consejo Regional de la Libertad declaró la emergencia sanitaria. A partir de ahí se presentó una cadena de personas contagiadas, procedentes de Ascope, registrándose una nueva muerte el 23 de julio. La peste bubónica, en su forma septicémica, cobró la vida de un adolescente de 14 años de edad con síndrome de Down, en el sector Sumanique de la localidad de Cartavio, distrito de Santiago de Cao.

Contrarrestando la peste

Al respecto, el presidente de la Asociación Médica Peruana, Herberth Cuba, lamentó la “falta de contundencia del Ministerio de Salud para combatir la peste bubónica y reclamar por la falta de insumos para combatirla”.

Por su parte, el presidente del Comité Regional de Lucha contra la Peste Bubónica, Pedro Díaz Camacho, pidió a las compañías azucareras Cartavio y Casagrande del grupo Gloria acelerar la presentación de su PAMA (Programa de Adecuación del Medio Ambiente), el cual contemple medidas contra la quema de caña para evitar que los roedores migren a las zonas periurbanas.

Además, pidió que el Instituto Nacional de Salud (INS) descentralice su equipamiento a La Libertad para acelerar los resultados de las pruebas de detección de la peste.

Datos

Mal conocido. La Libertad tuvo quince años de silencio epidemiológico, es decir, desde 1994 no se había presentado casos de peste bubónica.

Casos. En octubre del año pasado se registró un brote de cinco casos confirmados en el sector Santa Clara del distrito de Casagrande (Ascope).

Infectados. Los infectados fueron tratados a tiempo y sobrevivieron a esta enfermedad.

A combatirla con higiene y educación

Según el decano del CMP, Ciro Maguiña se debe iniciar una campaña masiva de educación a la población para evitar que contaminen o dejen residuos que atraigan a los roedores infectados.

Asimismo, indicó que las autoridades sanitarias deben supervisar las viviendas de crianza de cuyes u otros roedores para comprobar que estos estén en un ambiente limpio, ya que en la suciedad se propagan las pulgas infectadas con peste.

Del mismo modo, acordar con las azucareras para que no quemen sus cañaverales y estos se conviertan en madrigueras de ratas. “No se debe matar a las ratas, porque la contaminación sería peor. Lo recomendable es fumigar las zonas infectadas y mantener una adecuada higiene”, dijo Maguiña

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